
¡Oye! Si buscas un lugar chido pa' relajarte y disfrutar de una buena comida, Bar El Molino es tu sitio. Está en Av. del Ingenioso Hidalgo, 5, 28906 Getafe, y te va a encantar su ambiente familiar y acogedor. La carta está llena de delicias de la cocina mediterránea y española, así que no te vayas sin probar sus patatas bravas y esos aperitivos caseros que están de rechupete. ¡Te lo prometo!
Después de un día pesado, lo que necesitas es un buen cóctel, y aquí lo tienes. El bar tiene una vibra animada, con música que hará que sientas que estás de vacaciones, aunque solo sea por un rato. Con una calificación de 3.7 sobre 5 y más de 488 clientes satisfechos, ya te digo que no te va a defraudar. Así que, ¿qué esperas? ¡Date una vuelta y cuéntaselo a tus amigos!
Bar El Molino
Página web
Horarios Bar El Molino
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 6:30–24:00 |
| martes | 6:30–24:00 |
| miércoles | 6:30–24:00 |
| jueves | 6:30–24:00 |
| viernes | 6:30–24:00 |
| sábado | 8:30–24:00 |
| domingo | 8:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar El Molino
Dónde se encuentra Bar El Molino
¡Ey, peña! Vamos a hablar del Bar El Molino, ese sitio que está en Avenida del Ingenioso Hidalgo, 5, 28906 Getafe, y que, la verdad, es un juego de luces y sombras. Por un lado, tienes a la camarera que te atiende con una sonrisa aunque el bar esté hasta arriba. Los torreznos son un manjar, ¡en serio! Aquí la comida se lleva un 5 de nota. Pero ojo, que si estás de malas, también está el otro lado de la moneda, donde el servicio brilla por su ausencia.
La experiencia puede ser un auténtico desastre. Hay días en que los camareros parecen más interesados en charlar entre ellos que en atenderte. Te pones a pedir una tostada con mermelada y te dejan un tomate con sal y aceite en la mesa… sin cuchillo, claro. Y no me hables de los azúcares, ¡tienes que echarle un par de narices para que te entiendan! Servicio: 1. Triste pero cierto.
Luego está la parte positiva, con raciones generosas y un menú del día que te deja con ganas de más. Por 6€ la copa aquí, es un chollo, pues en otros sitios por el barrio te clavan de 9€ a 11€ sin aperitivo. La comida es un 5, el servicio tiene altibajos, y el ambiente también es un 5. No es un bar gourmet, pero si buscas un sitio cómodo y a buen precio, aquí puedes comer por 10-20€.
Lo que está claro es que el Bar El Molino es un bar típico de barrio, un lugar donde puedes disfrutar de unas bravas o un sandwich cuando te apetezca algo rico. Se está a gusto y, aunque a veces el servicio se toma su tiempo, siempre hay buena onda en el ambiente. Así que ya sabes, si estás por Getafe, pasa por el Bar El Molino en Avenida del Ingenioso Hidalgo, 5 y decide por ti mismo. ¡No te vas a arrepentir!
Cuál es la dirección exacta de Bar El Molino en Getafe
Te digo, Bar El Molino es un sitio donde te puedes llevar más de una decepción. No éramos clientes habituales, así que decidimos darle una oportunidad otra vez y fue peor de lo que esperábamos. Intentamos pedir la cuenta y el camarero, con una actitud de hastío, nos trajo un ticket que claramente se había inventado. ¡3 euros por una botella de agua con gas! No es que uno sea tacaño, pero eso es un robo con todas las letras. Y el servicio, ni te cuento... un uno.
Y mira que fui a probar unas cervezas con un colega un día de julio. El camarero parecía que tenía más ganas de estar en casa que de trabajar. Pedimos 6 dobles en 3 rondas, y aunque las copas estaban frías, la cerveza la servían caliente. ¡Vamos, que el serpentín estiraba la pata! Ni siquiera nos ofreció un aperitivo, mientras que a otros clientes que parecían de la casa les llenó la mesa de tapas. Conclusión: si no te conocen, mejor busca otro bar. Entre 10 y 20 euros por persona, y no valía la pena.
