
Si buscas un lugar donde comer rico en Madrid, el Restaurante La Alegría es tu sitio. Abrió sus puertas en 1988 gracias a Francisco Serradilla y su mujer, Rosa María Melar. Estos dos luchadores empezaron vendiendo vino a granel y embutidos de su tierra extremeña. Hoy, después de más de 35 años, sigue siendo un referente y un lugar acogedor para disfrutar de la mejor cocina mediterránea y española.
Aquí no solo te vas a encontrar con unos torreznos de rechupete, sino que también puedes probar mariscos frescos y carnes de calidad. Además, tienen raciones para picar que son una bomba y unos arroces que te dejarán con ganas de más. Si quieres una experiencia gastronómica auténtica, no te lo pienses más y lánzate a la aventura en Calle de Sta. Lucrecia, 7. ¡La alegría está asegurada!
Restaurante La Alegría
Página web
Horarios Restaurante La Alegría
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:00–24:00 |
| martes | 8:00–24:00 |
| miércoles | 8:00–24:00 |
| jueves | 8:00–24:00 |
| viernes | 8:00–24:00 |
| sábado | 8:00–24:00 |
| domingo | 8:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Alegría
Cuál es el nombre del restaurante mencionado en la introducción
¡Eh, colega! Si estás buscando un sitio donde comer rico y pasarla bien, el Restaurante La Alegría es el lugar. Está en la Calle de Sta. Lucrecia, 7, en Carabanchel, Madrid. La verdad, le pongo 5 estrellas sin dudarlo: comida, servicio y ambiente, todo un 5. El sitio es tranquilo, justo al lado de la Plaza Elíptica, así que puedes disfrutar de una buena comida sin estrés.
Lo que más destaca de este lugar es su menú super interesante y completo. Disfrutamos de unos aperitivos brutales, como las patatas revolconas con torreznos que son una delicia. Ah, y el servicio es de diez, los camareros son atentos. ¡Incluso nos trajeron agua para el perro! Eso se agradece, ¿eh? Aunque tengo que decirte que los precios son un pelín altos: 4,50€ por una jarra de medio y 2,70€ por un tubo de 20ml de cerveza. Un poco carillo, pero al menos la experiencia vale la pena.
Si vas a probar el menú del día, ¡hazlo sin miedo! Por 13€ te llevas un entrante, un segundo y un postre. Yo pedí un salmorejo refrescante que me encantó, y de segundo un cordero asado que estaba delicioso. Las raciones están bien si no quieres salir rodando. También, si te levantas temprano y quieres algo bueno para desayunar, aquí tienen un desayuno de 10 y tienen una terraza tapada por si hace frío.
Pero ojo, que no todo es alegría en La Alegría. Una historia fea es la de un cliente que tenía todo reservado para celebrar su jubilación y al final le cancelaron. Un mal detalle por parte del dueño. Pero bueno, no dejes que eso te despiste, porque en general la experiencia es muy buena.
Así que, ya sabes, si quieres probar buena comida en un ambiente chill, no dudes en visitar el Restaurante La Alegría. ¡Te va a encantar!
En qué año se fundó el Restaurante La Alegría
El Restaurante La Alegría es un sitio que no te puedes perder si andas por Carabanchel. Me planté allí un día soleado en la plaza de Santa Lucrecia, y al ver la gran terraza al sol, decidí parar a desayunar. La verdad es que la terraza es enorme y se ve que hay buen ambiente con la gente del barrio, aunque no estaba a reventar. Pregunté por el desayuno, y como no tienen carta, me dicen “aquí hacemos lo que quieras”. ¡Así da gusto! Al final, me decanté por unas tostadas con tomate, aceite y jamón, un Cola Cao y un zumo de naranja.
Las tostadas son de las buenas, vienen bien untadas y con el jamón que se deja querer. Un 9,10 € por el conjunto, me pareció un poco caro. Lo que me hizo gracia fue ver que las tostadas sin jamón estaban solo a 2,8 €. El servicio fue muy amable, el camarero no dudó en traerme un vaso de agua y no se notó que le molestara. Eso cuenta un montón, ¿no? Aunque, sinceramente, lo mejor es la terraza, tiene ese rollo que invita a quedarte un rato más.
El lugar es un bar con esencia de toda la vida, barra amplia y un comedor acogedor. Si buscas una comida más elaborada, la cocina es tradicional y hay buena calidad. Las cantidades también son generosas, y aunque la carta es un poco limitada, vale la pena probar los arroces y el entrecot de buey. A veces el trato de los camareros puede ser un poco frío, pero si te toca un buen día, es genial. Hoy fui con la familia y salimos todos contentos como siempre, se nota que tienen buen rollo. Por cierto, investigando un poco más, parece que el Restaurante La Alegría fue fundado en 1983. ¡Así que ya tiene su historia!
