Sonrisas de la Sierra

Sonrisas de la Sierra

Si andas por la Sierra del Guadarrama y te apetece un buen plato casero, Sonrisas de la Sierra en Garganta de los Montes es la parada obligada. Este restaurante no solo te ofrece guisos caseros, arroces y carnes exquisitas, sino que también tiene una terraza brutal donde disfrutar del aire fresco. Imagínate picando algo rico rodeado de naturaleza, ¡el plan perfecto!

Aquí, el ambiente es tan acogedor que te sientes como en casa, y la atención es de primera. Si buscas dónde comer en un sitio que respete la autenticidad local, Sonrisas de la Sierra lo tiene todo: un espacio familiar, buena comida y un toque auténtico que no vas a encontrar en cualquier lado. ¿Listo para descubrir su menú? Visita su web para ver horarios y reservar. ¡No te lo pierdas!

Sonrisas de la Sierra

Restaurante
⭐Valoración media: 3,9
Opiniones: 116 Reseñas
Dirección: C. de las Cruces, 1, 28743 Garganta de los Montes, Madrid
Teléfono: 627 16 32 69

Horarios Sonrisas de la Sierra

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
jueves11:00–22:00
viernes11:00–23:00
sábado11:00–23:00
domingo11:00–22:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Sonrisas de la Sierra

Dónde se encuentra el restaurante Sonrisas de la Sierra

¡Eh, amantes de la buena comida! Si estáis por Garganta de los Montes, tenéis que hacer un alto en el Restaurante Sonrisas de la Sierra, en C. de las Cruces, 1. La movida es buena, llevamos visitando el pueblo desde hace 5 años durante las fiestas y cada vez que pasamos nos hacemos una parada por ahí. Un café, un helado o unas copas… y siempre acabamos con ganas de más.

Hoy, después de darnos un chapuzón en la piscina del pueblo, pasamos a tomar un café y dejamos espacio para unas croquetas de cocido que estaban de rechupete. ¡Totalmente caseras, os lo juro! Hay que decirlo: el sitio es un lujo en cuanto a trato, siempre nos han atendido con mucha amabilidad y profesionalidad. Es un sitio que se ha ganado nuestras 5 estrellas. El precio por persona ronda entre 10 y 20€, así que por ese precio no se puede pedir más.

Ojo, que no todo el mundo tiene la misma experiencia. He visto algunas críticas que mencionan raciones escasas y precios caros. Un tipo se quejaba de tener que esperar media hora por un torrezno (que, según él, no era la caña), así que la cosa se ve que puede variar según el día. Pero a nosotros siempre nos ha ido genial y hemos salido encantados. Lo que es un hecho es que el ambiente es muy agradable y el ruido es bajo. Perfecto para ir en grupo, ya sea pequeño o grande.

Así que ya sabéis, si estáis por C. de las Cruces, 1, 28743 Garganta de los Montes, no lo dudéis. Pasad por Sonrisas de la Sierra y dadle una oportunidad. ¡Seguro que os encanta!

Qué tipo de comida ofrece Sonrisas de la Sierra

Y bueno, empezamos con las opiniones de este lugar, y la verdad es que hay de todo. Por un lado, hay quien no lo soporta. Una estrella, un chico se llevó una clara que estaba más sucia que un trapo y no supo ni qué hacer con ella. La segunda tampoco le gustó, decía que sabía a vino. Vamos, que con ese servicio no vuelves ni de coña. Lo siento, amigo, pero hay mil bares mejores.

En contraste, tenemos a otros que están enamorados del sitio. Cinco estrellas al canto, con esta gente disfrutando de una comida riquísima en un local que brilla de limpio. Lo mejor de todo es que la carta es variada y tienen un montón de platos. Por unos 10-20 euros, te llevas la mejor experiencia en Garganta de los Montes. ¿A quién no le gustaría eso?

