
Si buscas un lugar donde relajarte después de un día de esquí o de senderismo, Las Postas es tu sitio. Este restaurante y hotel de montaña, ubicado en Ctra M-601, KM.10, 200, Navacerrada, no es solo un antiguo refugio de postas de carruajes, ¡es un clásico para los que aman la naturaleza! Con vistas que te dejan boquiabierto a la Bola del Mundo y la Maliciosa, te vas a sentir en un entorno idílico. Eso sí, avisamos: hay comentarios sobre algunos problemillas de iluminación y limpieza, pero la comida, menuda joya. Platos como las chuletillas de cordero y el rabo de ternera deshuesado son lo más.
El ambiente es acogedor y perfecto para disfrutar con amigos, aunque ten cuidado con la estufa si te sientas muy cerca, ¡te derretirás! La carta es variada y todos están de acuerdo en que la cocina es exquisita. Por unos 24 euros, tienes un festín que no te va a defraudar. Si quieres echártelo a la boca, reserva un rato y disfruta chillin’ en su bar, ideal para relajarte después de un día activo.
Restaurante Las Postas
Horarios Restaurante Las Postas
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:00 |
| martes | 13:30–16:00 |
| miércoles | 13:30–16:00 |
| jueves | 13:30–16:00 |
| viernes | 13:30–16:00, 20:30–22:00 |
| sábado | 13:30–16:00, 20:30–22:00 |
| domingo | 13:30–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Las Postas
Dónde se encuentra Las Postas
Claro, aquí va un par de párrafos hablando sobre Las Postas:
¡Tienes que probar el restaurante Las Postas, colega! Está en Ctra. M-601, KM.10, 200, 28491 Navacerrada, Madrid. La verdad es que nos llevamos una grata sorpresa. Desde el momento en que pusimos un pie dentro, todo fue un rollo tranquilo y espacioso, perfecto para desconectar y disfrutar de una comida sin prisas. La comida es brutal, platos que te hacen olvidarte de todo lo demás. La guinda del pastel fue el camarero, que fue un crack, siempre con una sonrisa y pendiente de nosotros. ¡Hasta nos invitaron a la bebida de sobremesa! Eso sí que es servicio 5 estrellas.
Pero no todo es perfecto, ¿eh? Hay quienes han tenido experiencias chunguísimas. Dicen que, aunque el sitio tiene un potencial de locos por las vistas de la sierra, las ventanas estaban tapadas. ¿Qué locura es esa? Además, les salió carillo el menú del día, y el menú infantil dejó mucho que desear. El servicio de uno de los camareros, Ismael, parece que estaba de bajón y eso afectó el ambiente. Al final, hay opiniones para todos los gustos, pero sin duda vale la pena arriesgarse y formar tu propia opinión.
Así que ya sabes, si buscas un sitio donde disfrutar de buena comida, Las Postas tiene su encanto en Navacerrada. ¡No lo dudes!
Qué tipo de establecimiento es Las Postas
Ayer bajé del Puerto de Navacerrada y, la verdad, paré en Las Postas porque hacía mil años que no lo hacía. Y te digo, NO VUELVO MÁS. Pedí dos pinchos de tortilla, pero hasta dos jóvenes que habían estado tres horas dando vueltas en el monte las dejaron a medias. Dos botellas pequeñas de agua y una Coca-Cola, y me cobraron 14€. La tortilla estaba malísima y, ya sabes, me pasa por ser perezoso y no entrar en el pueblo de Navacerrada. De todo se aprende, dicen.
Te cuento también sobre otra visita: un grupo fue en Jueves Santo. Reservaron porque tenían buenos recuerdos del sitio, pero lo único que les quedó fueron las malas impresiones. Unas gambas al ajillo deslavazadas y unas coquinas que nunca llegaron, tras más de una hora de espera. Cuando al fin sirvieron los segundos, ¡vaya desastre! Cochinillo seco y chuletas de cordero de calidad dudosa. El café, un agua de fregar. El maitre ni siquiera se preocupó. Con tanta gente y suficiente personal, las excusas no valen. Se nota que ya no lo llevan los que estaban antes. Al final, un completo desastre y un recuerdo jodido.