Quiénes son los fundadores del restaurante
Y mira, vamos al grano. La Alegría en Carabanchel tiene sus cosas buenas y malas. Por un lado, hay quienes dicen que el servicio deja mucho que desear. Uno de esos días, unos colegas se encontraron con que los camareros estaban más preocupados en beber cervecitas a escondidas en la terraza que en atender las mesas. ¡Imagina la escena! Y cuando, por fin, se dignan a atenderte, te sueltan que no sirven café en la terraza. ¿Qué haces? Te vas al bar de al lado que, sorpresa, atienden de maravilla y sí, sirven café, por si te lo estabas preguntando.
Ahora, si eres de los que prefieren lo bueno, esto se convierte en un sitio familiar que no está nada mal. Tienen un ambiente tranquilo donde los peques pueden correr y jugar a sus anchas. La comida es un festín, los calamares a la romana son brutales y si te gusta el arroz de bogavante, aquí es donde lo vas a disfrutar de verdad. Además, ¡la merluza es una delicia! Para no abrumarte, todo está muy rico, y el servicio está a la altura, tanto en barra como en mesa o terraza. Por lo que vale, entre 40 y 50 pavos por persona, creo que vale la pena lo que te llevas.
Fíjate, hay otro punto a mencionar, y es que los fines de semana se llena más que un estadio. El Santi, que es el dueño, le pone cariño al sitio. Las raciones son generosas, el menú del día está genial, y lo mejor es que tienen un precio que no te saca los ojos de la cara. Pero cuidado, que a veces los camareros pueden tener esos días en los que parece que no hay amanecido bien. Un amigo ya vivió un mal rato con uno de ellos que, sinceramente, de profesionalidad andaba escaso. Así que, uno nunca sabe lo que se puede encontrar al dar el paso.
Para ir cerrando, aquí viene la pregunta del millón, ¿quiénes fundaron el restaurante? La verdad, no tengo ni idea de los fundadores. A lo que parece, el buen rollo y la pasión por la comida están más presentes que las historias de sus fundadores. Pero seguro que, con el ambiente que han creado y la variedad de platos, esos detalles los captaron bien. Así que ya sabes, si decides pasarte, ve preparado para lo bueno y lo malo. ¡A disfrutar!
Qué productos vendían al principio Francisco Serradilla y Rosa María Melar
Ya te digo, si vas al Restaurante La Alegría en Carabanchel, te va a sorprender cómo, de fuera, parece una cafetería más del montón y luego te plantan un festín. 4 estrellas porque la comida es de aupa. Los chipirones a la plancha estaban en otro nivel, y el entrecot ni te cuento. Acompáñalo con una tarta de chocolate para compartir, y tienes un planazo. Los platos son muy abundantes y la relación calidad-precio es top. Eso sí, lo único que no me mola es que el comedor es un poco oscuro y parece que estás en una cueva, pero bueno, se perdona por lo demás.
La atención aquí es otra cosa que merece un aplauso, te tratan de lujo. 5 estrellas para el servicio. La camarera Renata fue encantadora y muy eficaz. Se nota que saben lo que hacen, y en dos patadas ya teníamos la comida en la mesa. Además, el ambiente es que se puede tomar con calma, lo que va perfecto si decides llevar a la fam. Con precios que se ajustan a lo que comes, es un lugar que seguramente vas a querer repetir.
El ambiente es tranquilo, hasta puedes ir con movilidad reducida, genial para todos. Cuando fuimos a las 14h, con una reserva de 10 personas, todo fluyó de maravilla. La comida un 4, el servicio otro 4, y también la ambientación. Por unos 20-30 € por persona, sales más que satisfecho. Y si te gusta charlar, este sitio es ideal porque no hay ruido y puedes mantener una buena conversación.
Pero como en la vida hay de todo, hay una reseña desastrosa. Un usuario se quejó de que llegó y le dijeron que no podían atenderle porque “unos del fútbol” habían ocupado sus mesas. Eso es un 1 estrella, y no es justo. Reservar y que no te den la mesa es para enfadarse. A pesar de eso, en general es un lugar con gran variedad de platos y una calidad que justifica el precio. Desde los chipirones hasta las croquetas de boletus, todo está bien pensado.
