Taberna La Chata

Taberna La Chata

Ey, ¿qué tal? Si estás buscando un buen plan para comer en Madrid, no puedes dejar de pasar por Taberna La Chata en C. de la Cava Baja, 24. Ayer estuvimos allí y, ¡menuda experiencia! Tienen unas tapas pequeñas a solo 5€ que son puro amor. Pedimos patatas bravas, calamares, croquetas de jamón y boletus y torreznos. Todo estaba de rechupete, se nota que el chef sabe lo que hace.

Además, el servicio es una maravilla, rápido y con buen rollo. El lugar tiene un encanto especial, con una vibe muy castiza gracias a sus azulejos decorativos. Es el sitio ideal para disfrutar de la comida tradicional española, acompañado de una buena caña o sidra. Si estás en La Latina, La Chata es la parada obligatoria. ¡No te lo pierdas!

Taberna La Chata

Restaurante
Valoración media: 3,5
Opiniones: 422 Reseñas
Dirección: C. de la Cava Baja, 24, Centro, 28005 Madrid
Teléfono: 647 79 83 00

Página web

Horarios Taberna La Chata

DíaHora
lunes12:00–24:00
martes12:00–24:00
miércoles12:00–24:00
jueves12:00–24:00
viernes12:00–24:00
sábado12:00–24:00
domingo12:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Taberna La Chata

Dónde se encuentra Taberna La Chata

¡Oye, colegas! Si aún no conocéis Taberna La Chata, está en C. de la Cava Baja, 24, en pleno centro de Madrid. Entramos allí un día porque nos daba el antojo de unas coquinas, y tengo que deciros que estaban tan buenas que pedimos otra ración. Las alcachofas y la morcilla también fueron un buen acierto, pero ojo, que el servirlo todo tan rápido hizo que algunas cosas se quedaran frías. Un consejo, dejad un poco de espacio entre plato y plato para disfrutar de cada bocado.

Por otra parte, fue inevitable cambiar de aires porque en la taberna de enfrente nos atendieron fatal. En La Chata, nos sirvieron unas costillas riquísimas y aunque había un par de olores raros cerca de los baños, la zona principal estaba bastante decente. Los precios son bastante razonables —de 10 a 30 euros por persona— teniendo en cuenta que la calidad se nota. Aunque no es necesario reservar, es mejor que estéis preparados para un ambiente un poco ruidoso, pero se puede charlar bien y no es un problema.

Ah, y los torreznos, ¡no os los podéis perder! Vienen en cantidades brutales y el precio está súper bien. Nos atendió un camarero, Manuel, que se notaba que tenía buena onda. Eso sí, hay que tener cuidado con las cosas raras, un grupo de turistas se quejó de los calamares porque los trataron como si no supieran nada de cocina. Así que, si no sois del barrio, id con un poco de ojo. Para terminar, si ya te has decidido, recuerda que la taberna está en C. de la Cava Baja, 24, y ¡lo mejor es que está siempre a tope!

Cuál es el precio promedio de las tapas en Taberna La Chata

De verdad, La Chata se las trae. Los precios son un poco engañosos. Esa historia de que comes por entre 10-20€ suena muy bonita, pero si miras la carta, te das cuenta que es un tema de "sorpresas". Pedimos calamares a 4,5€, y lo que nos trajeron eran 5 calamares que parecían una broma. Mis colegas se pidieron albóndigas por 6€, y lo que llegó era un plato con 2 albóndigas y unas patatas que te dejaban con hambre. ¿Y qué me dices de la bebida? Coca-Cola a 2,8€ y un tercio de cerveza por 3,50€. Vamos, un pequeño atraco dirigido a los turistas.

