Restaurante Rey de Patones

Restaurante Rey de Patones

¡Ey, colegas! Si buscáis un buen plan para saborear la gastronomía de la Sierra Norte de Madrid, tenéis que parar en el Restaurante Rey de Patones, en la Calle de Las Azas, 13. Este lugar es todo un hallazgo: ambiente hogareño y acogedor para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Aquí, la comida es una fiesta, con platos que van desde un espectacular solomillo hasta deliciosos canelones de brandada de bacalao. Y ni hablar de sus postres, como el pastel de frutas y la tarta de queso, ¡una bomba para el paladar!

El Rey de Patones no solo es famoso por su excelente comida, sino que también tiene una barra con cervezas frías y un sensacional vino de Oporto que no te querrás perder. La terraza es perfecta para relajarte después de comer, y si estás planeando una visita, reserva con antelación para evitar sorpresas. El local, construido con la piedra típica de la zona, tiene un rollo auténtico que le da un toque especial. Así que, ya sabéis, ¡echaros un road trip a Patones y disfrutad de esta joyita!

Restaurante Rey de Patones

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 1.901 Reseñas
Dirección: C. de Las Azas, 13, 28189 Patones, Madrid
Teléfono: 918 43 20 37

Horarios Restaurante Rey de Patones

DíaHora
lunes11:30–18:00
martes12:00–17:00
miércoles11:30–18:00
jueves11:30–18:00
viernes11:30–18:00
sábado11:30–19:00
domingo11:30–19:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Rey de Patones

Dónde se encuentra el Restaurante Rey de Patones

¡Oye, tienes que enterarte del Rey de Patones! Un sitio que encontramos gracias a Rafa, el colega que resulta ser primo de la dueña. El tío no se equivocó, porque estaba brutal. La comida, una locura. Las croquetas estaban de escándalo, la morcilla era un 10 y los torreznos que sirven, entre los mejores que he probado en mi vida. Y no me hagas hablar del lechal, porque estaba tan tierno que se deshacía en la boca y la piel, ¡perfectamente crujiente! Para rematar, el entrecote de vaca gallega que parece que lo traen directo del cielo. Y hasta las patatas fritas eran dignas de aplauso.

Antes de irnos, nos pedimos el postre de la abuela, que fue un caramelito, y un hojaldre de vicio. Emily, que nos atendió, fue un encanto. La cocina está impecable y se nota que cuidan la calidad de las materias primas. Los precios son justos para lo que ofrecen, así que si te quieres dar un gusto o hacer una celebración, aquí no te vas a arrepentir. Total, te vas a gastar entre 50 y 60 euros, pero créeme que vale cada céntimo.

El ambiente es super acogedor y está decorado con mucho estilo. Además, es uno de los pocos que abren entre semana, así que lo tienes fácil. La vez que fui, el día estaba espectacular y nos plantamos en la terraza. Nos pedimos unas migas con huevo y uvas que estaban de otro planeta, y los brioche de rabo de toro son de esos platos que se quedan grabados en la mente. La única pega fue que el servicio estuvo un poco lento, pero con una sola persona atendiendo, es comprensible. Pero oye, sigue siendo altamente recomendable.

¿Y te preguntas dónde se encuentra el Restaurante Rey de Patones? Pues está en C. de Las Azas, 13, 28189 Patones, Madrid. Así que ya sabes, si andas por ahí, no te lo pierdas. ¡Tienes que probarlo!

Cuál es la dirección exacta del Restaurante Rey de Patones

Si estás pensando en visitar el Restaurante Rey de Patones, te cuento un par de cosas que te pueden interesar. Por un lado, me atendieron sin reserva, un favor que me hicieron, pero si vas, mejor asegúrate de reservar. No sé cómo lo hacen, pero a pesar de ser solo yo, la atención fue de 10. El sitio está chido, con una terraza que tiene unas vistas muy guapas a la ladera del pueblo. La comida, en general, me sorprendió. Pedí tuétano, que aunque le faltó un poco de sabor por lo que lo caramelizaron, la cebolla encurtida y la cebolleta con mango que lo acompañaban estaban de lujo. Luego, me lancé a un solomillo al oporto con foie, y aquí sí que le clavaron el punto. La salsa estaba increíble, y si no me hubiesen cobrado por un pan que ni pedí, habría dejado 5 estrellas sin dudarlo. La recomendación era clara: ¡reserva! Porque se llena, especialmente en los festivos. Aun así, no había mesa cuando llegamos, pero el personal fue majo y nos dejaron entrar a esperar un ratito. La comida fue un festival. Desde las croquetas hasta el salmorejo, todo muy rico. Aunque el servicio fue un poco caótico por la cantidad de gente, lograron que disfrutáramos. Pedimos solomillo de ternera con foie, pero al final nos dijeron que se había acabado y nos ofrecieron entrecot. Fallos pasan, pero eso de olvidarse, ¡puf! El ambiente era tranquilo y la terraza estaba de lujo. El precio andaba entre 20-30 € por persona, y la calidad y el precio estaban bastante bien. Al final, lo recomiendo porque nos gustó mucho.

