Mesón El Duende

Mesón El Duende

Si buscas un plan chido en Chinchón, tienes que hacer una parada en el Mesón El Duende. Este lugar, que está en la Calle Grande, 36, es un auténtico templo de la cocina castellana. Con una decoración que recuerda a esos buenos tiempos, lleno de tinajas y un mantel de toda la vida, aquí te sientes como en casa. Lo mejor de todo es que tienen una carta brutal que incluye cosas como cordero lechal, cocido, y unos postres que son el sueño de cualquiera: desde la clásica leche frita hasta una tarta de queso que te dejará alucinado.

El ambiente es familiar y suele estar a tope, así que si quieres ir, mejor reserva antes. La terraza es perfecta si vas con los peques o si simplemente quieres disfrutar de un buen momento. Y ni hablar de su vino de la casa y una cerveza que complementan la experiencia a la perfección. ¡No te lo pierdas!

Mesón El Duende

Restaurante de cocina castellana
Valoración media: 4,2
Opiniones: 1.473 Reseñas
Dirección: C. Grande, 36, 28370 Chinchón, Madrid
Teléfono: 918 94 08 07

Página web

Horarios Mesón El Duende

DíaHora
lunesCerrado
martes11:00–24:00
miércoles11:00–24:00
jueves11:00–24:00
viernes11:00–24:00
sábado11:00–1:00
domingo11:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón El Duende

Dónde se encuentra el Mesón El Duende

¡Chavales! Tenéis que conocer Mesón El Duende en Chinchón. Un sitio que me dejó flipando, de verdad. Lo encontramos casi de casualidad, y al entrar al salón ya se te hace la boca agua. La comida está espectacular, de esas que te hacen querer volver a por más. De hecho, nos pedimos un montón de cosas: setas a la plancha que estaban de locos, unas patatas fritas con huevos, ajetes y chorizo que fueron una explosión de sabores y, por supuesto, el cochinillo y la pierna de cordero que son un must. Para rematar, una tarta de la abuela que no sabéis lo rica que estaba. Todo el rollo salió a 25€ por persona. ¡Una ganga!

Y el servicio, ¡madre mía! El camarero fue un cracking. Se llama Miguel y nos atendió como si fuésemos colegas de toda la vida, le hemos dicho que se lleve un 10. Al final, hasta repetimos al día siguiente y la atención de Santiago y su crew fue igual de buenísima. Risas, buen ambiente... realmente una maravilla. Todo esto en un restaurante que parece sacado de otra época, con ese aire del insta-céntrico que no encuentras en cualquier lado. Y si te piensas que solo es para cenas de lujo, nada que ver, el precio y la calidad son de 10.

Si te gusta la comida tradicional y buscas un lugar con encanto, tienes que ir. Y más si eres de esos que disfrutáis de platos como la sopa castellana, huevos con chorizo al horno de leña o paletilla de cordero. ¡Qué ricas! Eso sí, un consejo: busca un sitio para aparcar con tiempo, porque aparcar por allí es un poco complicado.

Ah, y para los que se preguntan, ¿dónde se encuentra el Mesón El Duende? Pues está en la C. Grande, 36, 28370 Chinchón, Madrid. Si pasáis por allí, no lo dudéis, ¡tendréis una experiencia que recordar!

Qué tipo de cocina ofrece el Mesón El Duende

La verdad es que el Mesón El Duende en C. Grande, 36, Chinchón es un sitio que no se puede pasar por alto. 4 estrellas y no es para menos. Desde que pones un pie dentro, te envuelve el olor a leña que te hace sentir como en casa. Tienen un aire antiguo, con sus grandes vigas y tinajas, que te transporta a otra época. Y lo mejor, los choricitos a la brasa están para morirse, y el cordero asado es una delicia. Te arman menús buenísimos con el cordero incluido y el precio se mueve entre los 20-30 euros por persona, lo que está de lujo por lo que ofrecen.