Otra vez, un domingo, estábamos listos para desayunar. Pedimos 2 cafés con leche, una tostada y un croissant. El croissant era de días atrás, lo cual me lo confirmó el mismo camarero. Y luego intentó colarme uno fresquito, como si no me diera cuenta. En fin, que al final entre las expectativas y la comida, la cosa se quedó en un 1. Y hasta el ambiente, regular.
Cuando nos sentamos en la terraza, vi al camarero pasearse como si fuera el rey del lugar, pero no se dignó a atendernos. Pasó de largo y se fue a otra mesa. Le tuve que llamar para que viniera. La comida, pasable, pero el servicio, un desastre.
Y para que no se te olvide, el Bar El Molino está en Avenida del Ingenioso Hidalgo, 5, 28906 Getafe, Madrid. Sinceramente, no sé si vale la pena perder el tiempo, ¿tú qué opinas?
Qué tipo de ambiente ofrece Bar El Molino
Ya te digo, eso de ir al Bar El Molino no siempre es una garantía. Fui a desayunar un día a la terraza y, hermano, ¡fue un desastre total! Me trajeron el café sin la cuchara para moverlo, y cuando se la pedí, la camarera me mira como si le estuviera pidiendo un favor del siglo. ¡Flipas! Aparte, el café no estaba nada del otro mundo. El servicio se lleva un 1, y el ambiente... ni te cuento, bastante flojo. Por 10-20 € por persona, ya puedes esperar más. No sé tú, pero yo no me apunto a ese tour de desilusión de nuevo.
Y lo de la comida, ni te cuento. Un amigo y yo nos sentamos y nos sentimos como si nos estuvieran haciendo un favor por darnos de comer. Comida basura a precios de oro. O sea, que la gente al lado nuestro también se quejaba. Si no quieren cerrar, se deberían espabilar porque este sitio tiene más pinta de tumba que de bar. Una y no más, que para esto no estamos.
Por el contrario, hay gente que ha tenido buenas experiencias. Dicen que los mejores precios del barrio y raciones generosas, especialmente con el menú del día. Vamos, que ahí todo parece ir sobre ruedas y la comida prácticamente les saca un 5. Te juro que no encuentro qué hacen diferente, porque el servicio parece que varía de un día a otro. Entonces, ¿a quién le hacemos caso?
En cuanto al ambiente, el sitio tiene su rollo. La terraza está bien, aunque si te sientas lejos del bar, es como estar en un limbo. Eso sí, hay mucho aparcamiento gratuito y sombra, así que al menos puedes disfrutar del día si te toca una buena experiencia. Si no, mejor vete preparado para esperar un rato y cruzar los dedos por un buen trato. Así que, si buscas un ambiente chido, ¡a veces sí y a veces no! Depende del día.
Qué tipo de cocina se sirve en Bar El Molino
Y, la verdad, Bar El Molino es un mix de experiencias, pero hay que decir que en su mayoría, la atención deja mucho que desear. Una vez fui a tomar café y me atendió una señora rubia que parecía más interesada en hacer otras cosas que en servir. La mayoría de nosotros tuvimos que esperar un montón y cuando preguntamos por leche sin lactosa, la tía dudaba como si no hubiera visto un cartón de esa leche en su vida. Y, para rematar, cuando le pedimos a una persona mayor qué quería, su respuesta fue super borde. Así que decidimos irnos, no está la vida para aguantar malas formas.
De todas formas, hay cosas en el menú que se salvan. La oreja de cerdo a la plancha y el lacón estaban de lujo, aunque es verdad que el servicio se toma su tiempo y eso puede frustrar un poco. Claro, también otra vez que fui para pedir el menú, pagas unos 11 euros y te traen un buen plato. La comida es lo mejor, así que si tienes paciencia, puedes salir satisfecho. Algunos días te encuentras a perros, niños correteando por el parque de enfrente, lo que añade un poco de ambiente.
Pero en fin, que todo depende de lo que pidas. He probado el pincho de tortilla y fue un desastre total. Patatas crudas en trozos tan grandes que parecía un rompecabezas. El baño parecía un almacén de bebidas, un verdadero asco. La gente dice que hay buen servicio a veces, pero a mí me ha tocado bastante de mala suerte.
A final de cuentas, si te preguntas cuál es su cocina, ahí te va: el Bar El Molino tira más al tapeo clásico español, con cositas como oreja, lacón y la típica tortilla. Si tienes ganas de jugártela, atrévete, pero ve con el estómago lleno y muchas ganas de reírte ante cualquier despropósito.
