
¿Sabías que algunos bares y restaurantes han tenido que cerrar sus puertas de forma permanente? La movida del deliverismo ha salvado a muchos, pero no todos han tenido la suerte de adaptarse. Si estás en esta situación, no te preocupes, nuestro equipo de Consultoría Bosch está aquí para ayudarte. Puedes contactar con nosotros y gestionar lo que necesites para sacar tu negocio adelante o… lo que se te ocurra. ¡No estás solo en este lío!
El cierre de un negocio puede parecer el fin del camino, pero en realidad, es solo un nuevo comienzo. A veces, los autónomos se enredan con deudas y pagos pendientes que complican más las cosas. Si te has encontrado en esta crisis, lo más importante es saber que hay opciones. Eltenedor y otras plataformas están apoyando a los que se atreven al delivery y take away. Recuerda que, si compraste algo y el sitio cerró, la ley está de tu lado. Así que no te estreses, ¡aquí estamos para ayudarte a navegar este caos!
NEGOCIO CERRADO PERMANENTEMENTE
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Horarios NEGOCIO CERRADO PERMANENTEMENTE
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–24:00 |
| martes | 10:00–24:00 |
| miércoles | 10:00–24:00 |
| jueves | 10:00–24:00 |
| viernes | 10:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación NEGOCIO CERRADO PERMANENTEMENTE
Por qué han cerrado algunos bares y restaurantes de forma permanente
Bro, escucha esto. Negocio cerrado permanentemente. Sí, así es, ya no hay más comida a domicilio para ti de ese sitio. Los que se enamoraron de las tapas, mejor que busquen outro lugar porque aquí la calidad era bastante baja. Recuerdo que intentaron cobrándonos 1€ de suplemento por cubierto. Nos quejamos y al final nos hicieron otra factura sin ese chanchullo. Las fotos coincidían con el local, así que ya sabías a lo que ibas, pero igual, mal servicio y comida meh, la vida sigue.
Y no solo eso, el servicio era un desastre total. Te cuento: había un tipo que se pasaba el rato regañando al personal. Cada vez que pedías algo, era todo un festival de discusiones. 20 minutos esperando solo para que te tomen nota de la bebida. ¿Y a mí qué? También me echó un sermón por mover la mesa un poco. ¡Estaba en una posición extraña! Mientras tanto, la comida era regulera y el ambiente estaba bastante bien, pero eso no te salva del desastre.
A veces, uno pensaría que la comida no está tan mal, pero si no tienes un servicio decente, ¿para qué? Cada camarero a lo suyo, no sabes a quién pedir algo y, mientras tanto, el que te toma nota se pierde limpiando mesas. Un caos, vamos. Te dejan esperando un montón, y cuando te ponen la comida, ya está fría. Todo eso, y te cobran hasta por el aire. ¡Una locura!
Pero en medio de todo esto, ha habido alguna buena noticia. Uno de los lugares dio un giro total, nuevo gerente y con un menú que vale cada euro. Pimientos rellenos de rabo de toro, un segundo de codillo ¡que está de locos! Por solo 20 pavos, no te quejarías. Pero, claro, las sorpresas agradables son pocas.
La cuestión es que, con tantas quejas, mal servicio y precios desorbitados, no es raro que algunos bares y restaurantes se hayan visto obligados a cerrar sus puertas de manera permanente. Con un servicio tan malo, quejidos de clientes, y precios que no están ni cerca de lo que ofrecen, es obvio que la clientela no iba a esperar para salir corriendo. Así que, un aplauso por aquellos que intentan mejorar, pero otros simplemente se han quedado atrás. ¡Hasta la próxima, a ver qué encontramos!
Qué es el "deliverismo" y cómo ha afectado a los negocios
Y se acabó, gente. NEGOCIO CERRADO PERMANENTEMENTE. Al parecer, aquí no hay más comida a domicilio. Y, para ser sinceros, ha sido un subidón y un bajón lo de este sitio. Tenían su encanto, pero también sus detallitos que te hacían querer dejar de ir. Como esa vez que pedimos 15 cervezas a 2,50€ cada una y nos pusieron un cuenquito de pipas para seis personas. ¿En serio? Un par de aceitunas o unas patatas no hubieran matado. Los camareros jóvenes, todo bien, pero las mayores y el dueño parecían que te estaban haciendo un favor por servirte. ¡Una pena!
A pesar de algunos momentos chungos, había gente que lo adoraba. Algunos les daban 5 estrellas porque el personal era amable y el menú del día estaba de muerte. La carne era de primera y las verduras frescas, así que si buscabas algo rico en un ambiente tranquilo, era un buen lugar para ir con familia o pareja. ¡No te olvides de las morcillas patateras y las croquetas! Eso siempre sacaba sonrisas.
También había quien llamaba para hacer reservas y les mandaban la carta por WhatsApp. Servicio excelente y comida top. En cuanto llegaban, la mesa estaba lista y todo, un lujo. Pero, ya sabes, como todo en la vida, no todo el mundo lo veía igual. Algunos que hicieron una parada para un aperitivo se llevaron una decepción, pagando 2,80€ por un Aquarius sin hielo y sin nada que acompañe. Y así, en un día tenían todo genial y al siguiente era un desastre.
Pero volviendo al tema del "deliverismo". Este modelo de traerte la comida a casa ha cambiado mucho las reglas del juego. Mientras que algunos sitios intentaban dar un buen servicio y una buena experiencia en el local, el "deliverismo" les ha hecho un flaco favor. Lo que antes era una buena cena en un buen ambiente ahora se ha convertido en un negocio que tiene que pelear con las apps de entrega. Así que, al final, si no innovas o mantienes la calidad, te quedas fuera. Y así, un buen lugar se va al traste. ¡Adiós y buena suerte!
Qué opciones tienen los restaurantes que no pueden adaptarse al delivery
A ver, ya sabemos que el negocio está cerrado para siempre. Una pena, porque estos lugares siempre son un buen rollo. Si estabas pensando en hacer un pica-pica con los amigos, aquí te va una lista rápida de lo que te perdiste: 5 estrellas para la atención, especialmente Bernardo en Barajas, ¡siempre fue un crack! La comida exquisita y, claro, siempre con ganas de volver.
Y ni hablemos del ambiente, ideal para el recreo, donde el tenis, el pádel y la piscina hacían la experiencia total. Te podías tumbar en la terraza a echártelas con unas cervezitas mientras los peques jugaban en el parque. Así de relajado era el plan. Todo en un entorno tranquilo, con buena cocina. Si no habías ido, te quedaste con ganas de más.
Ojo, que no todo era perfecto, claro. Hay quienes decían que había una fritanga que dejaba mucho que desear. Pero aún así, el sitio era bastante acogedor y con un menú diario rico, perfecto para una cenita rápida. Sin embargo, algunos se quejaron del trato horrible, y eso ilustra que en ciertos sitios la atención al cliente ¡simplemente fallaba!
Así que, ¿qué opciones queda para esos restaurantes que se quedaron sin delivery? Bueno, siempre hay espacios para disfrutar en el local, como en Berrocales, donde la energía de José y Lola hacía que todo fuera mejor. ¡Comida casera! Todo pensado para que los niños se diviertan mientras tú te comes unas tapas o un buen menú. Esos lugares siempre han sido grandes, con juegos y un ambiente relajado, pero parece que el delivery no siempre se adapta a esta buena vibra. Así que, toca seguir buscando otras joyas por ahí.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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