Y claro, como la Cava Baja está petada de sitios así, elegimos La Chata porque no había más espacio. Pedimos unas cervezas y nos quedamos en la barra, porque evitar el frío afuera es prioridad. La espera para el aperitivo fue digna de una película de suspense, tuvimos que pedirle a la camarera qué pasaba. Al final, nos sirvieron unas patatas fritas de bolsa y algo más decente, un plato con 5-6 años de cebolla frita. Los precios de la cerveza en la zona son altos, 3,50€ por un doble y 3,80€ por un tercio sin alcohol, normalmente, se les entiende porque están en pleno centro, pero a veces te quedas pensando si compensará.

La decoración de La Chata está un poco entretenida, te transporta a Andalucía, con mesas altas y bajas, todo muy bien. Los camareros eran super amables y nos ayudaron a elegir vinos. Probamos berenjenas con miel y los caracoles, que estaban buenos, pero no sin sus peros. Las berenjenas estaban un poco frías y los caracoles tenían una salsa que le faltaba chispa. Después de la experiencia, nos sentimos a gusto, pero no creo que repitamos sin explorar otros sitios de la calle.

Sobre el tema de las tapas, en La Chata lo común está entre 3 y 6€ por tapa. Así que si te auguras a gastar como unos 30-40€ por persona, ya sabes lo que te espera. No esperes salir llenísimo a menos que te vayas con ganas de gastar más de lo planeado. ¡Aprovecha y prueba otros bares de la zona!

Qué tipos de tapas se pueden encontrar en Taberna La Chata

Mira, si estás pensando en la Taberna La Chata, prepárate porque es un clásico en la Cava Baja. Este sitio tiene 5 estrellas en todo, desde la comida hasta el ambiente. Las tapas son excelentes, especialmente los caracoles en salsa que están de rechupete y vienen en un plato gigante. Y ni hablemos del precio, que por persona te gastas entre 10 y 20 euros. Un chollo, la verdad. Perfecto para ir con colegas y disfrutar de una buena sobremesa.

Ahora, si buscas un sitio de los de toda la vida, aquí tienes otro que te encantará. Tienen unos torreznos con patatas que flipas, y la cerveza siempre está fresquita. A este lo puntuaría 4 estrellas. Para un brunch sencillo, puedes comer por menos de 10 euros, así que no hay excusas. ¿Te imaginas? Un buen tapeo con estas delicias, y el ambiente siempre está animado.

Aunque no todo es perfecto, ya que en otra visita nos toparon con unos gambas al ajillo que, sinceramente, no eran la bomba. Sabían un poco a aceite y sí, puede que se pasaron un pelín con el precio, que andaba entre 20 y 30 euros por persona. Pero el servicio fue rapidito y el lugar es un espectáculo de auténtico, así que eso cuenta.

Otra vez, fui a probar un corazón de alcachofa con jamón, que estaba increíblemente buena, acompañada de un salmorejo que se nota que lo hacen con cariño. La atención fue correcta, y aunque hay días que puede no brillar, te aseguro que vale la pena parar aquí para una cerveza o un vino con una buena tapa.

¿Y qué puedes esperar de las tapas en la Taberna La Chata? Bueno, hay un poco de todo: desde esos populares caracoles en salsa, hasta ensaladilla, chistorra, y por supuesto, los famosísimos callos a la madrileña. Aunque ten cuidado con el gluten, porque la cosa se puede complicar. ¡Tómalo como un consejo!

Las tapas de Taberna La Chata son adecuadas para compartir

Así que, después de lo que te conté, hablemos de Taberna La Chata. Allí, las tapas son bastante variadas, pero la experiencia puede ser un poco inconsistente. Por un lado, hay quienes han disfrutado de carrillera tierna y sabrosa, con un surtido de ibéricos y quesos que, la verdad, suena increíble. Pero claro, no todo es perfecto. También hay que lidiar con camareros que parecen estar en su propio mundo, haciéndote esperar más de lo necesario. La atención podría mejorar, y eso le resta puntos a la experiencia general.