Cuáles son algunos de los platos recomendados en la carta de Bar El Molino
La verdad, si estás pensando en Bar El Molino, mejor piénsalo dos veces. Fui a desayunar y el café estaba horrible, ni aunque me lo pongan con amor, lo salvarían. Encima, el vaso de caña era más pequeño de lo normal, tan cutre que me dio un poco de pena. El croissant a la plancha, frío y seco, como si lo hubieran olvidado en la estufa. Comida: 1, así que ni te molestes en parar a desayunar, por si te lo estabas planteando.
Un grupo fue a picar algo para celebrar un cumple y, toma la sorpresa, ya no tienen cerveza. Con 6 adultos y 4 peques, fue un desastre. Pedimos 2 raciones de calamares, 2 de huevos rotos y un par más, y la comida llegó a cuenta gotas. Los bolandrines eran 7 tiras de pollo y patatas que te dejaban con hambre. Y luego, ni rastro de la oreja. Las raciones de calamares eran medio plato de ensalada con 7 rodajas de calamar. Comida: 1, estamos igual que antes, ni lo pienses.
Si creías que la atención mejoraba, te cuento que estaba fatal. Las tapas parecían recalentadas y grasientas como si llevaran un mes en un horno. De la carta, cerca de 15 raciones y sólo 2 disponibles. Y un personal que no tiene idea de lo que pasa. Comida: 1, y créeme, hay mil sitios mejores en el barrio. Un auténtico desastre.
Para los que estén intrínsecamente locos, me cobraron 13€ por unos huevos rotos con jamón, ¡sin carta! Solo quedaban cuatro cosas porque eran fiestas en el barrio. No sé si es el precio real o un timo por ser festivo. Al final, aunque el trato fue bueno, el precio... ¿vale tanto?, Comida: 3, pero, sinceramente, no vale la pena.
En este bar también podría haber buenas intenciones, pero parece que se olvidan de lo básico. Un camarero que parece que le molesta sonreír y unas patatas fritas que podrían haber estado en el parque toda la tarde. Si no vas a poner aperitivos, mejor no pongas nada. Para rematar, todo a 2,50€, como una especie de tarifa plana. Así que, ya te digo, para mí, El Molino está cerrado.
Ahora, ¿cuáles son algunos de los platos recomendados en la carta de Bar El Molino? La verdad es que no hay mucho de qué hablar. Si acaso, unos huevos rotos que parecen más bien un timo a 13€, y poco más. Así que, si quieres comer bien, ya sabes a dónde no ir.
Qué son las patatas bravas y por qué son populares en Bar El Molino
Mira, si estás pensando en pasar por el Bar El Molino, te voy a contar lo que he oído. En general, tiene 3 estrellas y la gente dice que tienen un trato bastante bueno y precios ajustados. La camarera Raquel es un crack, siempre atenta en la terraza y hace que la experiencia sea más agradable. Pero aquí viene la pega: la de la barra y cocina parece no ayudarla mucho y eso se nota. Tuvimos que esperar 30 minutos para que nos sacaran el primer plato, y otros 30 para el segundo. Al final, nos fuimos sin postre porque ya habíamos perdido hora y media. Una lástima, pero dudo que volvamos a comer ahí.
Por otro lado, el sábado por la noche fue una experiencia mucho peor. Éramos cuatro, pedimos un par de cervezas, una tónica y agua. Y cuando la camarera se va, pregunta de mala manera si el del agua va a querer algo más. ¿En serio? Pedir agua es un delito ahora. Cuando finalmente regresó, sólo trajo aperitivo para tres, como si pedir agua significara que no tienes derecho a consumir. Desde luego que esas actitudes son inaceptables, así que no pienso volver.
A pesar de eso, hay cosas buenas. Muchos dicen que suelen poner un pincho con la consumición. Recuerdo que las croquetas de cecina son de lo más ricas. El ambiente está bien y el precio por persona ronda entre 10 y 20 euros. Sin embargo, el servicio es un poco lento, sobre todo cuando la terraza está llena.