Y ya que estamos, los fundadores, Francisco Serradilla y Rosa María Melar, al inicio vendían productos de muy buena calidad. Así que ya ves, la esencia del lugar siempre ha sido ofrecer buen producto, y eso sigue siendo la clave de su éxito.
Dónde se ubica el Restaurante La Alegría en Madrid
Mira, si buscas un sitio para pasarla bien con buena comida, tienes que ir a La Alegría en C. de Sta. Lucrecia, 7, Carabanchel, 28019 Madrid. Ayer cenamos ahí y de verdad que estuvo genial. El ambiente es buenísimo y Cayetano nos trató de 10. Así que te digo, el sitio se merecía 5 estrellas: la comida, el servicio y el ambiente, todo un 5.
No solo eso, sino que me pasé a desayunar otra vez y el trato fue tan agradable que no puedo dejar de recomendarlo. El servicio sigue siendo un 5 y el ambiente, igual. Y si hablas de menús, ojo: tienen un menú completísimo que incluye postre y café, perfecto para no quedarte con hambre. Comida un 4, pero el servicio sigue siendo un sólido 5.
El restaurante en sí es espectacular, y el precio está bastante bien, entre 20-30 € por persona. Una vez me trataron de maravilla, especialmente Cayetano, que es un encanto. Aunque el lugar es un poco pequeño, se siente acogedor. Los platos, amigo, ¡mira! Desde croquetas de jamón, hasta cordero asado. Y si eres vegetariano, no te agobies, tienen setas rebozadas y ensaladas. Ah, y buen dato, se pueden llevar a los peques y hay acceso para sillas de ruedas, gracias a una rampa que tienen por la parte trasera.
Claro que no todo es perfecto. La terraza puede ser ruidosa, sobre todo si hay un cumpleaños al lado, pero el servicio y la calidad son lo que importa, ¿no? Y para cerrar, te lo digo de una vez: si te preguntas ¿dónde se ubica el Restaurante La Alegría en Madrid?, ya sabes, está en C. de Sta. Lucrecia, 7, Carabanchel, 28019 Madrid. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante La Alegría
Ayer la lío parda en el Restaurante La Alegría, y claro, ¡cómo no! Celebramos en el pasado Sábado 11 de Mayo un banquete bien especial por la Primera Comunión de nuestra hija. La verdad, fue todo un acierto. Todo el mundo coincidiendo en lo bien que estaban, así que ahí va lo mejor. Trato exquisito y una atención que flipas. Los camareros estaban a todo, especialmente Cayetano, que lo tenía todo bajo control desde el minuto uno.
Y no hablemos de la comida. Variedad de platos, todos estaban de rechupete, pero destacaron el cachopo asturiano, el secreto ibérico y esos chipirones fritos que se deshacían en la boca. La terraza, montada en una carpa, era un lugar súper acogedor e íntimo. Y el responsable del local, Santiago, un encanto de persona, se nota que sabe cómo tratar a la clientela. El ambiente es extraordinario, todo muy familiar y amable.
Eso sí, hay que admitir que encontrar sitio para aparcar es un poco complicado, pero bueno, hay opciones de aparcamiento gratuito cerca. Y en cuanto a los precios, asequibles para lo que ofrecen. Para un evento así, no se puede pedir más. Después de este festín, de verdad, el sitio se lleva un sobresaliente.
Y hablando de la cocina, ¿qué ofrece el Restaurante La Alegría? Pues tenemos un mix delicioso de platos tradicionales y opciones para todos, con atención especial a los que tienen alguna alergia, el chef se preocupa por todos. Si bien hay críticas variadas, la mayoría de la peña recomienda este lugar para disfrutar de una buena comida en un entorno agradable. Así que ya sabes, si buscas un sitio donde te traten bien y comas de lujo, ¡ya puedes apuntar La Alegría en tu lista!
Cuáles son algunos de los platos destacados del restaurante
Hablando del Restaurante La Alegría en Carabanchel, hay que decir que es un sitio que se lleva un 5 estrellas de cuerpo entero. Los productos que usan son de alta calidad y la atención es súper personal, te sientes como en casa. He ido varias veces y siempre salgo contento, así que repetiremos siempre. De verdad, el ambiente está de lujo, todo muy a gusto. En cuanto a la comida, ni te cuento: ¡es que es un festival para el paladar!
Y si te lo encuentras sin reserva, no te preocupes. Nos pasó una vez y nos atendieron en un periquete. Los camareros son bien amables y la comida está para chuparse los dedos, sobre todo la tapa de arroz, que es un must. Además, si te cruzas con Cayetano, dale las gracias de mi parte porque es un crack. La relación calidad-precio es fantástica, con unos 10-20 € por persona te comes un buen plato. Los Arroz Señoret y las Patatas Revolconas con Torreznos son lo más recomendado. ¡Y no olvides que los niños son tratados de maravilla aquí!