Por otra parte, no podemos ignorar esa sensación de decepción cuando las tapas no cumplen las expectativas. Patatas congeladas y salsas insípidas son una combinación letal, y es que si un español no querría ir, ¡imagínate quién lo haría! La comida puede ser un poco cara para lo que ofrecen, y con el servicio lento, puede que te arrepientas si has decidido cenar allí.

Si hablamos del ambiente, hay de todo. Hay quienes dicen que es un lugar tradicional y clásico, ideal para unas cervezas después de pasear por el Rastro. Y en cuanto a los precios, al menos son justos en algunos casos. Es un tirón de orejas que se hace necesario en ese sentido.

Y para cerrar, la pregunta del millón: ¿son las tapas de Taberna La Chata adecuadas para compartir? La respuesta es depende. Hay platos que sí se pueden compartir, y muchos dicen que las tapas están sabrosas y bien presentadas, pero con ese servicio impredecible y ciertos platos que fallan, quizás quieras pensar en lo que pides. Así que, si vas, ve con el ánimo de disfrutar, pero ¡no te sorprendas si hay un par de tropiezos en el camino!

El menú de Taberna La Chata incluye opciones vegetarianas

Desde que llegas a la Taberna La Chata en la Cava Baja 24, te das cuenta de que es un lugar mítico. Espacio amplio, con mesas altas y una barra que siempre está animada. La carta de raciones y aperitivos es bastante extensa y, claro, no te puedes ir sin probar la cerveza bien tirada. Todo esto, acompañado de un ambiente muy taurino que le da un toque único. A mí me encantaron los champiñones, eso sí, la oreja estaba rica, pero hay que decirlo, ponen poca. Sin embargo, nos gustó tanto el ambiente que ni lo notamos.

Por otro lado, hay quienes no han tenido suerte con el servicio. Algunos comentan que aunque la comida y el trato son cinco estrellas, el ruido en el local y el altavoz estropeado arruinan un poco la experiencia. La comida llegó rica, pero si estás gritando más que hablando, eso no gusta. Y, creedme, si se va a escuchar el ruido, por lo menos deberían bajar el volumen, que no estamos en una discoteca. Aún así, el sitio parece moverse bien, incluso en las horas pico.

Sin embargo, algunos han tenido experiencias para olvidar. Por ejemplo, después de una espera larga, se llevan una decepción con tapas que no cumplen sus expectativas. Cerveza servida en cantidades menores a lo que se pidió, y tapas como las de tempura de berenjena que dejaron mucho que desear. Ahí sí que me hubiera enfadado. Pero lo que se salva es que hay platos que de verdad destacan, como las albóndigas de atún o el carpaccio, así que todo depende de lo que pidas.

Y para cerrar, la famosa pregunta: ¿el menú de la Taberna La Chata incluye opciones vegetarianas? Pues, la verdad, no parece que tengan mucha variedad en ese sentido. Las opciones están ahí, pero no son precisamente un festival para los vegetarianos. Asegúrate de preguntar antes de pedir, porque lo que hay no siempre es lo que se espera. ¡En cualquier caso, vale la pena pasar a disfrutar y ver qué tal!

Cómo describe la experiencia gastronómica en Taberna La Chata

La Taberna La Chata tiene su encanto, sobre todo si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y un ambiente acogedor en la Cava Baja. La atención es bastante buena, y eso se agradece cuando estás a tope de hambre. Te recomendaría que pruebas sus Patatas Bravas, Tortillas de Patata Clásicas y esos Huevos Rotos con Jamón que son un must. Pero, aquí viene el punto flojo: la música está tan alta que no puedes hablar sin gritar. En días de mucha gente, eso puede ser un rollo. A mí me parece que deberían bajarla un poco para que podamos charlar tranquilos. Pero bueno, cada uno con su local, ¿no?

En general, es un sitio bastante bien valorado, con unas 4 estrellas que no están mal. He estado allí, y aunque el ambiente a veces puede ser ruidoso, la comida realmente merece la pena. Para un precio de 90-100 € por persona, sales satisfecho. Claro, si a ti te encanta ir a lugares con un poco de bullicio, este es tu sitio. Las raciones son generosas y bien elaboradas, ideal para compartir y disfrutar en buena compañía.

