Restaurante Ocamiño

Restaurante Ocamiño

Si buscas un lugar donde disfrutar de auténtica comida gallega en Madrid, no puedes dejar de visitar el Restaurante Ocamiño, ubicado en C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas. Aquí apuestan por el horno a la brasa y los guisos tradicionales con los mejores mariscos frescos de las Rías Gallegas. Su propuesta es simple pero deliciosa: traen lo mejor del norte a la capital, fusionando sabores clásicos y un toque de creatividad que atrae a todos.

En Ocamiño, la experiencia va más allá de la comida. Es un lugar donde cada rincón respira el espíritu gallego, desde las navajas a la plancha hasta un jugoso solomillo de buey con foie. La carta está llena de opciones que van desde croquetas hasta arroz con carabineros, y no te puedes ir sin probar su famosa torrija con helado. Además, cuentan con una amplia selección de vinos y cavas para que tu comida sea aún más especial. ¡Ya sabes, si andas cerca, date una vuelta y déjate llevar por la buena onda de Ocamiño!

Restaurante Ocamiño

Restaurante gallego
Valoración media: 4,1
Opiniones: 1.538 Reseñas
Dirección: C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas, 28022 Madrid
Teléfono: 913 06 79 93

Horarios Restaurante Ocamiño

DíaHora
lunes11:00–24:00
martes11:00–24:00
miércoles11:00–24:00
jueves11:00–24:00
viernes11:00–24:00
sábado11:00–24:00
domingo11:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Ocamiño

Dónde se encuentra el Restaurante Ocamiño en Madrid

¡Tío, si andas buscando un plan chulo para comer en Madrid, tienes que probar el Restaurante Ocamiño! Está en C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas, 28022 Madrid. Este sitio de comida gallega es de lo mejorcito. Con una valoración de 4 estrellas, ya te puedes imaginar que la cosa va en serio. La comida es variada y está rica de verdad, ideal para un buen rato con amigos o familia.

El ambiente es bien agradable, y el servicio es 5 estrellas. Los camareros son súper amables y están siempre al tanto de lo que necesitas. ¿Te preocupan las raciones? No hay problema, aquí están bien presentadas y tienen una relación calidad-precio que te va a dejar satisfecho. Si la climatología no está a tu favor, ni se te ocurra perderte la terraza, que es amplia y se puede cerrar por si hace viento o frío.

Por otro lado, si lo tuyo son las tapas y quieres tomarte unas cañas, este es el lugar. Con una decoración bonita, te atienden rápido y siempre hay un aperitivo con la cerveza. Es un sitio que no es el más barato del barrio, pero, sin duda, el precio se ajusta a la calidad que ofrecen, así que no dudes en darte el capricho.

Aunque, oye, hay quien dice que la atención en algunos momentos puede no estar a la altura de la cocina. Pero, vamos, que la comida compensa cualquier fallo. Así que si quieres un buen platazo de zamburiñas a la brasa, aquí te llevarás un buen recuerdo.

Y ya sabes, si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante Ocamiño en Madrid, solo tienes que recordar la dirección: C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas, 28022 Madrid. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Ocamiño

La última vez que fui al Restaurante Ocamiño, ¡la fastidiaron con el servicio! Hemos ido muchas veces y, aunque la comida es brutal, hoy no dieron pie con bola. Reservamos con tiempo y pedimos una trona para un bebé de 2 años. Cuando llegamos, ¡no había ninguna disponible! Y pa colmo, quieren traerte una que está rota. ¿En serio? Esto no es una broma, man. Servicio: 1 estrella, no lo puedo creer.

Pero mira, si te pones a pensar en la comida, es que no hay competencia. Mariscos y arroces a otro nivel, y el negro con costra de alioli, eso es puro fuego. Las zamburiñas y las almejas son lo mejor del menú. De postre, si no pruebas su tarta de queso o el tiramisú, no sé qué estás haciendo con tu vida. El precio está alrededor de 40-50€ por persona, pero vale la pena cada euro, te lo juro.

Lo que me sorprende es que no solo hay altas y bajas. Un amigo nos llevó una vez y, sinceramente, creo que se lo pintó mejor de lo que era. Las croquetas de txangurro, aunque venían a montones, estaban sosas. Pero el cachopo y el pichín de rape, eso sí que estaba rico. Aunque salimos gastando unos 50€ cada uno y no se dignaron a invitarnos ni un chupito. Mal ahí, en serio.

A pesar de todo, lo que resumiría de Ocamiño es que el tipo de comida que ofrecen es gallega, ¡y vaya que la saben hacer bien! Desde el marisco fresco hasta esos arroces que son un manjar. Así que, si decides ir, asegúrate de que el servicio no sea un desastre, porque la comida compensa todo lo demás. Pero, ya sabes, no olvides dejar claras tus expectativas desde el principio.

Cuál es la especialidad del Restaurante Ocamiño

Y bueno, si te digo que el Restaurante Ocamiño me dejó una buena y grata sorpresa, no te miento. Está en C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas, Madrid y, la verdad, merece un par de visitas. La carta es una mezcla de lo mejorcito: un poco gallega, un toque castellano, algún sabor mediterráneo y lo asturiano también hace su aparición. De lo que probé, me quedé flipando con las croquetas y las zamburiñas, ¿y el pulpo? Un espectáculo. Para rematar el festín, la torrija con helado de postre fue de otro nivel. Aunque, no voy a mentirte, las almejas y el tartar me parecieron un poco 'cojos', ni fu ni fa.

En otra ocasión, cené allí y, ¡vaya experiencia! Nos atendieron de lujo, con un trato de esos que te hacen sentir como en casa. Recomendable al 200%. La calidad de la comida es exquisita, y si vas a comer en un sitio, lo que menos quieres es salir decepcionado. Hemos vuelto varias veces desde 2019 y he de decir que, cada vez que vamos, el servicio siempre es de 10.

El Ocamiño, ahí en Las Rosas, es de los mejores sitios si quieres comer rico. Tienen un menú diario que la rompe, y les va la marcha con las carnes. Ahora, lo único que se podría decir es que el precio es un pelín elevado, pero para lo que ofrecen, la verdad es que vale la pena.

Y si hablamos de especialidades, la paella es algo EXCEPCIONAL. Si un gallego se atreve con los arroces, ya sabes que va a salir bien. Además, con los mejillones, las croquetas y, sobre todo, el arroz caldoso con carabineros, no puedes fallar. Así que ya está, si andas por allí, no dudes en probarlo.

Qué métodos de cocción utilizan en el Restaurante Ocamiño

Así que, hablando del Restaurante Ocamiño, no puedo dejar de decir que nos llevamos una gran impresión. Fuimos allí a comer con la familia, y el trato de los camareros fue espectacular. Nos atendieron en todo momento, muy agradables y con una sonrisa. La comida... ¡ni se diga! Todo estaba buenísimo. Sin duda, lo recomiendo 100%, y repetiremos, eso es un hecho. El precio por persona estuvo entre 30-40 €. En total, me quedo con un 5 en comida, 5 en servicio y 5 en ambiente. Un lugar que se siente cómodo y acogedor.

Y si hablo de sus platos, no puedo olvidar mencionar el arroz negro y el cachopo. Estuvimos con unos amigos una noche y cada bocado que probamos estaba de rechupete. La calidad y el precio están en perfecta sintonía. Te puedes gastar entre 20-30 € y sentir que has cenado como rey. Todo está en su punto. Si hay algo que no recomendaría tanto fue la patatas con salsa de cabrales, que parecían más bien de otro día, pero el pulpo estaba rico. En el balance, un 3 en comida, aunque el servicio estuvo a la altura con un 4 y el ambiente notó un 4 también.

Lo que realmente me fastidió fue que la comida era un poco irregular. Pedimos pulpo a la brasa, y acabó siendo más estándar de lo prometido. Sin embargo, las zamburiñas estaban increíbles. Las filloas y la tarta de queso, ¡de 10! Aunque el precio se sentía un poco alto, vale la pena para una celebración especial. Y ya que hablamos del espacio, ¡la terraza estuvo genial!

En general, la comida cae en un puntuaje bastante alto, con platos como zamburiñas, rape en salsa verde y bacalao gratinado que tenían a todos diciendo "¡guau!" El local es tranquilo y fácil de aparcar, así que la experiencia completa fue muy buena. Y un apunte: le haría falta un punto de acceso wifi abajo porque la cobertura fallaba un poco. Hablando de cocción en el Ocamiño, claramente, utilizan métodos tradicionales como cocción al vapor, a la brasa, y salsas que destacan los sabores naturales de los ingredientes. Los chipirones encebollados y el arroz con pulpo son prueba de ello. ¡Es un lugar al que hay que ir!

Qué tipo de mariscos se pueden encontrar en la carta del restaurante

La verdad es que al Restaurante Ocamiño le pusimos el ojo porque buscan gallego y las reseñas lo pintaban bien. Tres estrellas le termina saliendo a la cosa. El sitio es un pelín cerrado arriba, pero abajo tienen un salón y una gran terraza exterior que está bien para los días de sol. La comida, pues, pedimos arroz negro con costra de alioli y pulpo a la brasa. El pulsito estuvo rico, aunque me pareció que llegaron a darme una ración muy pequeña para lo que costaba. Lo bueno fue que el arroz, ¡madre mía!, resultó ser un espectáculo. El personal fue muy majo durante toda la comida, así que salimos contentos. Solo que el precio me pareció un pelín alto para lo que comimos y para la zona donde está. Pero, a lo mejor, terminamos volviendo.