Así que parece que no todo es color de rosa. En ocasiones, quedarte con las ganas de comer bien puede convertirse en un fiasco. Por cierto, algunos fueron por un descuento del 50% en El Tenedor, pero al final les hicieron el lío. Les dijeron que las mejores mesas solo si pedían a la carta y que el descuento no aplicaba a asados ni arroces, que era lo que ellos buscaban. Anda ya, cómo engañan, ¿no?
Más bien parece que se ha convertido en un lugar turístico más que en un restaurante con encanto. Así que, si vas, prepárate para arriesgarte.
Cuál es la especialidad culinaria del restaurante
Te cuento lo que me pasó en Las Postas. Fui buscando un buen rato y la verdad, me llevé un buen chasco. Primero, si vas con el tenedor, ojo al dato: te hacen un 50% de descuento, pero casi el 70% de los platos están excluidos. O sea, cuando miras la carta y no hay opciones, te quedas con cara de tonto. Y el camarero, Jaime, la verdad, un poco grosero desde el principio, y el sitio estaba vacío. ¡Qué raro, no?
Aparte de lo que mencioné, Jaime nos obligó a pedir un plato principal por persona y un entrante, como si nos estuvieran obligando a pasar un examen. Y te digo, la comida estaba buena, pero la cantidad de carne era poca. Con ese servicio, ni de broma vuelvo. Las vistas son bonitas, pero la experiencia dejó mucho que desear.
Por otro lado, pagamos casi 80 euros por un plato de judiones (que no estaban mal) y dos de cochinillo (uno llegó frío, y el otro era una sombra de cochinillo). Para lo que nos costó, la calidad era bastante floja. Ojo, quizás el menú económico valga la pena, pero el resto es pura paja. No sé, la relación calidad-precio no da la talla. Vamos, para no volver.
Una nota positiva: hay quienes dicen que todo está buenísimo cuando celebran algo. Croquetas, berenjenas, solomillo, cochinillo y hasta la tarta de queso… dicen que es de las mejores. Pero, sinceramente, creo que lo único que realmente destaca son las vistas del lugar. En cuanto a la especialidad, parece que el cochinillo se asoma, pero con esas quejas, no sé si es la mejor elección. Al final, el entorno es lo que hay que valorar más, porque en cuanto a comida y servicio, no ofrece mucho.
Qué platos son recomendados en Las Postas
Imagínate que decides ir al Restaurante Las Postas, justo ahí en la Ctra. M-601, KM.10, 200, en Navacerrada. Pues bueno, la experiencia ha sido un ride de emociones. Fuimos seis y, habíamos reservado por El Tenedor, pero vaya chasco. Servicio: 1 y calidad de comida, muy, muy escasa. El entrecot era tan pequeño que ni llegaba a los 200 gramos, y ellos lo publicitaban como si fuera 400 gramos. ¡Qué decepción! Las vistas son bonitas, eso no se puede negar, pero dudo que volvamos. Sinceramente, se nota que ni el director está muy involucrado y los comentarios sobre él no son nada positivos.
Pasando a otra experiencia también en Las Postas, la verdad es que el lugar tiene su encanto. Tienen un ventanal genial donde puedes disfrutar de buenas vistas. La comida está deliciosa, no te voy a mentir. Le pongo un 4 de nota, pero si le metían un 20% más de cantidad, no estaría nada mal. Si te vas con la familia o amigos, es un sitio recomendable sin duda. Servicio: 5 y esa tranquilidad y romanticismo en el aire le dan un plus.
El menú diario a diez euros es otra opción a considerar, aunque la bebida no entra. Tienes dos primeros y dos segundos a elegir, y, aunque la comida estaba bastante buena en general, la brocheta pecaba un poco de estar mal cocinada. Pero, hey, calidad-precio está bien. Las vistas son, otra vez, una pasada.
Ahora, centrándonos en lo feo: otros que fueron ya a Las Postas tienen historias que dan miedo. Un grupo llegó y el camarero, malhumorado, les dijo que muchos platos no estaban incluidos en el descuento de El Tenedor. Y el trato fue más que deficiente. Un jamón nada fresco, una salsa romesco que era solo salsa de tomate de bote, y patatas fritas congeladas. Ahí te soplas el ambiente precioso, pero te quedas con el mal sabor de boca de un servicio de pena y cocina aún peor.
En fin, si te preguntas qué platos son recomendados en Las Postas, la cosa se complica. Aunque algunos dicen que la comida es rica, lo cierto es que hay tantas opiniones desfavorables que es mejor ir con cuidado. Si decides arriesgarte, quizás el menú diario sea la única opción segura, pero no te prometo nada.
Cuál es el precio promedio de los platos en el restaurante
Vaya, te cuento que la experiencia en Las Postas no fue lo que esperaba. Un bonito día laborable en Navacerrada, con la nieve y todo, y terminamos en este sitio por el cartel de menú a 10€ que viste a pie de rotonda. Pero, ¡sorpresa! El camarero llegó y su primera bomba fue "bebida a parte". Para mi sorpresa, pensé, bueno, menos mal que no me voy a arruinar por un agua. Pero ya empezamos mal, ¿no?
El menú era un chiste: dos primeros y dos segundos, y todos con carne. Mi pareja, que no come carne, preguntó si podía elegir algo diferente. El camarero le dijo que sin problema. Pero luego, lo que le sirvieron fueron unos tristes calamares quemados y una lechuga desaliñada. ¡Un desastre total! Cuando le llegó la cuenta, le cobraron lo que pidió como si hubiera sido por carta, ¡y se fue a 35€ entre semana! Para que te hagas una idea, yo pagué 12.15€ por todo, y ella se llevó la paliza. Un poco chungo.
Y, te aseguro, el trato del camarero fue de esos que te dejan con la boca abierta. En lugar de solucionarlo, se puso a la defensiva como si lo estuviera atacando, y para no liarla más, decidí callar y no volver. En cuanto a la decoración y vistas, están bien, pero la calidad de la comida y la cantidad son bastante pobres. La verdad, si puedes, aguanta el hambre y no te pares aquí si no quieres que te amarguen el día.
Aunque los menús suenan económicos, al final, los extras y el trato malo lo convierten en una experiencia de mala calidad.
Cómo es el ambiente del lugar
Mira, si estás pensando en ir al Restaurante Las Postas en Navacerrada, prepárate para una experiencia que puede variar bastante. Por un lado, hay quienes lo ponen en un pedestal con 5 estrellas por la buena calidad de la comida, el menú diario a buen precio y un servicio que, dicen, es atento y amable. El lugar está limpio, bien ubicado en una primera planta (así que no olvides subir esas escaleras) y, la guinda del pastel son las vistas increíbles desde allí. Y no es que haya problemas para aparcar, así que si vas en coche, eso suma.
Pero no todo es oro. Hay opiniones de gente que se ha llevado un chasco. En un 3 estrellas, comentan sobre un salón que parece sacado de un chiste y una comida que es "normalita". El servicio ahí no está para tirar cohetes y los precios son similares a otros sitios que, sin duda, tienen mejor cocina. Y ya sabes lo que dicen: "No se puede vivir solo de unas buenas vistas", y menos si el camarero no tiene la mejor actitud.
Y qué decir de quienes han tenido experiencias pésimas. Hay comentarios de comida que deja mucho que desear. Judiones buenos, pero que te sirven como para un bocado. Y las chuletas de cordero, ni hablar, eran más bien trozos mal hechos. La actitud del camarero en algunas ocasiones ha sido para llorar, nada de cortesía, todo brusquedad. Una familia llegó a pagar por un servicio de pan que no preguntaron si querían. En ese caso, ni las vistas hacen justicia a la decepción culposa de volver a casa con hambre.
Ahora, si hablamos del ambiente, pues parece que está un poco descompensado. Por un lado, tienes un espacio acogedor, con buenas vistas, perfecto para disfrutar de una buena conversación. Pero también hay un aire de descuido con algunos servicios y una atención que podría ser mejor. En general, es un lugar donde podrías terminar cenando en un salón grande, pero con la sensación de que te están apurando a comer mientras apenas disfrutas del paisaje. Ideal para momentos de relax, pero asegúrate de que el camarero no esté de mal humor.
Es necesario hacer una reserva para comer en Las Postas
Mira, si piensas en dar una vuelta y parar en Las Postas, mejor que te prepares para lo que viene. Te cuento, llegamos un poco después de la hora de comida y nos dicen que no hay menú de fin de semana. Y ya sabes, eso de que se les ha acabado el lomo de choto suena a cuento. Pero si lo pides de la carta... ¡voilà! Milagro, sí tenían. Cuidado, porque en la publicidad dicen que hay cochinillo y eso es un buen reclamo, pero no llegó a la mesa.
El trato en general fue bastante pésimo, la verdad. El camarero oliendo a alcohol, se ve que venía de fiesta más que de servir mesas. Un grupo de amigos nos sentimos casi echados como perros por no querer comer algo que no está a la altura. Y ya ni hablar del acceso al lugar, que parece una pista de obstáculo: solo hay escaleras. ¿Y lo que cobran? ¡Vaya clavada! Por 10€ te traen un cazo de sopa, que estaba escasa y no estaba muy allá. La carne, que podría ser lo mejor, llegó con raciones miserables.
Luego, una de las cosas que más fastidia es que cuando te traen la cuenta, a menudo se equivocan. Me pasó a mí y tuve que pedir que lo corrigieran. ¡Y eso que solo nos regalaron agua por el error! Hablando de precios, un robar a mano armada por lo que ofrecen. Y no me hagas empezar con el pan y cubiertos, que por dos trozos cobraron 2,40€ por cabeza, ¡en serio!
Así que, con todo esto en mente, si piensas en comer ahí, mejor haz la reserva antes. De lo contrario, es posible que te quedes con una carta limitada y caras sorpresas. Al final del día, las vistas son lo único que sobresale un poco, pero no vale la pena si te dejan un mal sabor de boca.
Qué actividades se pueden realizar cerca de Las Postas
Si andas buscando un lugar de 5 estrellas en pleno corazón de Navacerrada, Las Postas es un sitio que todos deberíamos probar. Te digo, la carne la hacen riquísima y no es ninguna broma. Además, si vienes con la pandilla o la familia, el ambiente es perfecto. Y olvídate de quedarte sin comer, que tienen un menú a 10€ que esta próxima vez me lo voy a llevar a casa. Servicio muy atento y un entorno espectacular. Así que, no se te pase.
Ahora bien, no todo es oro, ¿eh? Hay quien ha tenido experiencias menos alegres. Algunos dicen que se sienten engañados con las ofertas y un trato que deja que desear. Aunque, al menos, la comida y el servicio fueron bastante buenos en algunos casos. Para dar un ejemplo, hay quienes afirmaron que les cambiaron el precio de golpe y que el ambiente se volvió un poco tenso. Eso no mola nada, men. La atención al cliente tiene que estar a la altura, así que queda claro que si tienes un mal día con el camarero, puede que tu experiencia se vea chafada.