Si te preguntas ¿cuál es la dirección exacta del Restaurante Rey de Patones?, aquí la tienes: Calle de Las Azas, 13, 28189 Patones, Madrid. ¡Disfruta de la comida y las vistas!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Restaurante Rey de Patones

Oye, si estás buscando un sitio donde comer bien en Patones, El Rey de Patones es la bomba. Te cuento que tuvimos que buscar otra opción porque el restaurante al que íbamos estaba cerrado sin previo aviso. Menos mal que no fue el plan que teníamos porque nos caímos aquí y fue todo un acierto. La terraza estaba preciosa, el servicio fue estupendo y la comida, ¡ay, madre!, eso sí que fue un festín. Empezamos con un salmorejo de aperitivo que estaba para morirse, seguimos con unas migas bien ricas para compartir y de plato principal, pedí carne y una crepe de boletus que estaba espectacular. El postre también fue un subidón de sabor. La cuenta nos salió entre 30 y 40 € por persona. Sin duda, tenemos que volver.

Hablando de la historia del lugar, El Rey de Patones fue el primer restaurante que nació en Patones. Fundado por Manolo y Mary Argiz, ahora está manejado por la segunda generación, con Emi al mando, que lo está haciendo genial. El local está dividido en tres edificios. El primero, el más antiguo, tiene un ambiente acogedor con varios salones y un horno de leña donde preparan lechales y cabritos. El segundo edificio tiene la cocina y la amplia terraza, perfecta si el tiempo acompaña. Y el tercer local es más amplio, con mesas a diferentes alturas. La comida está a otro nivel. Tienen los platos de toda la vida, como lechazo y solomillos, y lo han actualizado con cosas nuevas que están muy recomendadas. Y ni hablar de los postres, ¡qué delicia! Baños limpios y bien equipados en cada edificio, un puntazo.

Aunque hay una opinión que no todo fue color de rosa. Para algunos, el lugar se siente algo cerrado y no aprovechan su terraza al máximo. La comida estuvo buena, pero se queda corta en cantidad para lo que cobran. Aún así, el servicio es muy amable y recomiendan hacer reserva. También te avisan que el pan se cobra, que aquí en España no todos se esperan. La cuenta se va entre 60 y 70 € por persona en ese caso.

En cuanto al ambiente, en El Rey de Patones puedes esperar un entorno bastante acogedor y relajado. A pesar de ser un lugar con tres edificios, la decoración y la disposición de los espacios hacen que te sientas cómodo y tranquilo. Al estar dividido, eso también le da un aire más íntimo, ideal para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Y si te sientas en la terraza, con buen tiempo, eso ya es el remate perfecto. ¡Así que ya sabes, no dudes en probarlo si pasas por ahí!

Qué especialidades gastronómicas ofrece el restaurante

La verdad, si buscas un lugar donde pasar la tarde sin complicaciones, el Restaurante Rey de Patones es la jugada. La comida está de rechupete. Te lo digo porque nunca había probado un churrasco tan delicioso: la carne en su punto, melosa, y las patatas top. Y el postre… ¡menuda locura! Esa tarta de queso nos dejó a todos boquiabiertos. Sin exagerar, volvería mil veces sin pensarlo. El precio está bastante bien, entre 20-30 € por persona, y no hay que esperar, así que ¡perfecto!

Hablando de lo genial que es el sitio, ¿habéis probado la atención de Juan? Este tipo es un crack, siempre sonriendo y súper atento. Nos trató como si fuéramos de la familia, nos recomendó cosas que estaban de lujo y siempre estaba pendiente. Esos detalles hacen que la experiencia sea aún mejor. ¡Gracias, Juan! Mode on para volver de nuevo, claro. Precios y calidad de comida y servicio por las nubes: 5 estrellas por todos lados.

Después de darle al trekking, no hay mejor recompensa que una buena comida. Nosotros pedimos el menú REY para dos, y quedó claro que era la elección correcta. Ojo, que si no tenéis mucha hambre, mejor no os lo pidas entero, al final nos llevamos comida a casa. Del ambiente ni se hable, la terraza es el sitio ideal para disfrutar del sol en estos días frescos. El total fue 50-60 € por los dos, y con esos precios, no hay queja.

Y hablando de lo que se come, ¡menudo festín! Croquetas de jamón ibérico que son un espectáculo y el postre de la abuela, ni te cuento, porque no tengo foto. Pero la estrella es el Tentempié, que es un manjar. Así que, si quieres disfrutar de buena carne, patatas, y esos sabores que se quedan grabados, ya sabes, ofrecen un menú variado que incluye desde croquetas hasta exquisitas carnes, postres caseros, y platos de la tierra que te vuelven loco. Eso sí, ven con buen hambre, aquí hay delicias para rato.

Cuál es uno de los platos destacados del menú del Restaurante Rey de Patones

Ya te digo que este Restaurante Rey de Patones es un lugar que vale la pena. Hoy estuve ahí con una amiga, y la verdad, el servicio ha sido insuperable. Te tratan de lujo. La comida, aunque estaba buenísima, se me quedó un poco corta. Ya sabes, esos platos que hacen que desees más. Te pongo las estrellas: comida 4, servicio 5 y ambiente 4. Para que no digas que no cumplo, adjunto fotos y ticket.

Otra vez fui y reservamos. Nos metieron en la terraza, y no te voy a mentir, el ambiente era muy acogedor y las vistas, inigualables. Eso sí, el servicio en mesa un poco lento, y la carne llegó fría. Pero bueno, no todo puede ser perfecto. Aun así, lo recomiendo como una experiencia. El precio, entre 30-40 € por persona, está a la par con lo que se ve en Madrid. Comida: 3, servicio: 2, ambiente: 5. ¡Prueba el Postre de la Abuela y las Migas con Uvas!

Una vez más, el restaurante es muy acogedor, y la terraza tiene unas vistas brutales. La comida me sorprendió, todo estaba tan rico. Si buscas un sitio chido para comer en Patones, Rey de Patones es el lugar. El servicio muy atento y eficaz, y el solomillo a la brasa me dejó sin palabras. Comida 5, servicio 5 y ambiente 5, y el precio va de 40-50 € por persona. ¡No te olvides de los torreznos y chuletillas de cordero!

Si buscas algo especial, aquí el plato destacado sin duda es el solomillo a la brasa, que se derrite en la boca. Todo lo que he probado ha sido una explosión de sabores, y el servicio de chicas como Emily me ha hecho sentir único. El sitio es mágico, con esas vistas a las montañas y la tranquilidad del entorno. Al final, quedé encantada y sin duda repetiré.

Qué postres se recomiendan en el Restaurante Rey de Patones

Ya te dije que el Restaurante Rey de Patones es un sitio chido, pero hay que hablar claro: el ambiente está bonito y acogedor, perfecto para relajarte después de una buena ruta. Eso sí, los precios son un poco excesivos para lo que ofrecen. Las croquetas de jamón ibérico y la alcachofa están de lujo, pero a veces el resto de los platos no están a la altura del precio que te clavan, así que ve con expectativas realistas. Ah, y el postre de la abuela... no te lo recomiendo, a menos que quieras una bola de helado con un poco de mascarpone y galleta.

La última vez que fui, salí del local pensando que el trato es lo que más destaca. La crew es amable y estuvo súper atenta en todo momento, incluso con mi perro. Te ponen agua y a mi amigo le dieron un poco de carne que sobró, un detalle que se agradece. La terraza tiene unas vistas top al puerto, así que si puedes, come ahí y disfruta de un buen rato. La comida en general, aunque un poco cara, es bastante buena, con un precio medio de 40 a 50 € por persona.

No puedo dejar de hablar de la calidad de la comida. Me encantaron los torreznos y las alcachofas de entrada, y el entrecot y la carrillera estaban súper bien hechos, se notaba que le ponen cariño a lo que cocinan. Como postres, aquí las cosas se complican un poco: el postre de la abuela vuelve a salir a la luz, y aunque hay gente que le gusta, para mí no es un hit. En cambio, los tiramisús son una opción digna que podría salvar tu experiencia dulce en este lugar. La próxima vez que vuelvas a Patones, ¡sin falta tienes que probar las croquetas y el cordero asado!