Sin embargo, no todo es color de rosa. He oído a algunos diciendo que han tenido experiencias muy mierder, como esa vez que pidieron croquetas y les trajeron un timo total. Al final, todo depende de lo que pidas, porque no es lo mismo decir "venga, una caña con tapa" y terminar con un aperitivo de pan sándwich que una buena tapa de jamón. A veces la calidad desaparece cuando un sitio se vuelve popular... y eso es un fastidio.

Así que, ¿cómo se describe la experiencia gastronómica en Taberna La Chata? Es un lugar con buena comida, un ambiente animado pero ruidoso, y con detalles decepcionantes aquí y allá. No es perfecto, pero si te atreves a probar, puede que te lleves más de un grato sabor de boca. ¡Aventúrate, pero vete preparado para gritar!

Qué bebidas son recomendables para acompañar las tapas en Taberna La Chata

Y otra cosa, si no has estado en Taberna La Chata aún, tienes que darle una oportunidad. La ubicación en Calle de la Cava Baja, 24, es perfecta, y el ambiente taurino está de lujo. Te sientes en el centro de Madrid y te atrapa ese rollo tan auténtico. La oreja a la plancha, ¡madre mía! Está estupenda. Como para arrasar con ella. Los que han ido se llevan de allí un 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. Es que, ¿quién no quiere disfrutar de buena comida y buena vibra en la misma sentada?

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias un poquito distintas. Algunos se llevaron un buen chasco porque la comida les llegó con un sabor a "pre-cocinada" que no se puede pasar por alto. Una estrella y a correr, dicen. Y eso de que el servicio tarde en atenderte ya es otro cantar. Si no hay mucha gente, no debería ser así, ¿no? Pero mira, también hay voces que dicen que Daniel les atendió como unos reyes y eso cuenta un montón. Así que si tienes suerte y te topas con un buen camarero, puede que tu experiencia cambie.

Al final, es un sitio que tiene sus platos que molan y otros que menos, pero si pides lo correcto, seguro te llevas un buen rato. Y ya que te interesa, acompañar las tapas con unas cervezas bien frías o un vino de la zona siempre es buen consejo. Te diría que mires qué tienen en carta, porque seguro hay alguna opción que te va a flipar. Así que, ¿a qué esperas? ¡A disfrutar en La Chata, que el tapeo está asegurado!

Es necesario hacer reserva en Taberna La Chata

Mira, si te pasas por la Taberna La Chata en C. de la Cava Baja, 24, te vas a encontrar con un rollo muy auténtico. La vibe es la caña, la música flamenca suena de fondo y la decoración tiene ese toque taurino que le da un aire muy español. Te pones cómodo, pides una ración de torreznos y vas disfrutando de unas cañas bien frías. El servicio está bastante correcto, así que no te falta de nada. Entre amigos, se hace la jugada perfecta, y sin esperas. ¿A quién le amarga un plato de croquetas de jamón a 4€ la ración? ¡Están de lujo!

Las bravas también están en el menú y son de las buenas, tanto la salsa como las patatas. Pero ojo, no todo lo que brilla es oro. Algunos dicen que el precio se sube un poco para lo que te dan, y que las brusquetas de cortesía son un asco. Así que ya sabes, si escuchas opiniones, tendrás de todo. Pero si te gusta la sangría y los callos, ¡no te arrepentirás! A veces la comida es brutal, otra no tanto. El ambiente en general es muy aceptable y el rollo de estar en medio de Madrid no se paga todos los días.

Ahora bien, si tienes pensado ir un fin de semana, más vale que hagas una reserva. La taberna a menudo se llena y, aunque puede que no quieras esperar, un poco de previsión nunca viene mal. Así que, ya sabes, ¡prepara tu grupo y asegúrate ese sitio!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados