La Casa de Cristal Restaurante

La Casa de Cristal Restaurante

Si buscas un lugar chido en Madrid, La Casa de Cristal en C. Pedro Muguruza, 1 es tu parada obligatoria. Aquí no solo tienes una cocina tradicional pero con un toque moderno, sino que también puedes elegir entre dos ambientes: El Bar, perfecto para una comida rápida e informal, y La Terraza, que es como el corazón del lugar, ideal para relajarte todo el año con buen rollo.

Este sitio es un auténtico refugio en el bullicio de Chamartín, justo al lado de Cuzco. La comida está buenísima con ingredientes de calidad a precios razonables. Imagínate disfrutando de tacos de costilla deshuesada con cebolla frita, todo en una terraza bien decorada. La atención es de diez y lo que comas te va a encantar. ¡Así que ya sabes, no dudes en darte una vuelta! ¡Esperamos verte pronto!

La Casa de Cristal Restaurante

Restaurante
Valoración media: 4,2
Opiniones: 986 Reseñas
Dirección: C. Pedro Muguruza, 1, Chamartín, 28036 Madrid
Teléfono: 912 04 24 25

Horarios La Casa de Cristal Restaurante

DíaHora
lunes13:30–17:30
martes13:30–24:00
miércoles13:30–24:00
jueves13:30–1:00
viernes13:30–1:00
sábado13:30–1:00
domingo13:30–17:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Casa de Cristal Restaurante

Dónde se ubica La Casa de Cristal en Madrid

¡Oye, gente! Si andáis buscando un buen sitio para comer o cenar en Madrid, La Casa de Cristal es una de esas joyitas. Está en C. Pedro Muguruza, 1, Chamartín, 28036 Madrid, y no es por nada, pero este lugar tiene 5 estrellas en decoración. La terraza acristalada es una pasada, perfecta para esas noches cálidas, y el ambiente es súper acogedor. De verdad, uno de esos sitios que se siente bien al entrar.

La comida, en general, está brutal. Si vas, no te pierdas los tacos de corvina y de costilla, son la bomba y te van a dejar queriendo más. Eso sí, hay que decirlo, los precios son un pelín altitos, entre 20-30 € por persona. Pero vale la pena, sobre todo si buscas un lugar cómodo y con un servicio muy atento y diligente. Así que si te apetece una cena en buena compañía, ¡este es el rollo!

Ahora, no todo es perfecto. Escuché de algunos colegas que la comida les sorprendió, pero tuvieron su mal rato porque estaban tan a gustito, y los camareros no les movieron el ventilador para aliviar el calor, ¡menuda jugada! La comida estaba rica, pero el precio subió a los 30-40 € por persona. Esos detalles son importantes, y si no cuidas al cliente, pues la experiencia se ve afectada.

Y para los que son un poco más exigentes, están los que han probado los chipirones encebollados y les han decepcionado. Parecía que esos llegaron crudos y sin sal, ¡menuda faena! Pero, ya te digo, si te dejas caer por ahí, no olvides probar la tarta de chocolate blanco y oreo, que es lo más. El servicio es majo, pero si te ven con prisa para cerrar, ya sabes, puede que te traten con un poco de falta de ganas.

Así que ya lo sabes, La Casa de Cristal es un buen plan si buscas un sitio con ambiente agradable y buena comida en Madrid. ¡No te olvides que está en C. Pedro Muguruza, 1, Chamartín!

Qué tipo de cocina ofrece La Casa de Cristal

Mira, si te pasas por La Casa de Cristal en Chamartín, puedes esperar un ambiente que está bien, pero un poco descuidado. Las plantas no están muy bien cuidadas y los techos podrían usar una limpieza. Comida hay, pero lo que te cobran no siempre se justifica. Te van a pedir entre 20 y 30 € por persona y, sinceramente, la calidad-precio no es lo mejor. Pero, ¿quién no se sabe resistir a unos buñuelos de morcilla o a esos puerros con jamón? Son una delicia. Eso sí, el servicio... bueno, si tienes suerte, te atenderán con un mínimo de amabilidad.

¿Y qué tal el solomillo? Te cuento, aunque parezca un chiste, pagar 27 € por un trozo tan pequeño es casi una falta de respeto, y si no lo sabes, te lo digo yo. La primera vez, está bien para probar, pero no creo que repita. Además, un ambiente que te promete algo más, pero en la realidad se queda un poco corto, especialmente porque el trato a veces puede ser borde y soberbio. Es esa típica experiencia en la que piensas “¿realmente les importa tener clientes?”

Si te queda la curiosidad sobre qué tipo de cocina ofrecen, pues se mueven en un estilo que trata de ser moderno, pero no siempre lo logran. Tienes opciones de platos como el cachopo asturiano con jamón ibérico y queso manchego, o tarta cremosa de queso con salsa de frambuesa. Al final, es un lugar que trata de mezclar lo clásico con un toque contemporáneo, pero a veces se queda a medio camino. Si quieres una experiencia correcta sin más, dale una oportunidad, pero prepárate para vivir con el riesgo de un servicio un poco variable.

Cuáles son los dos ambientes disponibles en el restaurante

Como te decía, La Casa de Cristal es un sitio chulísimo. 3 estrellas porque el lugar es bonito y perfecto para echar un rato con amigos, pero ya te cuento lo que pasó: al llegar a las 21:30, nos dijeron que teníamos prisa. Nos trajeron todos los platos casi al mismo tiempo, lo que fue un poco estresante. Y ojo, nos habían dicho que cerraban a la 1.00, pero antes de las 24.00 ya estaban recogiendo y nos apagaron el aire acondicionado. ¡Con el calor cuesta concentrarse en la charla! Para el precio que pagas, más de 100 € por persona, se espera un mejor trato. Deberían poner más cuidado en eso.

Por otro lado, si vas en plan oferta, como hicimos nosotros un día con un 30% de descuento, la cosa cambia. 4 estrellas para esa noche. La carne estaba en su punto y las gambas en tempura eran un espectáculo. ¡El vino también a buen precio! Volveríamos sin dudarlo, porque a veces, hasta con oferta se puede disfrutar a lo grande.

Y ya para rematar, han hecho de este sitio uno de nuestros favoritos. 5 estrellas total. El ambiente, la decoración, todo está súper cuidado y los platos son un acierto. El cachopo estaba una locura, la tarta de queso cremosísima, y lo mejor, el servicio. El camarero y la camarera se portaron de maravilla, incluso con nuestro perrito. Una velada increíble. Vamos, que repetir será casi obligatorio.

En cuanto a los ambientes, puedes elegir el acogedor de adentro, ideal para un plan cercano y tranquilo, o si prefieres, el exterior, que suele ser más animado y perfecto para disfrutar con buen rollo. ¿Te animas a ir?

Cuál es la diferencia entre El Bar y La Terraza en La Casa de Cristal

Mira, La Casa de Cristal es un sitio que no puedes dejar pasar si estás por Chamartín. La terraza es una pasada, parece un invernadero y está bien calentita, así que ni te preocupes por el frío en invierno. Cuando hace buen tiempo, abren el techo y el ambiente se vuelve ideal. El servicio fue rápido y el personal, muy majo. Te va a sorprender lo bien que cocina aquí.

Ahora, de los platos que probamos, hay que destacar unos buñuelos de morcilla con lágrimas de miel que son una auténtica locura (7€ por 4 unidades). Combinan el sabor ahumado de la morcilla con la dulzura de la miel que lo flipas. También nos lanzamos a unos tacos de pato (22,50€ por 4), que fueron la sorpresa del día, para el que no es fan del pato, este plato puede cambiar tu opinión. Y ni hablar de la milhoja con crema pastelera, es enorme y suave... ¡Imposible no dejarte llevar!