El Restaurante Rey de Patones cuenta con opciones de bebida

La verdad, si pasas por Patones, tienes que darte una vuelta por el Restaurante Rey de Patones. Te hablo de un lugar que te deja boquiabierto, donde la comida está a otro nivel (5 estrellas, sin dudar). Aquí, cada plato te da un toquecito de arte afrancesado, mezclado con ese sabor tradicional que hace que tu paladar se quiera bailar. Y no es solo la comida, el servicio es de 10, con un trato super cercano y amable. Emily, que está siempre pendiente de ti, se encarga de que te sientas como en casa. Te lo juro, mejor no te lo cuento, vívelo tú mismo.

Y no hablemos de la ubicación. Estás inmerso en la naturaleza, alejado del bullicio. Es como un respiro, el ambiente es idóneo para desconectar. La música, si hay, apenas se escucha, pero la atmósfera lo compensa todo. ¡Total, que si buscas un rincón donde disfrutar y olvidarte de la rutina, este es el sitio!

Ahora, no todo es perfecto, claro. Si decides quedarte solo a tomar algo en su magnífica terraza, prepárate para los precios, que podría parecer que te están robando a mano armada. 3.60€ por una cerveza suena a broma, ¿no? Y si pides agua, ni se te ocurra pensar que te van a servir de jarra. Solo botellas, y eso puede resultar cutre después de gastar en vino. Pero bueno, si te pones serio y reclamas, al final te acaban trayendo el agua, aunque a la tercera. No te digo que no repita el sitio porque me arrastró una amiga sin que yo lo supiera, pero hay que mantener los ojos abiertos.

Y bueno, claro que tienen opciones de bebida, desde los vinos Riberas que maridan perfecto con la carne, hasta refrescos y cervezas que suben con los precios, ya sabemos. Así que, si estás por la zona, no dudes en probar la comida, porque realmente compensa todo.

Cuáles

¡Tío, el Restaurante Rey de Patones es un acierto total! Desde que pones un pie en el sitio, ya sientes que has hecho bien. La comida, ¡madre mía! Pedimos migas, morcilla, y el famoso brioche de rabo de toro. También cayó un buen lechal y churrasco para compartir entre todos. Salimos de allí ya pensando en la próxima vez que vamos a repetir, porque está todo delicioso y lo mejor, ¡barato para lo que es! Una media de 30-40 € por persona. Y no puedo dejar de mencionar a la encantadora Yas, de verdad que tiene un trato que te hace sentir en casa.

La última vez fui con la familia y, aunque no soy muy de comer en la terraza, nos sentamos fuera y las vistas al pueblo eran una pasada. La comida estuvo de diez, sobre todo las migas. ¿Los números? 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Salimos todos súper satisfechos y pensando en repetir. Si buscas un sitio agradable, aquí lo has encontrado.

Y si quieres algo más acogedor, este sitio tiene una decoración esquinita que te hace sentir cómodo. En una de nuestras visitas, nos colocaron cerquita de la chimenea de leña y fue un planazo. La comida, otra vez, impresionante, todo un menú del rey que estaba en su punto. El precio, entre 30-40 € por persona, está más que bien y lo vale.

Ahora, que no todo es perfecto, hay que ser sinceros. Un par de pegas con el servicio. Aunque la comida es brutal, a veces parece que les falta un poco de atención, como la vez que pedí vino y jamás llegó. Pero en realidad, no puedes dejar que eso opague el hecho de que comas migas, bao de rabo de toro, y lechal que son una auténtica locura. ¿Cuáles? ¡Todas! Este lugar es un humanamente recomendado, a pesar de esos detalles en el servicio. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de vino se menciona como una recomendación en el restaurante

Tío, si estás por Patones, no te puedes perder el Restaurante Rey de Patones. Está en la C. de Las Azas, 13, y es un lugar que tiene un rollo muy auténtico. La comida es brutal, de esas que te hacen sentir como en casa. Desde las tapas hasta los platos principales, todo está preparado con cariño, y se nota.

El ambiente es súper acogedor, ideal para ir con colegas o incluso para una cita. Te sientas, te traen la carta y ya empiezas a babear solo de ver lo que tienen. Las raciones son generosas, así que si eres de buen comer, este es tu sitio. Y si te gusta la carne, el chuletón que tienen es para llorar de felicidad. Y ni hablar de los postres, que son un auténtico pecado.

Lo mejor es que no tienes que arruinarte. Los precios son bastante razonables para la calidad que ofrecen. Además, el trato es de lo más cercano, como si fueras parte de la familia. Te sientes a gusto desde el minuto uno.

Y si te gusta el vino, no dejes de pedir su recomendación: un buen Tinto de la Tierra. Perfecto para acompañar cualquier plato, realza los sabores de la comida y, además, te deja un buen sabor al final. Así que, ya sabes, ¡haz una parada en el Rey de Patones y disfruta de lo mejor!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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