Pero claro, no todo es perfecto. En medio de todo esto, hay algún suspiro de decepción. Hubo quien pidió un cocido y se encontró con un caldo sin gracia y los ingredientes fríos. En serio, con esas expectativas, es para salir corriendo. Y el pollo con salsa de verduras, si se veía mal, mejor no pensarlo. Un auténtico fracaso, como dicen.

Aún así, entre críticas variadas, hay quienes afirman que volverían sin pensarlo. Este sitio tiene su magia. Cinco estrellas en comida, ambiente y servicio. Y un ambiente que, aunque podría mejorar con unas puertas más silenciosas, sigue siendo agradable a no ser que te topes con el portazo del camarero que entra y sale. Ah, y no olvides hacer tu reserva, que el sitio se llena.

Así que, ¿qué tipo de comida ofrece Sonrisas de la Sierra? Pues buenos platos tradicionales, con un toque que parece que funciona para la mayoría, desde la carne asada hasta el pollo con salsa de verduras. Además, la variedad de su menú es algo que muchos destacan. ¡A probar se ha dicho!

Es recomendable probar los guisos y arroces en Sonrisas de la Sierra

La verdad es que Sonrisas de la Sierra es un sitio que traspasa un montón de buen rollo. Cuando llegas ahí, te topas con un personal majísimo que te hace sentir como en casa. La comida, ni te cuento: es casera y riquísima. Perfecto para el que busca un sabor auténtico y no se conforma con cualquier cosa. El ambiente es muy de pueblo, tranquilo, pero con esas vibras animadas que te hacen querer quedarte un rato más. La fiesta empieza cuando pides unos torreznos que, en serio, ¡no te los puedes perder!

Si decides ir, lo más sensato es hacer una reserva porque el lugar suele llenarse rápido, sobre todo los fines de semana. El menú es muy variado: desde marmitako hasta un chuletón impresionante que viene con patatas fritas frescas, y esas croquetas de jamón que dan ganas de comer a puñados. Además, si buscas un sitio donde comer al aire libre, su terraza es muy agradable. La experiencia va de mil, como se dice, y por un precio que va de 10 a 30 € por persona, es una compra maestra.

Ahora, si hablamos de lo malo, hay algunas opiniones que mencionan que no todo es perfecto. Un grupo se quejó del precio de un menú y de que se sintió un poco aprovechado por ser el único local abierto. Sin embargo, la mayoría de las reseñas elogian el servicio y la atención.

En cuanto a los guisos y arroces, con la información que te he soltado, es evidente que hay que probarlos. Si el resto de la comida tiene nivel, no me atrevería a dudar que los guisos sean igual de exquisitos. Así que, si pasas por Garganta de los Montes, ¡no dudes en probar esos platos de cuchara! Te aseguro que es una buena opción para disfrutar de la buena comida y ese ambiente acogedor que tienes que experimentar.

Tienen algún plato especial de carnes en el menú

Y, venga, te cuento sobre Sonrisas de la Sierra. Primero que nada, cuando entras, la vibra es un poco rara. En mi primera visita, pedimos un plato de jamón ibérico que nos salió por 18 euros. Al primer bocado te das cuenta de que algo no cuadra, el jamón parece sacado del Carrefour de 3 euros. Cuando le preguntamos al encargado, sale un sinvergüenza que, en vez de disculparse, se pone a mostrar el sobre del jamón. Eso fue un timo en toda regla. Prometí que no iba a volver jamás. Servicio: 1, comida: 1 y el ambiente, ni te cuento.

La segunda vez, decidí darle otra oportunidad y pedí un salmorejo y una parrillada de verduras. La verdad es que estaba rico, pero escasísimo. No me llenó ni un poco, y eso que el menú costaba 20.90 euros. El personal, eso sí, se mostró pendiente y amable, así que ahí le doy un punto. Comida: 2, pero el servicio: 4 y el ambiente tampoco estaba mal, así que lo dejo en un 4.

Lo más curioso es que luego visité una vez más, ¡y fue un rato excelente! Me tiré por un pincho de tortilla, y, como no tenían, la hicieron al momento. Te preguntan cómo la prefieres, y eso deja buena impresión. ¡La comida rica y relación calidad-precio top! Comida: 5, servicio: 5. Y ojo, que hasta nuestras mascotas fueron bienvenidas. Esa vez todo fluyó perfecto, así que definitivamente volveré.

