
Si buscas un sitio con buen rollo donde comer en plena Sierra de Madrid, el Restaurante La Fábrica de Hielo es tu mejor parada. Ubicado en Los Molinos, este lugar tiene más historia que muchos, ya que antes era una fábrica de hielo de los años 50. Aquí, han mantenido la esencia con un aire acogedor y lleno de antiguas máquinas de hielo que dan un toque único al ambiente. Además, cuenta con una terraza brutal para disfrutar del aire libre y un comedor que no se olvida.
La carta es un festival de sabores. Desde las famosas croquetas caseras y ensaladas frescas hasta un chuletón de vaca alpina que te hará la boca agua. Los platos están elaborados con lo mejor de los productos de la zona, así que no te sorprendas si te encuentras con carnes de la sierra de Guadarrama y pescados frescos. Con una valoración de 4.2 sobre 5 en Restaurant Guru y más de mil reseñas que lo respaldan, ¡no hay excusas para no darle una oportunidad!
Restaurante La Fábrica de Hielo
Horarios Restaurante La Fábrica de Hielo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:00–17:00 |
| miércoles | 9:00–17:00 |
| jueves | 9:00–18:00 |
| viernes | 9:00–18:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 9:30–18:00, 20:00–23:30 |
| domingo | 9:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Fábrica de Hielo
Dónde se encuentra el Restaurante La Fábrica de Hielo
Si buscas un lugar donde comer rico y disfrutar de un buen ambiente, La Fábrica de Hielo es el sitio. Está en P.º Miguel Menéndez Boneta, 21, en Los Molinos, Madrid. Fui un martes con mi madre y, aunque éramos poquitos, el trato fue increíble. Julián, nuestro camarero, fue súper atento y amable, haciéndonos sentir como en casa. Además, la comida es de 5 estrellas, todo estaba fantástico. Calcula unos 60-70 € por persona, pero te aseguro que vale cada euro.
¿Y los postres? ¡Madre mía! Podría pedirle matrimonio a la repostera, de verdad. La comida estaba en su punto y el ambiente era bastante relax, con un jardín bien acondicionado. Me costó entre 40-50 € por persona y el servicio fue impecable, así que no tengo quejas. Si vas, te recomendaría hacer reserva porque parece que el lugar siempre tiene su gente.
Además, todo lo que pedimos estuvo espectacular, sobre todo las recomendaciones del personal. Comí de todo: entrantes, plato principal y hasta café, y me salió por unos 50 €. La atmósfera es familiar y cuidada, con buen producto y precios razonables. Si te gusta el arroz, puedes pedirlo por encargo, ¡fue un acierto!
Y no te preocupes por dónde aparcar. Hay muchas plazas libres y es gratuito, así que no te estreses por eso. Así que ya sabes, si quieres comer bien en un lugar chido, La Fábrica de Hielo es la jugada. ¡Nos vemos allí!
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante
Ya te digo, La Fábrica de Hielo tiene su encanto pero hay de todo. La primera vez que fuimos, nos pusieron un entrecot en lugar del chuletón que habíamos pedido. Siendo el cumple del mayor, no queríamos molestar, pero ya sabes cómo duele que te cobren 35€ por un plato que no pediste. En comida, un total de 50-60€ por cabeza, y aunque comimos rico, no me dejo la mejor de las impresiones. La comida se lleva un 4, el servicio un 5 y el ambiente un 4.
Por otro lado, hemos regresado varias veces porque hay días que no se olvidan, con un jardín que es una maravilla y un interior súper cuidado. Si te gustan los arroces, aquí son para chuparse los dedos. La última vez que comimos, cada uno no pasó de 30-40€ y la comida todos los puntos altos: un 5 en comida, ambiente y servicio. Bajo nivel de ruido y ni un minuto de espera, eso sí que es un buen plan.
Hubo una ocasión en que probamos el salteado de setas y un bacalao que no fueron el boom, pero tampoco una decepción total. De cualquier manera, por el precio no repetiría. En vez de disfrutar, me quedé con más pegas que puntos buenos. De 40-50€ por persona y, aunque la comida bien, el servicio le doy un 4 y el ambiente también un 4.
Esa vez sí que tuvimos mal rollo con el servicio. Esperamos y esperábamos, y al final acabamos sin postre. Las croquetas estaban sabrosas, pero el entrecot era un desastre. 40-50€ por cabeza, ¿y eso para qué? La atención fue un chiste, así que ya sabes, no esperes mucho si decides probar.