Por otro lado, hay comentarios que mencionan que la terraza tiene sus fallos. En algunas mesas se nota un poco la suciedad del techo transparente. Aunque el ambiente es acogedor y bonito, eso le quita un poco de shine. También hay que tener en cuenta el tema de los precios, se sienten un poco elevados, sobre todo cuando te cobran un extra por cosas que no esperas. Pero bueno, si vas, no te pierdas los buñuelos y la ensaladilla rusa.

Y sobre la diferencia entre El Bar y La Terraza en La Casa de Cristal, la cosa es sencilla. El Bar es más informal, perfecto para un aperitivo rápido con cervezas y tapas. En cambio, La Terraza es donde se monta el espectáculo, con un ambiente más tranquilo y un menú que suena a fiesta gourmet. Así que según la ocasión, elegirás uno u otro, pero ten en cuenta lo que te espera: calidad y un trato genial.

Es un lugar adecuado para comidas rápidas e informales

Si estás buscando un sitio en Madrid que te deje bien satisfecho, La Casa de Cristal es un acierto total. Este lugar se encuentra en C. Pedro Muguruza, 1, Chamartín y merece todas las 5 estrellas. Su cocina mezcla lo mejor de la tradición española con toques modernos que hacen que cada bocado sea una delicia. La calidad de la comida y las cantidades son más que generosas, y el trato que recibes es de lujo. El encargado, Julian, se la sabe todas y te da recomendaciones que son oro puro. No puedes dejar de probar el cachopo asturiano, los langostinos al ajillo o kimuchi, y los huevos con atún.

Para empezar la comida, te aconsejo que no te saltes el tartar de aguacate y tomate, la ensaladilla rusa Wamba o las croquetas de jamón caseras, que son una locura total. Y, por dios, guarda espacio para el final, porque los postres son la guinda del pastel. La tarta de queso templada y la milhoja te van a volar la cabeza. De verdad, este sitio se ha convertido en uno de mis restaurantes favoritos en la ciudad. Además, la terraza acristalada te hace sentir como en un jardín, ¡mientras estás en Chamartín!

Ahora, que no todo es perfecto, un par de personas han tenido malas experiencias con el servicio. Si eres intolerante a ciertos alimentos, cuidado, porque parece que la atención para esos casos no es la mejor. Hubo uno que se quejaba de que le sirvieron algo que no podía comer y el camarero no asumió el error. Pero si pasas del drama y buscas un buen rato, este sitio lo tiene todo para disfrutar.

¿Es un lugar adecuado para comidas rápidas e informales? Sí, se puede, pero si hay mucha gente, el servicio puede pecar un poco, así que mejor ve con tiempo o si puedes ir en horas menos concurridas, mejor. La calidad y el ambiente son perfectos para una comida con amigos, así que lánzate a probarlo. Entre la buena comida y el rollo agradable, seguro que te llevas una buena experiencia.

Qué tipo de comida se puede encontrar en La Casa de Cristal

La verdad es que La Casa de Cristal me dejó un poco frío. Iba con grandes expectativas y la cosa terminó siendo un fiasco. El ambiente estaba bien, pero había un perro que no paraba de ladrar y eso hizo que nuestra velada fuese incómoda. A ver, no tengo nada en contra de que admitan perros, pero al menos podrían tenerlos un poco más apartados, porque nos tenía bastante tocados. En fin, no es la idea de salir a cenar y que el perro de al lado te interrumpa.

Y sobre la comida, la cosa no mejoró tanto. Empezamos con unas croquetas jugosas, que estaban bastante bien, pero eso fue lo mejor. La ensalada y los huevos con jamón, pues, normales, nada del otro mundo y, para colmo, ¡caros! Las albóndigas de rabo de toro eran incomibles. Era como intentar tragar cemento, en serio, se me hizo una tarea difícil. Lo único decente fueron los huevos con atún, pero... ¡madre mía la cebolla que le metieron! El atún era casi un fantasma ahí. Aunque, chapó al camarero que nos atendió, muy majo y educado.