Sin embargo, este último desayuno fue un fiasco total. Pedí café y tostadas, y el pan estaba duro como una piedra. Cuando fui a contarle al del bar, solo me salió con eso de que "mala suerte". Por 6 euros esperas un trato mejor, ¿sabes? Y nada de actitud. Eso ya es suficiente para no querer volver.

Y sobre lo de las carnes, pues en los comentarios no se menciona nada destacable. No parece que tengan un plato especial de carnes que se haga notar en el menú. Así que si andas en busca de una buena carne, lo mismo te conviene buscar en otro lado.

El restaurante cuenta con un área al aire libre o terraza

Y, bueno, para los que están pensando en Sonrisas de la Sierra, puedo contarles que mi experiencia fue increíble. Fuimos a cenar un sábado por la noche y la verdad que el sitio estaba a tope, pero aún así el servicio fue de 10. El camarero, Carlos, nos puso la música que le pedimos y estuvo super amigable durante toda la noche. La comida, ¡menuda delicia! Nos pedimos una parrillada de verduras, calamares y unos champiñones rellenos que estaban de rechupete. En serio, si estás por Garganta de los Montes y no pruebas eso, te estás perdiendo de algo bueno. Ambiente encantador, perfecto para una cena casual.

Ahora, en otro lado de la historia, hay quienes no han tenido la misma suerte. Leí que alguien tuvo un episodio horroroso allí que te deja de una pieza. La pareja que fue, se encontró con una camarera metiche que, en vez de dar buen servicio, se puso a escuchar sus cosas personales y hasta entró al baño sin permiso. ¡Increíble! Una experiencia así no debería pasar en ningún lugar. Además, la segunda vez que fueron, la misma camarera les dijo que no les prestarían servicio solo porque sí. Y eso de llamar a la Guardia Civil por un malentendido con los niños, ¡vaya tela! Es un pueblo chiquitito, pero no por eso hacen falta esas tonterías.

Sobre el ambiente de Sonrisas de la Sierra, parece que hay espacio para disfrutar al aire libre, aunque no tengo el detalle exacto sobre la terraza. Pero vamos, con todo lo que tiene y lo bien que se come, seguro que un ratito afuera no está mal. Al final del día, olvídate de las penas de los demás y dale una oportunidad. Si quieres comida rica y un buen ambiente, este sitio se lleva mis 5 estrellas sin dudarlo. ¡A disfrutar!

Qué ambiente se puede esperar en Sonrisas de la Sierra

Mira, no te voy a mentir, Sonrisas de la Sierra en Garganta de los Montes es un sitio que se le puede dar muy poco. Una estrella y a otra cosa. Desde que pisamos el lugar, el servicio fue un desastre total. Nos cobraron por un “servicio” que, según la ley, no es ni legal. Te digo, revisa bien la cuenta porque te pueden hacer un lío. La limpieza del sitio deja mucho que desear, porque a dos de los cuatro que fuimos nos pusieron platos sucios, como si fuera una broma. Para rematarla, el datáfono también estaba asqueroso, pegajoso como si no lo limpiaran en una década. ¿Y el baño? Una experiencia, bueno, casi un trauma. El jabón estaba tan aguado que parecía agua sucia. Sucio, caro y con un servicio de pena.

Ya te digo, el menú es un chiste. Preguntamos y nos dijeron que sí, que había menú, pero no te creas que era algo decente. El salmorejo era como las sobras de otra mesa, te daban ganas de salir corriendo. Las raciones eran escasas y la sopa de cocido... ni hablemos, eso era un caldo aguado con cuatro fideos. La ensalada mixta, que es difícil de arruinar, también nos la dejamos más de la mitad. Y los huevos estrellados que pedimos parecían más bien un mal chiste. Solo tenían cuatro taquitos de jamón del súper. Un dinero tirado a la basura.