Ahora, que si lo tuyo es un poco más de glamour, tienes que reconocer que este sitio tiene su encanto. Al estilo de las bodegas típicas, es un lugar donde la historia y la comida se fusionan. Algunos dicen que el cordero no es lo mejor que han probado y puede que tengan razón, aunque el camarero se esfuerce en hacerte probarlo. A mí la sopa castellana tampoco me volvió loco, pero bueno, es parte de la experiencia. Aquí la comida puede estar por los 30-40 euros, aunque algunos dicen que por ese precio esperaban algo más.

De hecho, hay quien sale encantado y le da 5 estrellas al servicio. El trato aquí es ejemplar, el camarero parece una enciclopedia andante de amabilidad. Si tienes suerte, podrás disfrutar de sus tres tipos de menús entre semana, que están bastante interesantes. El ambiente emana calidez y ese toque simpático que todos buscamos. Eso sí, aparcar puede ser un poco rollo, así que prepárate.

Al final, si te preguntas qué tipo de cocina ofrece el Mesón El Duende, la respuesta es clara: una cocina castellana que, aunque no ganará Michelin, está mucho más que bien para disfrutar de un buen rato en un sitio lleno de carácter. Ya sea que vayas por el cordero asado o por esos choricitos, la experiencia es lo que importa. Así que, ¿te animas a probarlo?

Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú del Mesón El Duende

Te cuento que si buscas un sitio donde la cocina castellana brille, tienes que darle una oportunidad al Mesón El Duende en Chinchón. Allí la comida es sabrosa y la atención es esmerada. La verdad, mis expectativas fueron superadas. Fui varios días y comí delicia tras delicia. A lo mejor ya has visto la foto que compartí de mi postre un día cualquiera, con un licor de café que estaba de lujo y una copa de helado brasileño que me dejó pensando si volvería solo por eso. ¡Gracias miles por el buen rollo!

El ambiente es acogedor, con un toque de historia que te envuelve al instante. Todo fresco y tradicional, perfecto para una comida que no solo llena el estómago, sino que también te deja satisfecho en el alma. Ayer estuve por allí y me metí en el menú especial de fin de semana. ¡Una maravilla! Los entrantes con setas, ibéricos y pimientos estaban de vicio, y el entrecôte y cochinillo que pedimos... ¡buff! Carne tierna y jugosa, con un sabor que simplemente no se olvida. El personal estuvo super atento y eso se agradece un montón.

Aunque en mis recorridos, también escuché de alguien que tuvo una experiencia horrible. Se quejaron del cordero y el lomo, que estaban duros como piedras, y el administrador se pasó de grosero. A veces pasa, ¿no? Pero bueno, lo que importa es que, en general, la mayoría sale contenta. Ah, y si te decides a ir, no te vayas sin probar el churrasco Al Duende. Sencillamente, es un plato destacado que no te decepcionará. La comida en este lugar realmente merece la pena. Si gustas de lo auténtico, quien sabe, tal vez te termines sintiendo como en casa.

Es necesario hacer una reserva para visitar el Mesón El Duende

Y así, sin más, caímos en el Mesón El Duende y, la verdad, nos sorprendió todo para bien. Fuimos sin reserva, porque la liamos un poco, ¡pero tuvimos suerte! Conseguimos mesa al momento, aunque lo ideal es que vayas con reserva. El menú es supercompleto y la relación calidad-precio es bastante razonable. Todo lo que probamos tenía un sabor increíble, especialmente la paletilla de cordero que, te lo digo de corazón, es un must. El personal fue de lo más atento y amable, siempre con una sonrisa. Te dejo unas fotos de los platos que nos fliparon, ¡eran un espectáculo!

El ambiente del lugar es realmente acogedor, perfecto para una comida en grupo. No es la primera vez que oímos de este sitio, y lo reafirmo: es un sitio excepcional para comer en Chinchón. Raúl, uno de los camareros, nos trató de maravilla, su servicio fue de primera. Y con un precio por persona de entre 30-40€, la calidad está más que garantizada. Comida: 5, Servicio: 5 y Ambiente: también un 5. ¿Qué más se puede pedir?