Y ya que hablamos de la comida, pedimos varias raciones. La oreja estaba bien, pero las bravas estaban duras y la salsa de mostaza en los huevos rotos lo arruinó todo. La sepia, para olvidar... la verdad es que hay mejores opciones en Getafe.
Lo que son las patatas bravas, son un clásico aquí, aunque en el Molino no siempre cumplen con las expectativas. Básicamente son patatas fritas acompañadas de una salsa picante que la rompe y por eso todo el mundo las adora. Pero si en este bar las sirven mal, no convencen y la experiencia se transforma. Así que, si un día te animas a ir, examina bien lo que pides y no dudes en elegir otro sitio si ves que el ambiente no promete.
Ofrecen opciones de aperitivos en Bar El Molino
La movida en Bar El Molino es un poco de todo, tío. Por un lado, tienes a Susana y a Iván, que son como el alma del lugar, te hacen sentir como en casa. La atención es un 10, y eso suma puntos, la verdad. Pero ahora, ojo, que hay quien ha salido escaldado. Si pides la cuenta, siempre hay el riesgo de que te cuelen una ronda más de lo que realmente pediste. Yo ya he caído en esa trampa varias veces y la verdad es que es un rollo. Así que lo mejor que puedes hacer es pedir el ticket y asegurarte de lo que has consumido. No querrás que te cobren de más por un error del camarero.
Pero, ¡no todo es malo! Hay quien ha salido encantado con sus raciones. Dicen que la oreja está de locos, y mira, yo no he tenido la suerte de probarla, pero si en 42 años la consideras la mejor, algo tiene que tener. Los vinos son otro tema, un surtido que flipas. Y con precios razonables, que eso siempre se agradece, especialmente en tiempos complicados. Lo que sí tengo claro es que si vas, no dejes de probar la variedad de raciones, que parece que hay mucho que ofrecer, aunque yo ya tengo el ojo puesto en los arroces.
Ahora, si hablamos mal, hay algunos que no se han ido tan contentos. Comida que llega en mal estado, o cuando pides platos y te traen otra cosa. Hay incluso quien ha sufrido las excusas de que el cocinero se fue y solo queda el menú, y la calidad deja bastante que desear. O sea, un lío. Total, que te puedes llevar un chasco si no tienes suerte con lo que pides.
Así que, ¿ofrecen opciones de aperitivos en Bar El Molino? Claro que sí, aunque hay que elegir con cuidado, porque las opiniones varían. La variedad está, pero asegúrate de que lo que pidas esté en su mejor momento. Los aperitivos pueden ser una buena experiencia si justo te toca buen día y buen trato. ¡Anímate a probar, pero ve con precaución!
Cómo es la experiencia general en Bar El Molino después de un día pesado
La cosa en Bar El Molino está bastante movida, y no precisamente para bien. El domingo pasado nos lanzamos a pedir unos bocadillos para llevar al campo del Getafe. Pedimos cinco de beicon y uno sin queso, pero cuando abrimos los envoltorios, ¡sorpresa! Aparecieron dos de jamón, tres de lomo con queso y uno de beicon. Y no me hagas hablar de los 6 € que costó cada uno. Comida: 1, Servicio: 1, Ambiente: 1.
Pero es que no todo es tan malo. En otra ocasión, encontramos que las raciones eran buenas y abundantes. Igualmente, el desayuno estaba bien rico. La pega es que, en la situación actual de COVID-19, las mesas están demasiado juntas y, aunque los camareros son majos, algunos llevan la mascarilla en la barbilla. Así que eso, tres estrellitas por el esfuerzo, pero con un "pero" grande, porque la seguridad debería ser lo primero.
La espera también es un tema. Un día, éramos 10 personas y nos tardaron más de una hora en servir las raciones. Muy mal. Pedimos dos platos de calamares y salieron con un rato de diferencia. No sé tú, pero así no se puede. Te vas con otra sensación y sin ganas de repetir para que te pase lo mismo.
Ahora bien, lo de la calidad de los platos es de llorar. Verduras pasadas y un vinagre de módena que no hacía bien a nadie. Incluso los boquerones fritos, que son tan fáciles de hacer, llegaron una hora después. Y de postre, sólo un helado... una sola opción. Vamos, para no volver.