No todo es malo, eh. Hay algunas críticas que hablan de que han acertado con el cocido y las carnes. Pero *ojo*, porque parece que eso depende del día. Los torreznos, eso sí, dicen que están de muerte, pero está claro que no todos los que van tienen la misma suerte. ¡Difícil de confiar!

Así que, ¿qué ambiente se puede esperar en Sonrisas de la Sierra? Pues desgraciadamente, no te puedes esperar nada bueno. Es un sitio donde el trato al cliente brilla por su ausencia y donde parece que el personal se siente con derecho a juzgarte. La atmósfera es un tanto tensa, y si vas con niños, ya te digo que mejor pienses en otro lado. Hay opciones mucho mejores por ahí.

Es necesario hacer reservaciones para comer en Sonrisas de la Sierra

Y bueno, hablemos claro, Sonrisas de la Sierra tiene sus altibajos. Unas veces parece que va a ser la bomba y otras, bueno, mejor olvidarlo. Un grupo fue y salió decepcionado, diciendo que la comida no era ni de cerca lo que prometían. La sopa de cocido, al parecer, era de sobre y las croquetas estaban más quemadas que tus ganas de salir a bailar un viernes por la noche. Para colmo, no solo no se disculparon por las croquetas en mal estado, sino que también te cobraban por una ración de pan que era escasa y de pésima calidad. Fatal.

Por otro lado, hay gente que ha tenido experiencias de lujo. Una semana atrás, unos comensales disfrutaron de un trato excelente, tanto de camareros como del cocinero. Al parecer, se quedaron con las ganas de probar el cocido, pero el resto de la comida les dejó un buen sabor de boca. Croquetas de jamón y cocida que casi se deshacen en la boca, una hamburguesa de carne de sierra de Guadarrama que también tuvo su encanto. Claro, que luego se quejan del tiempo de espera, que tardaron más de la cuenta en atenderles a pesar de no haber mucha gente, así que hay que ver eso.

También hay quien se rinde ante el mejor de los mundos: un lugar donde todo es bueno, bonito y baratísimo. Parece que la comida la hacen al momento, con un servicio que, lamentablemente, se está volviendo escaso en otros lados. El Sr. Carlos, el que les atendió, dejó buena impresiòn. Así que, ¿quién sabe? Tal vez dando una oportunidad al restaurante, te lleves una alegría.

Ahora, si estás pensando en visitar Sonrisas de la Sierra, la respuesta a si necesitas hacer reservaciones depende de a qué hora vayas. En días tranquilos, no parece haber tanto problema, pero si alguien te dice que va a estar lleno, mejor llámales antes. Aunque, al ritmo que están las cosas, ni los mismos camareros aseguran que estén siempre al 100%. ¡Así que tú decides!

Cómo puedo consultar los horarios del restaurante

¡Es que no hay como disfrutar de una buena comida en Sonrisas de la Sierra, de verdad! Yo fui a comer porque me lo recomendaron, y vaya que fue un gran acierto. La comida está deliciosa, con cantidades que te hacen sentir que saliste de ahí con un buen par de kilos más. Y el ambiente, amigo, ¡eso es otro nivel! La música de fondo le da un toque genial y el servicio... ¡ufff! Los camareros son súper agradables y respetuosos, te hacen sentir como en casa. Con una carta así de amplia, te aseguro que no te vas a quedar sin opciones. Con su bola, claro. La experiencia fue redonda, disfruté de los tres ambientes que tienen: la terraza al aire libre para tomarte un aperitivo bajo el sol, un salón amplio y tranquilito arriba, y la barra perfecta para charlar un rato con los dueños y tomar un café. La relación calidad-precio es de las que se agradecen. Yo vuelvo seguro, ¡me dejaron encantado!

Ah, y no te preocupes por dónde aparcar, que en Garganta de los Montes hay muchas plazas libres. El aparcamiento en la calle es gratuito y no es problema encontrar sitio, así que vas a poder disfrutar de tu comida tranquilo, sin estrés. Este lugar es ideal para una comida relajada, ¡los peques pueden jugar mientras tú saboreas! Y si alguna vez tienes que llevar a alguien con movilidad reducida, el acceso es perfecto: la terraza, la planta baja y el baño son accesibles.