Y, hablando de esas vistas… si puedes, asegúrate de sentarte en las mesas de las ventanas. ¡Las panorámicas son mágicas! Ojo, no todo lo que sirven es increíble. Algunos platos, como las croquetas y los judiones, pasan sin pena ni gloria. Pero, si lo que te apetece es una buena charla entre amigos y no te importa tirar un poco de suerte con el servicio, vale la pena.
Ahora bien, después de un buen tute en Las Postas, puedes aprovechar para darte una vuelta por los alrededores. Hay rutas de senderismo que son un vacile y perfectas si te gusta estar en la naturaleza. También puedes tirar por el centro de Navacerrada, donde seguro encuentras cafés y bares p'incharte a churros. En fin, te dejo con la intriga y que tú mismo decidas si te arriesgas o no a visitar este sitio. ¡Yo volveré, sin duda!
Las Postas tiene problemas de iluminación
La experiencia en Las Postas ha sido un verdadero desastre para muchos. La primera vez que intentamos comer allí, después de 30 minutos de espera, nos dice el camarero que tienen mucha gente, cuando en realidad las mesas estaban vacías. Eso se siente mal, ¿no? El trato del servicio fue una especie de fantasma: te ignoran por completo. Con esos precios, esperas al menos un poco de respeto. No lo recomiendo nada, si vas en familia, piénsatelo dos veces.
Hoy, comí allí y fue una malísima experiencia. Pagué 10,50€ por una sopa que, sinceramente, parecía más un plato de juguete que de comida. Te lo juro, la cuchara no cubría ni el fondo del plato, y los fideos eran prácticamente invisibles. Luego unos "huevos estrellados" que eran más bien maltratados, con unas patatas que ni se asomaban a una sartén. Una pena no haber hecho una foto para mostrar el despropósito. La ubicación es buena, pero eso no compensa lo que te sacan de la cartera.
En general, las experiencias son un vía crucis. Aunque a algunos la vista les pareció chula, la suciedad de los cristales te quita las ganas de disfrutarla. La comida tardó una eternidad, y cuando llegó, claro, había de todo: lo bueno y lo malo. El precio estaba un poco alto, pero no me voy a quejar de eso... si no fuera porque los camareros estaban bien, pero igual te hacían sentir que no se preocupaban.
El evento que celebramos estuvo lleno de problemas ya desde el principio. La directora del lugar no se presentó como se prometió, cambió la ubicación de las mesas a última hora y encima no se hicieron responsables por un menú que no preparamos para un invitado que se quedó fuera. Una falta de respeto total.
Y para terminar, ¿Las Postas tiene problemas de iluminación? La verdad es que, con la cantidad de críticas sobre el servicio y lo descuidado del lugar, no me extrañaría nada que tuvieran las luces apagadas en el servicio al cliente también. ¡Una pena!
Cuál es la opinión general sobre la limpieza del lugar
Como te decía, el Restaurante Las Postas tiene su encanto, eso no se puede negar. La estética es de postín, con una decoración bonita y una ubicación brutal en el KM.10 de la Ctra. M-601, Navacerrada. Aunque, con un par de detallitos más de limpieza, como quitar esas telarañas que andan por ahí, podría estar a otro nivel. Las vistas son decentes, con un ambiente tranquilo que invita a relajarse. El personal parece profesional y bien uniformado, aunque...
Por otra parte, la experiencia del servicio no es siempre la mejor. Un amigo se quejó de que, al llegar, el camarero ya le echó un palo por el tema de la oferta de El Tenedor. Se notaba que no estaban contentos con las reservas con descuentos, y eso se notó en toda la atención. Además, la actitud del chico moreno que nos atendió fue bastante desagradable. Si vamos a un restaurante, lo mínimo que esperamos es un trato amable, ¿no?
Sobre la comida, dicen que los judiones que ofrecieron estaban decentes, pero no se podía comparar con unos buenos de verdad. Los precios son un poco altos también, y si pides algo al camarero, es mejor asegurarte de que sepas lo que está incluido en tu reserva porque, si no, te sientes como un estafado. En general, se habla de que la comida es buena pero no espectacular, y aunque el servicio no es el fin del mundo, tampoco es para tirar cohetes.