En cuanto al ambiente, lo que te puedo contar es que hay una terraza muy agradable, perfecta para relajarse, aunque como te digo, a veces el servicio no sigue la misma línea. En general, es un lugar donde puedes comer bien, pero ¡atención con lo que te recomiendan! Si te apetece pasar un rato tranquilo y saborear la comida, puede que sea tu sitio, algo que hay que jugar, pero no hay que esperar un nivel de servicio alucinante.
Cuál es la historia detrás del edificio del restaurante
Mira, si buscas un lugar chido para comer en Los Molinos, La Fábrica de Hielo es el sitio. Te lo digo en serio, he probado arroces en varios lados y este me dejó flipando. 5 estrellas en todo: comida buenísima, servicio de lujo y un ambiente genial. Vengo de Valencia y sé lo que es una buena paella, y aquí no hay comparación. Paella Valenciana en su punto, junto con un Arroz Señoret que te dejará con ganas de más. Total, entre 90 y 100€ por persona, pero vale cada céntimo.
Si prefieres un corderito, aquí lo tienes, aunque te aconsejo reservar y avisar. La atención es de 10, el camarero fue un crack, amable hasta más no poder. También vi que dejaron entrar a unos perros, lo que es un plus si vas con amigos peludos. Y, por si fuera poco, hay muchas plazas libres para aparcar y es gratis. No te puedes quejar.
Y no se puede olvidar el tema de la carne. Si te atreves, pide el entrecot, ¡porque es una maravilla! Yo no soy fanático de la carne, pero este me convenció. Juan Carlos, el camarero, me lo recomendó y no me arrepentí. Croquetas que son de otro mundo y ese bombón de merluza relleno de gambas, ¡madre mía! Si buscas calidad, trato y buen ambiente, este es el lugar. El precio va de 40 a 50€ por persona, pero de nuevo, lo vale.
Y ya que estamos hablando de historia, el edificio donde está La Fábrica de Hielo solía ser, como su nombre dice, una antigua fábrica. Con el tiempo se convirtió en un restaurante que mantiene ese toque industrial, con un aire moderno y acogedor que le sienta de lujo. Así que no solo comes bien, sino que también te empapas de un poquito de historia local. ¡No dudes en ir!
Qué tipo de decoración tiene el restaurante
La Fábrica de Hielo es un sitio que llama la atención, la verdad. 4 estrellas de 5, no está nada mal. Ya empezando por el ambiente, está muy bien logrado, el local está cuidado y te hace sentir a gusto, aunque deberías tener en cuenta que a veces se mezcla con el humo de los fumadores en las mesas, y eso en 2025 es un poco inaceptable. Ojo con eso, porque el olor se pasea a otras mesas y no es lo que buscas al ir a comer. Pero en general, la experiencia es correcta y recomendable.
Lo que sí es cierto es que el precio se siente un poco elevado, unos 37 euros por persona te caen si pides un plato, un entrante y un par de postres a repartir. Pero bueno, si te lanzas a la terraza, el rollo cambia, el ambiente se siente muy agradable, especialmente si pides la paella de encargo que está muy sabrosa y no te olvides de la tarta de queso, que es un must. En la terraza, los precios bailan entre 40 y 50 euros por cabeza. Esa mezcla de buena comida y un entorno fresco vale la pena, aunque bien podría mejorar el servicio, ya que a veces los camareros se ven un poco perdidos.
Porque sí, lo de la atención al cliente es otro mundo aquí. A veces tardar 15 minutos en darte la carta es un poco heavy y creer que un entrecot recortado puede ser una buena idea, ya ni hablemos, eso te deja frío. Lo bueno es que tienen croquetas de rabo de toro que están muy buenas, así que si se atascan en el servicio, al menos tienes ese plus.
Y si te preguntas por la decoración, es un mix entre lo moderno y lo acogedor, con una mezcla de detalles que le dan un toque especial y te invitan a una buena sobremesa. Además, música en vivo con guitarra española te saca una sonrisa. En fin, un lugar con potencial, pero que necesita afinar un par de detalles.
El restaurante cuenta con espacio al aire libre
La Fábrica de Hielo, ahí tienes un lugar que no te puedes perder. Cinco estrellas y con razón. La comida es riquísima, sin ninguna pega. Ese día nos quedamos en la terraza, a pesar de que hacía frío, porque la verdad es que no queríamos entrar. Con el rollo del Covid todavía dando guerra, preferimos disfrutar del aire libre. Y te cuento, estábamos fenomenal, cómodos y a gusto, disfrutando de platos que valían la pena. Yo lo recomiendo al 100%.