Claro, no todo es perfecto, y algunas reseñas hablan de experiencias chafadas. Alguno se quejó del servicio y de aperitivos insípidos. La cosa se fue al traste cuando un grupo grande llegó y los movieron de mesa, eso está mal, se supone que la experiencia debe ser lo opuesto. Pero bueno, no te dejes llevar solo por eso. Al final, si buscas un sitio para disfrutar y comer rico, La Alegría sigue siendo una opción top. ¿Platos destacados? Ahí tienes el Arroz Señoret, las Patatas Revolconas y, si pasas por ahí, no te olvides del jamón y el café que también están de locura. Sin duda, lo vas a pasar bomba.
Qué son los torreznos de rechupete mencionados en el texto
Entonces, ya te cuento que el Restaurante La Alegría está en la C. de Sta. Lucrecia, 7, en Carabanchel. En general, la gente le da 4 estrellas, aunque hay opiniones para todos los gustos. La comida está bien, pero los precios son algo altos para la zona, así que, aunque no es la mejor opción, creo que volveré. ¿Por qué? Porque a veces el ambiente y el rollo del lugar compensan.
Pero ojo, no todo es color de rosa. Hay quienes le sueltan 1 estrella y se desahogan de lo lindo. La salsa brava les pareció un invento, ¡tomate con Tabasco y ya! Las patatas dicen que saben a pescado, y la sepia, en vez de tierna, parece chicle. Un desastre que ni el lacón, que les pareció más chuleta de Sajonia que otra cosa. Y ni hablar del servicio, ¡menudo lío se armó con las cuentas, 20 euros de más! Suena a que este grupo se lo pensará dos veces antes de volver.
En la otra cara de la moneda, un grupo grande lo pasó de lujo, dándole 5 estrellas al camarero Cayetano, que fue un crack en asegurarse de que a nadie le faltara de nada. Parece que las comidas buenas sí existen la noche que ellos fueron. ¡Quien lo diría, no?!
Aunque también hay quien se queja del bar, diciendo que los bocatas son un chiste por 6 pavos del tamaño de una mano y que el café, aunque rico, es un pelín caro. Si vas, asegúrate de disfrutar de la terraza, que a mí me parece un buen plan para un cigarro y tomar el aire, aunque con vistas un tanto curiosas. Por cierto, si al final decides probar el sitio, los torreznos de rechupete son esos bocados de panceta frita que te vuelven loco, crocantes por fuera y tiernos por dentro. Así que, ¡a darle una oportunidad, que a veces hay sorpresas!
El restaurante ofrece mariscos frescos
Te cuento que la última vez que estuve en el Restaurante La Alegría, fue una auténtica maravilla. Hicimos una comida familiar y salió todo de lujo. De esas que dices: “¡qué rico, qué bien lo hemos pasado!”. La carne deliciosa que pedimos dejó a todos boquiabiertos. El cachopo que se nota que lo preparan con amor es de los mejores que he probado. Cayetano, nuestro camarero, se lo curró al máximo, así que se lleva un 10. En total pagamos 340€ por 12 personas, que aun estando todos comiendo carne de calidad, me parece un precio bastante decente, alrededor de 20-30€ por persona. Y otra vez Cayetano ahí, acelerado pero siempre amable. No sé cómo lo hace, pero siempre tiene una sonrisa y eso suma puntos. Si buscas un sitio donde comer bien y no quemar la tarjeta, este lugar es top. Todo un acierto.
En la última visita, me fui por un par de platos para compartir: alcachofas con jamón y huevos con gambas y pimientos asados. Después, un rabo de toro que estaba para llorar de lo bueno que estaba, junto con el famoso lagarto ibérico y, claro, la siempre fiable lubina a la sal. Comida excelente otra vez, y el servicio, cayetano al mando, genial. Vamos, que han logrado que ya esté pensando en repetir.
Si te gusta el arroz, ni te cuento del que tienen con carabineros. Bien contundente y sabroso. Por cierto, el ambiente ahí siempre está animado, y el trato impecable. Lo que sí, para los que se preguntan por el marisco fresco, parece que en la carta tienen opciones, pero no lo especifican mucho. Lo que es seguro es que la comida, sin importar lo que pidas, llega en su punto y con sabor. Así que si te animas a ir, yo diría que la variedad que ofrecen no te dejará indiferente. ¡A disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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