En la última visita, la confusión con los precios fue de risa, pero no de la buena. Cada día cobraban diferente por el mismo desayuno. Nos devolvieron un euro al decirlo, pero la semana anterior, por lo mismo, fueron 8 €... ¿En qué estamos haciendo mal las cuentas? En fin, la experiencia general en Bar El Molino después de un día pesado es más bien para olvidarla. Sin los cuidados básicos por el COVID, con comida que no da la talla y un servicio que no sabe en qué manos está. Si estás buscando relax y buena comida, yo empezaría a mirar para otro lado, de verdad.
Se sirven cócteles en Bar El Molino
Si estás buscando un sitio donde se respira buen rollo, tienes que probar Bar El Molino en la Av. del Ingenioso Hidalgo. Este bar de barrio ha subido como la espuma, ¡y con razón! Las tapas y pinchos están de escándalo. Las raciones son generosas, así que ven con hambre y prepárate para disfrutar. Susana, la encargada, es un verdadero fenómeno y se asegura de que todo salga bien. El cambio que ha dado el lugar con los nuevos dueños es una pasada. Si quieres un sitio donde picotear y pasar un buen rato, lo tienes que probar. Totalmente recomendable, yo vuelvo seguro!
Pero no todo es perfecto. Hay quienes han tenido experiencias malas. En estos tiempos, tener el bar lleno es una bendición y, por eso, hay que cuidar a los clientes, no darles lo que sea. Algunos se han quejado de que los aperitivos no eran lo que esperaban. ¿De verdad te sirve un aperitivo mordido? Eso suena a falta de cuidado total. Y ni hablar de que las mesas lleguen sucias a otros clientes. ¡Vamos, eso no se puede permitir!
Por el lado bueno, muchos han elogiado el menú entre semana a 9€. Te llenas bien y la comida está bastante rica, además están rápidos con el servicio y el personal es majo. Fernando, el camarero, se lleva la palma por su atención. La combinación de buen ambiente y comida decente vale la pena.
¿Y los cócteles? Pues, según lo que he oído, no son su fuerte. El enfoque está en las tapas y la comida, aunque si acaso tienen alguna opción en la carta. Pero ya sabes, mejor ir a disfrutar de un buen pincho y una cervecita fría que complicarse con cócteles. ¡Da igual, seguro que te lo pasas bien!
Qué tipo de música se puede esperar en Bar El Molino
Mira, si hablas del Bar El Molino en Getafe, tienes que saber que es un lugar que se esfuerza. La peña suele darle 5 estrellas por el trato, porque los camareros son súper agradables y la comida, en general, está buenísima. Es tu bar de confianza para un café rápido o para esas raciones de oreja que están de muerte. Además, el precio por persona te puede salir entre 1-10 €, lo que está de lujo teniendo en cuenta lo que comes. La atmósfera es chida, la comida y el servicio también tienen su buena puntuación.
Pero no todo es color de rosa. Te cuento que hay quienes se han llevado una experiencia horrible. Vaya tela con esa fideuá pasada y sin sabor que algunos han tenido que tragarse. Dicen que la carne estaba reseca y dura, y que la presentación era de risa, como si te la tiraran en el plato. Uno de los peores platos de sus vidas, me parece que hay que tener mucho cuidado con lo que pides. Y si hay un momento en el que te dicen que la cocina está cerrada, mejor levántate y vete, porque eso es un desastre.
Y por si fuera poco, hay quien se ha encontrado con que el ambiente no era lo que esperaban. Imagínate, llegas a las 10 para cenar y no hay nada. De aperitivo te ponen 4 mejillones, de los cuales 3 vienen cerrados. La birra parece agua de fregar y la Coca-Cola viene batida... alemán la cosa. Con una experiencia así, es razonable que se planteen no volver.
Pero, si nos centramos en lo bueno, aquí también hay recomendaciones a tope. Las croquetas de boletus y las de toro son un must, y esas patatas con queso y bacon te hacen la boca agua. Así que, aunque hay opiniones mixtas, los precios honestos y el trato excelente suelen hacer que la gente se lo piense dos veces antes de descartar el sitio.
Y sobre la música, aquí puedes esperar un poco de todo. No es un bar con una banda en vivo, pero hay buena vibra y música que invita a disfrutar del momento. Así que, si vas con buen rollo, probablemente te encuentres con temas que te hagan sentir a gusto y en compañía.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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