El sitio tiene su encanto, porque está montado en lo que parece una fábrica de hielo antigua al lado del río. El interior es amplio y tiene una ambientación y mobiliario que parecen sacados de un castillo medieval. Las sillas de madera con remaches te dan esa vibra especial. La atención de los camareros también es de diez, muy buena y cordial. Pedimos varios platos de verduras y pescado y la calidad estaba on fire, además el precio, razonable. Si alguna vez vuelves por Los Molinos, definitivamente hacer una parada allí es un must.
Y si vas a probar la comida, no dudes en pedir el salteado de setas y gambas, su bombón de merluza o esos judiones de La Granja. Todo brutal. Por unos 50 euros por persona te comes todo eso con entrantes, un buen vino y hasta café. O sea, que en relación calidad-precio no hay queja. Y, por si acaso te lo estás preguntando, sí, el restaurante tiene espacio al aire libre. De hecho, puedes llevar a tu perro, aunque solo pueden admitir hasta tres al día, así que mejor reservar con tiempo. Un sitio al que definitivamente volver.
Ahora, sobre las malas reseñas, entras a esos detalles. Algunos han tenido experiencias decepcionantes, diciendo que la comida era floja y el espacio, anticuado. Pero, sinceramente, hay mucho más que destacar aquí, así que no te dejes llevar por un par de comentarios negativos. ¡La Fábrica de Hielo merece una oportunidad!
Qué especialidades culinarias ofrece el Restaurante La Fábrica de Hielo
Hablando claro, La Fábrica de Hielo es un sitio que merece la pena. 5 estrellas en todo, desde la comida hasta el servicio. Cada vez que entro, me siento como en casa, y eso es un puntazo. Si en tu casa ya cocinas bien, imagínate lo que se mueve en la cocina de aquí. El trato es brutal, hay cariño y respeto en cada plato y eso se siente. Disfruto porque me siento a gusto. Por eso vuelvo, siempre.
Y lo mejor de todo, es que si te gusta comer rico, este es el lugar. La comida es un placer, de verdad. El equipo es súper amable. No hay nada mejor que llegar a un sitio donde te hagan sentir especial. En cada visita, me sorprenden con detalles que hacen la diferencia. Ya no hay vuelta atrás, este lugar se queda en mi lista de favoritos.
Claro, hay cosas que se pueden mejorar, esa ensalada fue un poco básica para el precio, y los chipirones estaban un poco duros. Pero, sin duda, la paletilla de cordero y el flan de café me dejaron flipando. Así que hay que tener en cuenta que, aunque hay platos que pueden fallar, el servicio siempre se mantiene a la altura y eso cuenta mucho. No sé tú, pero yo valoro el buen trato.
Y ya que estamos, aprovecho para hablarte de lo que puedes encontrar aquí. Tienen una buena variedad: setas al ajillo como entrante que están deliciosas, el solomillo con sabor a parrilla que te deja sin hambre, y eso sin mencionar el famoso flan de café que está para llorar de bueno. Además, si tienes perro, puedes llevarlo contigo, porque son pet friendly. ¿Qué más puedes pedir?
Así que ya sabes, si te apetece un buen rato, buena comida y un servicio que hace que te sientas especial, La Fábrica de Hielo es tu sitio.
Cuáles son algunos de los platos más populares en el menú
En serio, si estás buscando un sitio chido para comer, La Fábrica de Hielo es la bomba. 5 estrellas para este lugar porque el personal es de lo más atento y agradable que te puedas imaginar. Te lo digo, nos recibieron con una sonrisa y todo, especialmente Cristina, que fue súper amable. Y si tienes un peludo como nosotros, no te preocupes, que todo fueron facilidades cuando reservamos. Con eso, ya empezamos con buen pie.
La comida, men, ¡donde la quieras ver! Riquísima y, lo mejor, las cantidades son más que generosas. La carne que sirven aquí es espectacular, de esas que se deshacen en la boca. Y no te olvides de los postres caseros, están de chupete. Después de probar el tiramisú, te aseguro que volverás a por más.
En cuanto a lo que no te puedes perder del menú, los platos más populares son, sin duda, esas carnes jugosas y los postres que saben a gloria. ¡Ya estoy deseando volver!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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