Restaurante Quenco

Restaurante Quenco

Si estás buscando un sitio donde comer bien y a buen precio en Madrid, tienes que darle una oportunidad al Restaurante Quenco en Chamartín. Este clásico de la ciudad lleva más de 40 años nutriendo a los locales con su auténtica cocina mediterránea. Aquí la calidad es la norma, ya que usan solo los mejores ingredientes, y se nota en cada plato. Con una calificación de 4.4 estrellas y más de 200 reseñas, la comida habla por sí sola.

Ubicado en la Av. de Alberto de Alcocer, 26, Quenco se ha ganado su lugar como uno de los sitios favoritos de los madrileños. Además de platos deliciosos como el solomillo a la plancha o la lubina a la espalda, lo que realmente te hace volver es el ambiente acogedor y familiar. Se trata de un lugar donde te sientes como en casa y te llevas siempre un buen recuerdo. ¡Así que no lo pienses más y reserva tu mesa!

Restaurante Quenco

Restaurante mediterráneo
Valoración media: 4,6
Opiniones: 963 Reseñas
Dirección: Av. de Alberto de Alcocer, 26, Chamartín, 28036 Madrid
Teléfono: 914 57 97 64

Horarios Restaurante Quenco

DíaHora
lunes13:30–16:00
martes13:30–16:00, 20:30–23:00
miércoles13:30–16:00, 20:30–23:00
jueves13:30–16:00, 20:30–23:00
viernes13:30–16:00, 20:30–23:00
sábado13:30–16:00, 20:30–23:00
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Quenco

Dónde se encuentra el Restaurante Quenco en Madrid

¡Ey, colegas! ¿Qué tal? Hoy quiero hablarles de un sitio al que fui, el Restaurante Quenco en Av. de Alberto de Alcocer, 26, Chamartín, Madrid. Siempre había pasado de largo y, la verdad, ya tenía un gusanillo por probarlo. Así que cuando hubo un plan familiar especial, no lo dudé.

Empezando por la comida, le daría un 4/5. Los platos están decentes, pero sinceramente, no son tan impresionantes como el precio que pagas. Las croquetas... uff, mejor ni mencionarlas, no eran cremosas y no tenían mucho sabor. Pero las almejas, esas sí estaban bien. La merluza y la carne, bastante buenas. Los postres, bien, pero no son nada del otro mundo. Te das cuenta que estás pagando más por la fama del sitio que por lo rico de la comida. Así que no sé si vale la pena repetir.

Pero ojo, el servicio se lleva un 5/5. Aquí sí que no decepcionan. Desde que entras, el personal es un amor. Son súper atentos y se aseguran de que estés cómodo. No puedes dejar de notar la carta de vinos, que está bien currada y tiene variedad.

Sobre el ambiente le pongo un 4/5. Es amplio, muy agradable y tienen terraza. No está lleno de ruido, así que puedes hablar sin problemas. No es que sea una locura, pero se siente bien estar allí.

Resumiendo, el Quenco es un lugar que está bien para probar una vez. Si bien el servicio y el ambiente están geniales, la comida no justifica el precio para mí. Puede que regrese en un par de años, cuando el bolsillo me dé una tregua. Ah, y no se les olvide: el Restaurante Quenco está en la Av. de Alberto de Alcocer, 26, en Chamartín, Madrid. Un sitio a tener en cuenta, ¡pero con cuidado!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Quenco

Y hablando de Quenco, tienes que saber que es un sitio perfectamente situado, justo al ladito del Estadio Santiago Bernabéu, lo que lo hace ideal para una cenita antes de un partido o un buen plan en Chamartín. La terraza es súper acogedora, ideal para esas largas sobremesas de verano. ¿Te imaginas? Una buena cena con los colegas, música de fondo y bebida fría. Su carta está llena de comida de mercado, así que no esperes platos raros ni extravagancias, aquí la calidad es lo que manda.

Y el servicio, ¡madre mía! Es como volver a la casa de la abuela con ese trato de 10. He ido un montón de veces y, hasta ahora, nunca había hecho reseñas, pero es que lo vivido merece ser compartido. Si alguna vez hay un percance, no te preocupes, lo solucionan al instante, ahí se ve que saben lo que hacen. Así que olvídate de malos rollos y disfruta de la comida, que para eso vas.

Cuando hablo con mis amigos, siempre se sale el tema de lo bien que se come aquí. Platos que no fallan nunca, como los Tacos de Solomillo, la Ensaladilla Rusa Casera o el Tomate con Ventresca & Burrata. Además, si estás en modo clásico, no dejes de probar las mollejas fritas y los boquerones fritos. En cuanto a los segundos, están los guisos, las carnes y pescados bien currados. A no ser que seas del rollo moderno, aquí lo que importa es el sabor de toda la vida.

Entonces, resumiendo, en Quenco tienes cocina mediterránea classica y auténtica donde la tradición se lleva a la mesa. Comida rica, un ambiente relajado y, lo mejor, un servicio que te hace sentir como en casa. Así que ya sabes, si buscas un plan para cenar, ¡este es el lugar!

Cuánto tiempo lleva en funcionamiento el Restaurante Quenco

Ya te digo, Quenco es un lugar que no falla. Este sitio lleva en funcionamiento 40 años y se ha ganado un nombre en Chamartín. La calidad de sus productos es impresionante, y eso es algo que nota hasta el más despistado. No es solo para llenarte el estómago, ¡es una experiencia! Siempre que voy me siento como en casa, porque la atención es cercana y profesional a la vez. Imagínate, un restaurante donde te tratan tan bien que no quieres irte.

La relación calidad-precio es brutal. Si buscas un lugar donde la comida, el ambiente y el servicio se llevan un 5 estrellas, este es el sitio. A mí me encanta ir con amigos o familia, puedes pedir lo que quieras y siempre sale bueno. Desde la ensalada templada de tomate y trigueros hasta los platos más elaborados, todo le da una vuelta a lo típico con un toque de calidad. Y si te gusta compartir, este es tu lugar, porque los platos son sencillos pero llenos de sabor.

Y no me olvido de la terraza, que aunque haga calor a veces, se disfruta mucho. La otra noche, cenamos ahí y, aunque las temperaturas no eran las mejores, la experiencia fue de 10/10. Nos explicaron todo con detalle y nos ayudaron a elegir lo que mejor iba para el grupo. En Quenco, realmente saben cómo hacerte sentir especial. Y para rematar, no te pierdas la tarta de queso, que está increíble.

Así que, ya sabes, si quieres buena comida y un ambiente genial, Quenco es tu sitio. Y no es por nada, pero lo que hay en el plato es de un nivel que lo hace imprescindible. Volveré seguro, porque en estos 40 años se han ganado el estatus de clásico en Madrid y no es para menos.

Cuál es la calificación promedio del Restaurante Quenco en reseñas

Hablando del Restaurante Quenco en Chamartín, si no has ido, ya estás tardando. Llevo más de 30 años visitándolo y, sinceramente, es como volver a casa. La calidad del producto no se ha movido ni un milímetro y la amabilidad de la familia que lo lleva es otro nivel. El lenguado que hacen es de lo mejor en Madrid, cada vez que lo pido, me vuelvo a enamorar. Y no hablemos del rape, que simplemente es superior. Aquí se nota que hay amor en cada plato. ¡Una joya, de verdad!

Y sí, el ambiente es súper acogedor. Tienen la comida escrita en una pizarra gigante, lo cual ya me parece un win. Platos de temporada que van cambiando, así que siempre hay algo nuevo para probar. Si vas, no olvides pedir los boquerones fritos y la tarta de queso que, madre mía, es el final perfecto para cualquier comida. Ya te dejo el ticket por aquí para que veas lo que pido. Te va a salir entre 30-50 € por persona, pero vale cada euro.

También es un sitio que no falla. Te sirven tomate con ventresca y, man, las alcachofas fritas son un must. Y los pescados, ya sea rape o pargo, siempre vienen con esas ensaladas frescas. Y no se olviden de la tarta árabe, que está riquísima. El trato es amigable, y aquí la gente repite, porque en el fondo se siente esa esencia auténtica de toda la vida. Claramente, Quenco no decepciona.

En cuanto a la calificación promedio de Quenco en reseñas, es un 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Si buscas buena comida española de toda la vida, has encontrado tu lugar.

Qué platos destacados se mencionan en el Restaurante Quenco

Mira, si quieres una experiencia que está a otro nivel, tienes que probar el Restaurante Quenco. Cinco estrellas y no es por nada. En marzo de 2024, salí encantado. La comida es toda una maravilla, pero aquí va el truco: pide medias raciones. Son suficientemente grandes para compartir y la calidad es brutal. No te puedes ir sin probar el cabracho frito, que está ¡buenísimo! Y si dudas sobre accesibilidad, el local anexo es completamente accesible, así que ya sabes.

Es perfecto para reuniones familiares. Este restaurante se ha vuelto el favorito de muchas familias, incluida la mía, porque el ambiente es cómodo y acogedor. La atención es de lo mejor, siempre te hacen sentir bienvenido. Y, si me preguntas, la lubina a la plancha que preparan ahí es de escándalo. Por unos 30-40 € por persona, te vas satisfecho. ¡Un buen plan!

Algunas experiencias son más bien mixtas. Un colega volvió después de 30 años y, aunque el servicio fue amable, se quedó decepcionado con algunas cosas. Los boquerones rebozados no estaban bien y los riñones de cordero, para mejorar. Pero bueno, entre 80-90 € por persona, ya es otro tema. Mejor hacer reserva antes de ir, nada peor que quedarse sin mesa.

En otra ocasión, salimos con una sonrisa de oreja a oreja. La comida era increíble y el servicio, super atento. Te miman como en casa, pero con ese toque especial. ¿Y el precio? Entre 50-60 € por persona. Regresamos con ganas de más, porque el trato y el ambiente son geniales.

Así que, ¿qué platos son los destacados en Quenco? Pues tienes de todo: Tacos de Solomillo, Boquerones Fritos o Abiertos Rebozados, Lubina A la Espalda, y si te animas, su famosa Ensaladilla Rusa Casera y los Chopitos Fritos están también en la lista. ¡No te los pierdas! Ven y disfruta de una buena comida en el corazón de Madrid.

Qué ambiente se puede esperar en el Restaurante Quenco

Mira, si estás buscando un lugar chido para comer en Madrid, el Restaurante Quenco es la opción. Llevo casi 30 años y siempre le pongo 5 estrellas porque no le puedo poner más. Jamás me ha fallado. La calidad que ofrecen es brutal y lo mejor es que los precios son muy razonables. Además, no se han sumado a esa moda molesta de dejar entrar mascotas, lo que agradezco de corazón. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¿Qué más necesitas?

El otro día fui y el trato del personal fue estupendo. La comida, una maravilla. El tomate y el salpicón de gambas y carabineros eran otra cosa. Me pedí el lenguado a la plancha y lo disfruté como un niño con un caramelo. Lo bueno es que tienen en cuenta si eres celíaco: te dicen que salvo los fritos, todo lo demás lo puedes comer sin gluten. Lo único que no tenían era pan ese día, pero tampoco pasa nada. Para una cena, el precio suele estar entre 40-50 € por persona y los platos recomendados son la ensalada de tomate y trigueros con pecorino. ¡No te lo pierdas!

He de decir que salir de ahí es como salir de un banquete. Pedimos chuletón fileteado para compartir y, de entrantes, un par de medias raciones de tomate y ensaladilla. De postre, la tarta de queso es espectacular. Terminas a reventar, pero de lo rico que ha estado todo. Con bebidas y pan, te vas a 90 €, pero ese dinerillo lo vale. Sin duda, volvería.

Este sitio es un pilar en la zona de Chamartín. Tiene un ambiente agradable y el servicio siempre es cálido. Normalmente pedimos para compartir: boquerones, ensaladilla, alcachofas, pescado y carne, y rematamos con un postre. Si el tiempo acompaña, la terraza es un plus. Precios, más o menos, de 30-40 € por persona, y la calidad es buena para lo que encuentras en Madrid.

Y sobre el ambiente en el Restaurante Quenco, espera un sitio agradable y acogedor. El personal es súper atento, y todo se siente muy familiar. La decoración suele ser sencilla, sin pretensiones, lo que hace que te sientas relajado desde el primer momento. Y la comida, claro, es la verdadera estrella. Así que ya sabes, si estás en Madrid y te apetece comer bien, dile sí a Quenco.

Es necesario hacer una reserva para visitar el Restaurante Quenco

La verdad, restaurante Quenco es todo un clásico en Chamartín. Cuando la comida es buena, ya es un buen punto de partida, y aquí no hay dudas: la comida está riquísima. Sin embargo, la experiencia no siempre es redonda. En una ocasión, la atención fue un verdadero desastre, la dueña o encargada mostró una actitud que dejó mucho que desear. Nos reclamó 15 céntimos por un error que fue su culpa. Ojo, no es por el dinero, sino que esa falta de autocrítica y educación preocupa. Al final, da la sensación de que al cliente se lo tolera, cuando debería ser todo lo contrario. Y, la verdad, con ese trato yo no vuelvo, por muy rico que esté el menú. El respeto también debería estar en el menú, ¿no crees?

Pero en otras visitas, la cosa es completamente distinta. La calidad del producto se nota de inmediato. Su tomate con espárragos y parmesano se ha vuelto un plato imprescindible que no puede faltar en la mesa. La ensaladilla y las alcachofas tampoco se quedan atrás, y si de pescado hablamos, su rape es brutal. La atención en esas ocasiones fue espectacular, con el personal siempre dispuesto a recomendarte lo mejor. Si buscas un lugar agradable, su terraza es perfecta para disfrutar con buen tiempo. Eso sí, no esperes precios de menú del día, rondas entre 40 y 50 € por persona, pero vale cada euro.

Ah, y no puedo dejar de mencionar la variedad en los entrantes: cuando probé el tomate con ventresca, las piparras y las almejas, estaba flipando. Un servicio fantástico que complementa la experiencia. La calidad del pescado que sirven es de otro nivel. Si quieres probar algo dulce, la tarta de queso es un must. ¿Y el precio? Similar, entre 30 y 50 € dependiendo de lo que elijas.

Ahora, sobre las reservas: sí, es imprescindible hacer una reserva si no quieres tener sorpresas. Como todo buen restaurante de calidad, suele llenarse y no querrás quedarte fuera. Así que no dudes en asegurarte tu mesa antes de ir. ¡Vale la pena!

Qué calle alberga al Restaurante Quenco en Chamartín

Y hablando de Quenco, es un sitio que te deja bien satisfecho, ¿sabes? Tienen 4 estrellas y una filosofía que mola. Al llegar te traen una pizarra con los vinos y otra con la carta. Ya solo eso te pone en el mood. Pedimos varias cosas para compartir: ensaladilla, boquerones, alcachofas y pimientos fritos. Todo en general, bien, aunque les doy un toque a esos pimientos de Guernica, la verdad es que no servían para nada, prescindibles total. Pero los segundos ya fueron otra historia. Salieron los salmonetes, la lubina, la perdiz estofada y el solomillo en tacos. Esos tacos de solomillo estaban increíbles. El trato y el servicio, ¡de 10!

En Quenco, la comida tradicional se lleva la palma. Eso sí, no se escatima en calidad. La comida es 5 estrellas y el personal es super majo. Además, el ambiente es súper acogedor, perfecto para ir a cenar. Eso sí, ten en cuenta que el ruido puede ser un poco molesto porque las mesas están pegadas y la insonorización deja que desear. Pero si no te importa un poco de bullicio, es un sitio donde te vas a quedar con ganas de volver.

Los platos del menú son una pasada. Piparras fritas y solomillo son un must, y tanto el rape como la merluza estaban para comerse. Nos pedimos 3 entrantes para compartir y un plato individual, con una botella de vino y postres por unos 45€ por persona. ¡Y no te olvides de la terraza! En verano seguro está a reventar de gente. Por cierto, abren los lunes, lo que siempre es un puntazo.

Así que, si te preguntas ¿Qué calle alberga al Restaurante Quenco en Chamartín?, pues la respuesta es bien clara: está en la Avenida de Alberto de Alcocer, 26. No dejes de pasarte, que te va a encantar.

Por qué el Restaurante Quenco es considerado un clásico en Madrid

Es que no te lo puedes perder. El Restaurante Quenco es la caña, y lo digo en serio. Tenía oye, unas ganas locas de probarlo porque ya había oído mil recomendaciones. Y cuando fui, no me decepcioné ni un poquito. Desde el primer momento te hacen sentir como en casa. El equipo es un encanto, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte a decantar de la carta. Tienen un pescado fresco que flipas, como el rape y el lenguado que probamos, ¡dos negativas para la memoria! Todo está cocinado con mucho amor y eso se nota.

Hicimos la reserva a media mañana, y sin drama. Al llegar, nos dieron recomendaciones y hasta un "fuera de carta" que no te puedes imaginar. Cada plato lo traían a su ritmo, ni muy rápido ni muy lento, lo justo para disfrutar de una buena charla. Y oye, algunos platos estaban tan ricos que se me olvidó sacar las fotos, como las almejas y los boquerones. Todo me encantó, y el servicio, ¡uff! De lo más atento que he visto. En total, salimos con unos 40-50 € por persona, ¡merece totalmente la pena!

¿Y qué tal la comida? Comida casera de primera y de precio razonable. Los tomates, boquerones fritos, el bacalao y no me olvides del chuletón: son un clásico que nunca fallan. Además, tienen una buena carta de vinos. Y si hace buen tiempo, la terraza es el plan perfecto. Es un lugar donde te sientes cómodo, como si estuvieras en casa, ¿sabes?

Lo que hace que el Restaurante Quenco sea un clásico en Madrid es su compromiso con la calidad. Tienen producto de primera, una carta en pizarra que cambia según la frescura de lo que traen del mercado, y un trato que mezcla lo dinámico y lo clásico. La terraza es deliciosa para esos días de calor y, sinceramente, el interior tiene la misma onda. Vamos, que si no lo conoces, ya estás tardando en hacerte un hueco. ¡Viva el Quenco!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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