Por otro lado, tengo que decir que he leído cosas mejores. Hay críticas que destacan que la carta es bastante buena, con platos para compartir, como las deliciosas quesadillas de ropa vieja o los ñoquis carbonara. También destacan la calidad de los productos locales, así que si estás en la zona, seguramente te vale la pena echarle un vistazo. Seguramente las noches de verano sean ideales para cenar en su terraza. Además, me han comentado que hay un buen rollo con los camareros, que son amables.

Desde croquetas hasta merluza perfecta, pasando por el famoso cachopo y postres que, aunque no probé, me dijeron que son generosos y ricos. O sea, si eres amante de la buena comida y buscas un ambiente para disfrutar, puede ser una buena opción. Pero ya sabes, elige bien tu mesa para evitar imprevistos.

Qué platillo destacado se menciona en el artículo

Ya te digo, el jueves pasado reservamos una mesa en La Casa de Cristal para siete personas. Todo bien hasta ahí, pero el viernes, ¡bam!, nos llaman para cancelar. Sin más explicaciones que un “cometimos un error”. Y así, a las tantas, nos quedamos sin cena un viernes. Es que, ¿qué les pasa? Si no te presentas, ellos te penalizan, ¡pero a nosotros qué nos dan por dejaros tirados! Para no volver, de verdad. El servicio: un 1.

Ahora, si hablamos de las veces que hemos estado a tope, hay que decir que la terraza es una maravilla. Todo lo que hemos probado está buenísimo. Pedimos unas alcachofas que pegaron fuerte, unos buñuelos de morcilla que ni te cuento, y unos langostinos al estilo thai que fueron la sorpresa de la noche. La merluza rebozada en tinta de calamar era crujiente, y el cachopo, ¡madre mía! De postre, la tarta de queso y una milhoja que te deja sin palabras. Todo para compartir y disfrutar. Weba que sí, ¡repetiremos!

La verdad es que la Casa de Cristal tiene su encanto. La terraza cubierta la hace un sitio ideal en cualquier época del año. La atención del personal es un 10, muy profesionales y siempre atentos. He probado las croquetas de cocido y el arroz meloso, que lo hacen al momento, y te aseguro que vale la pena. Volver a darles otra oportunidad está en la agenda. ¡Gracias por su buen servicio!

No te confíes porque, aunque el ambiente y el servicio son espectaculares, la comida, en algunos platos, da la sensación de ser de 5ª gama. Es correcta, pero las raciones son pequeñas para lo que pagas, sobre todo el pulpo. Eso sí, el personal siempre tiene una sonrisa y el encargado es un encanto. Si mejoran en comida, se convierten en un éxito seguro.

¡No te los pierdas la próxima vez que vayas!

Cuál es la atmósfera de La Casa de Cristal

Y hablando de la Casa de Cristal, déjame decirte que tienen 5 estrellas por un motivo. Fuimos sin reserva y la verdad, no nos arrepentimos. Pedimos un cocido madrileño que te vuela la cabeza, hecho de la manera más artesanal que puedas imaginar. Cocinado en vasijas de barro y a fuego lento, ¡vaya que se nota! Adrián, el camarero, fue un crack y nos asesoró genial sobre los platos. La experiencia fue todo un acierto, 100% recomendable.

El servicio es otro nivel. Comimos a gusto, con precios que rondan entre 30-40€ por persona, pero cada céntimo vale la pena. La comida, un 5 de 5, y el servicio también. Todo muy bien organizado, sin tener que esperar una eternidad. La atención fue top y eso siempre se agradece.

Ahora, si hablamos de la terraza, es un espectáculo. Está decorada con mucho gusto, bien cuidada y las medidas de seguridad están al día. Los camareros son muy amables y la comida, exquisita. La quesadilla de ropa vieja y la tarta de queso son un must, de verdad. Se nota que usan ingredientes de calidad, así que el precio está más que justificado. Vuelvo sin dudarlo.

Y, mira, la atmósfera de La Casa de Cristal es especial. Desde el momento que entras, sientes un ambiente acogedor y elegante. Es un lugar ideal para disfrutar de una buena comida, en un entorno que combina comodidad y un toque de buen gusto. Perfecto para una cena con amigos o una cita, ¡no hay duda!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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