Una cosa más, aunque mencionaron que tienen poke bowls que no están nada mal, yo diría que deberían poner tapas más generosas. Un par de aceitunas o algo simple para acompañar no creo que haga daño. Pero bueno, les deseo suerte, porque aprecio la apuesta que están haciendo en el pueblo.

Por cierto, si te preguntas cómo consultar los horarios del restaurante, la mejor opción es que te pases por ahí o les llames directamente. Al estar en el centro del pueblo, no te va a costar nada. ¡No te lo pierdas!

Son pet-friendly en la terraza de Sonrisas de la Sierra

Y bueno, hablemos de Sonrisas de la Sierra en Garganta de los Montes. Si vas de ruta en mountain bike desde Somosierra y decides parar ahí, prepárate para un sablazo en la cuenta. Me pedí dos cervezas de tercio y una media de chorizo que resultó ser un simple chorizo refrito en trozos. Un mini plato por el que me hicieron pagar una pasta. Es cierto que el menú puede estar decente, pero hay mil sitios en los que puedes parar y comer más rico sin arruinarte.

Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias brutales. Un grupo llegó y comió todo exquisito. Al parecer, el servicio fue de 10, atentos y dispuestos a que no te falte nada. Además, les dejaron llevar a su perrete, Roy, lo cual es un plus gigante para los que viajan con mascotas. Así que, a pesar de que yo no quiera volver, hay quienes están dispuestos a repetir la experiencia, dispuestos a soltar entre 50 y 60€ por una comida.

Hay más buenos comentarios, por ejemplo, destacaron que la comida es casera y que se notaba la calidad. La paella que preparan fue un auténtico hit en otra visita. Aunque también vi a unos que se quejaban de la vajilla sucia y lo limitada que es la carta si no quieres el menú del día. O sea, también hay que tener cuidado con eso.

Y respecto a lo de ser pet-friendly, ¡Sí! Si tienes a tu perro contigo, no hay problema para que lo lleves a la terraza. Así que si decides ir, puedes disfrutar de buena compañía, ya sea con amigos, familia o tu peludo.

El restaurante ofrece opciones para comidas familiares

Y mira, si estás por Garganta de los Montes, Sonrisas de la Sierra es la parada obligatoria. La última vez que fuimos, cenamos algo ligero y vaya, la sonrisa que te sirven está de lujo. No te pierdas el yogur de anís y hierbabuena, ¡es una locura! La cena nos salió entre 20-30 € por persona, pero con la comida, el servicio y el ambiente todo a cinco estrellas, vale cada céntimo.

La otra vez, nos mandamos unas costillas de ternera gallega que estaban para chuparse los dedos. El dueño, un crack, estuvo súper amable y el sitio tiene un rollo acogedor, especialmente la terraza. Te diría que por entre 10-20 € comes de lujo ahí. El ambiente, la atención, todo en 5 estrellas, en serio.

Por supuesto, no todo puede ser perfecto. Recuerdo que una vez pedí un entrecot que no estaba bien cocido. La camarera, que era muy simpática, me atendió bien, pero el entrecot dejó mucho que desear. Para el precio que pagué, que eran unos 20-30 €, esperaba algo mejor en parrilla.

Y no olvides las croquetas de cocido que probamos ahí. Carlos, el dueño, nos trató genial y estamos deseando volver, sobre todo para probar ese famoso cocido y su olla. Si buscas un sitio acogedor, donde también puedes tomar algo y picar, este es el tuyo. Sin duda, volvemos porque nos quedamos con ganas de más.

Ahora, en cuanto a las familias, te cuento que este lugar también ofrece opciones perfectas para comidas familiares. Es un ambiente tranquilo y acogedor donde todos pueden disfrutar de la buena comida, así que no dudes en llevar a la familia. ¡No se van a arrepentir!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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