Luego, me enteré de que tienen cinco estrellas de referencia en el barrio de Las Rosas, lo que me hizo pensar que para algunos es el sitio top. Ramón es el que lleva el asunto y su equipo es de lo mejor. Vas allí y es todo amabilidad, profesionalidad, y el sitio es limpio como una patena. Aparte de las carnes y pescados, las alcachofas a la plancha con gambas son un must. La comodidad y la higiene ahí se notan, y cumplen con las normas de covid.

Pero bueno, no todo es perfecto. Escuché una de horror: un grupo de ocho tuvo un servicio de una estrella que dio pena. Se complicaron con una reserva, no les avisaron de las escaleras con el carro, y luego se quedaron sin un montón de cosas de la carta. Un lío que les hizo cambiar de planes para futuras comidas. Eso sí, parece que la comida les salió más o menos bien, así que se salvó un poco la situación. Pero ya te digo, con ese servicio hay que pensárselo dos veces.

Y en cuanto a los mariscos, se ven buenos por allí: tienes que probar cosas como los berberechos al vapor y claro, el pulpo a la brasa que ya hemos mencionado. Cuentan con un par de opciones en carta que molan, así que si eres fan, seguramente encontrarás algo que te llame la atención.

Qué platos tradicionales gallegos están disponibles en Ocamiño

¡Tienes que probar Ocamiño! Este restaurante gallego en C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas, es un verdadero hallazgo. La comida está muy buena y las raciones son perfectas en su punto. Mi recomendación va directa al rodaballo, que está de escándalo. Es de esos platos que te hacen querer volver a repetir. La atención del personal es correcta, y aunque a veces tienen algún fallo, como que te traigan el plato equivocado, lo solucionan con buena onda. Al final, siempre te dejan un buen sabor de boca.

He oído también que la experiencia va a depender del día, porque hay quienes han tenido algún contratiempo. Por ejemplo, a unos amigos les trajeron las zamburiñas equivocadas y el entrecot les llegó un poco frío. Pero ahí un camarero se rascó un poco la cabeza y les ofreció un postre gratis como compensación. Un detallazo, ¿no? Al final todo se resolvió, pero a veces puede ser un poco incómodo. Se nota que están en la onda de atender bien, aunque algunos aprendizajes quedan para mejorar.

Ahora bien, para los que les gusta meterle caña al comedor, en Ocamiño tienes un par de opciones auténticas de la gastronomía gallega. Desde lagarto a los buenos de tapas, que suelen estar a la altura. También cuentan con postres caseros para cerrar la comida de forma dulce. Las opiniones varían, pero si buscas comida rica y un ambiente que no te agobie, ¡es la elección perfecta! Ah, y no te olvides de disfrutar de una buena cerveza, que esto gallego lo pide. En cuanto a precios, puedes estar mirando hasta unos 30-40€ por persona. ¡Vamos a darle!

Qué opciones de postres destacan en el menú del Restaurante Ocamiño

Y si hablamos de Restaurante Ocamiño, tienes que saber que está en C. de Budapest, 2, San Blas-Canillejas, 28022 Madrid y, mira, este sitio se lleva una sólida valoración de 4 estrellas. La cocina es una pasada, ¡no puedes irte sin probar el pulpo! Está de diez, y ni hablemos de los berberechos, que son otro nivel. Y el bacalao rebozado con miel... os juro que me dejaría atrapar por ese plato otra vez. Y si vas después de un buen hambre, los cachopos son ¡gigantes! Perfectos para compartir entre dos, pero ojo, que llenan.

Sobre el personal, tengo que decir que son bastante atentos y amables en general. Te hacen sentir en casa, pero, eso sí, corre la voz: la cocina cierra a las cuatro. Si quieres saborear esos postres calientes como las filloas, mejor que reserves mesa rápido. Tuvimos un problema, porque llegamos a las dos y media, éramos siete, y entre que decidimos los entrantes y los principales, pues se nos hizo la hora. Al final, nos dejaron probar unos postres que están buenos, pero ya estaban hechos. Es lo único que les pondría un pero, yo habría alargado la cocina media horita más con el volumen de comensales que tienen.

Y ya que mencionamos los postres, si estás pensando en qué pedir, el menú de Restaurante Ocamiño te recomienda principalmente las filloas, que son de lujo, pero, repito, ¡mejor haz la reserva con tiempo! No te arrepentirás de la experiencia. Así que, si te pilla por Madrid, ¡hazte un favor y dale una oportunidad!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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