Y, bueno, hablando de la limpieza... La opinión general es que se debería poner un poco más de atención en eso. Si ya hay comentarios sobre telarañas, es que están descuidando detalles que pueden hacer que el cliente se lleve una impresión negativa. Así que, aquí hay que mejorar un pelín, sobre todo si quieren que la gente vuelva.
Qué vistas se pueden disfrutar desde el restaurante
La verdad es que Las Postas es un lugar que deja huella. Estuve comiendo con mi pareja y, no sé qué decirte, pero la atención y el servicio fueron de 10. Además, las vistas a la sierra son un espectáculo. Imagínate almorzando ahí, con el paisaje de fondo, es completamente romántico y tranquilo, justo lo que necesitas para escapar del ruido de la ciudad. En cuanto a la comida, simplemente deliciosa. Lo que más recuerdo son esos asados al horno de leña, con ese sabor tan ahumado que te queda en la boca.
Tampoco puedo dejar de mencionar que, a pesar de ir sin reserva, nos atendieron amablemente y eso siempre se agradece. El restaurante estaba lleno, pero el personal se movía como si nada. Eso sí, hay que ir un poco despacio porque está en la carretera, pero vale la pena. Anunciaban un menú de día y de fin de semana, pero al final no había, así que asegúrate de preguntar antes si vas un sábado, no sea que te pase lo mismo.
Ahora, no todo es color de rosa. Hay quien ha tenido una experiencia bien distinta. Escuché que la relación calidad/precio no estaba a la altura. En un par de visitas, dijeron que hacía un calor infernal en el comedor y que el trato del personal no fue el mejor. Y lo de los ventanales, lleno de insectos y suciedad, eso no da buena vibra. Así que cuidado, no te lleves una impresión equivocada.
Por otro lado, en mi última visita, me sentí en un ambiente acogedor, con ese toque de tradición que te hace sentir parte de algo especial. Las vistas desde el restaurante son una pasada, puedes disfrutar de las montañas y el puerto. Si vas en invierno, y hay nieve, es un punto extra para las fotos. Así que, ¿qué esperas para hacer una visita? Las Postas tiene mucho que ofrecer, ¡y no te vas a arrepentir!
Es un buen lugar para ir con amigos
Hay que hablar de Las Postas en Navacerrada, porque hay dos caras de la moneda. Por un lado, te topas con comentarios calamitosos, como esos de 1 estrella. La gente se queja de que el menú de día es escaso y malo, ¡y con razón! A las 15:00 ya se habían quedado sin platos, y encima les pediste dos jarras de agua y lo único que te dicen es que mejor pidas vasos sueltos o botellas. ¡Un timo! Y el servicio ni te cuento, el camarero parecía que no se quería enterar de nada. Pedir pagar separado fue una odisea. Una pena, la verdad, porque con esas vistas tan bonitas deberían dar más de sí.
Pero en el otro extremo, realmente hay experiencias que parecen de 5 estrellas. Un grupo de amigos disfrutó de un menú rico y con calidad por un buen precio. Las judías y el ragú fueron un acierto, y eso sí, se notó que la calidad estaba bien cuidada. Perfecto para ir en vacaciones y si lo que quieres es disfrutar en buena compañía, el servicio lo ponen en 4 y la ubicación en 5, ¡un regalazo!
Y, oye, también hubo quien celebró un bautizo allí, y la experiencia fue top. Desde el trato de Jordi hasta la atención a cada petición, los estos chavales se merecen un aplauso. La comida estaba deliciosa, el salón precioso y las vistas… ufff, otra historia. Así que, si preguntas si es un buen lugar para ir con amigos, pues sí, parece que puede serlo, pero ojo, elige bien el día y verifica que el servicio esté al nivel. ¡No te la juegues!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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