Nosotros optamos por el menú "Villas de Madrid", que quizás podría parecer un pelín caro, pero te aseguro que valió cada euro. Los ibéricos, el asadillo, las setas, y luego de segundos, esa paletilla y la lubina a la espalda... todo, absolutamente todo, ¡delicioso! Más que recomendable, el lugar tiene mucho encanto y el servicio fue siempre cálido. No puedo dejar de mencionar los postres caseros, especialmente la leche frita. Un broche de oro al festín.

Ahora, respecto a si es necesario hacer una reserva... ya sabes que lo mejor es asegurarte y llamar antes. Aunque nosotros tuvimos suerte, lo normal es que se llenen rápido. Así que si no quieres quedarte sin probar esos sabores extraordinarios de El Duende, mejor reserva. ¡No te lo puedes perder si pasas por Chinchón!

Cuál es la dirección del Mesón El Duende en Chinchón

Y volviendo al Mesón El Duende, tienes que verlo, porque han acoplado una antigua bodega y la han convertido en un restaurante con un toque especial. La decoración con las vasijas y toda la maquinaria de vino le da un ambiente que mola. Es un sitio chulo para ir al menos una vez en la vida, aunque no todo es perfecto. Pedimos las chuletas de cordero, que estaban ricas pero me parecieron un pelín escasas de carne. Las croquetas, buenas, pero el chorizo envuelto en papel de aluminio… ahí podría mejorar.

Por lo que se refiere a los precios, ya te aviso que no es barato. Saldrás entre 50 y 60 euros por cabeza y, aunque la calidad puede ser buena, no siempre lo justifica. No obstante, los camareros son super amables y detallistas, así que eso ayuda. Una experiencia que al menos hay que vivir una vez, pero cuidado con las expectativas.

Así que si decides probar el menú de fin de semana, que está a 26 euros, prepara tu estómago para compartir queso de oveja y chorizo, aunque yo me quedé con las ganas de algo más variado. Y si te gusta el emperador, ¡no te lo pierdas! Pero el cordero, ojo, puede salir algo seco. Y en cuanto a postres, solo hay natillas caseras, y no son de los mejores.

La dirección del Mesón El Duende es C. Grande, 36, 28370 Chinchón, Madrid. ¡Ya sabes, si pasas por allí, échale un vistazo!

Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Mesón El Duende

Mira, si estás buscando un sitio chido para comer en Chinchón, el Mesón El Duende es, sin duda, uno de esos lugares que deberías probar. Te cuento que es un excelente lugar para compartir con amigos y familia, y eso se nota desde que entras. En un día que estaba bastante a tope, llegamos sin reserva y nos sentamos en unos 30-40 minutos. El servicio fue de 10, los camareros son súper atentos y no te dejan con la copa vacía, lo cual es clave.

En nuestra visita, nos lanzamos a pedir un montón de cosas: tres entrantes, unas gambas de lujo, dos carnes, dos postres y una botella de vino. Todo eso nos salió a poco más de 25€ por persona. La calidad de la comida era brutal, de esas que no se olvidan. Admito que me enganchó la sopa castellana, si van, ¡no se la pierdan! Me parece que el ambiente está bien para grupos de todos los tamaños, así que es ideal si vas con la familia o algunos colegas.

Ahora, no todo es perfecto, ¿me entiendes? Un amigo y su pareja fueron y se encontraron con el restaurante casi lleno, pero tuvieron suerte y encontraron una mesa. El tipo pidió su chorizo duende y le encantó, además de esa sopa castellana que está MAGNIFICA. Sin embargo,se quejaron de la espera de 40 minutos entre el primer plato y el segundo, lo cual no es ideal, y me parece que el lugar estaba un poco saturado.

En lo que respecta al ambiente, se siente acogedor y animado, con un toque tradicional que te hace querer quedarte un rato más. La entrada es amplia, así que no hay rollo para quienes necesitan acceso para sillas de ruedas. Este es el tipo de sitio donde puedes disfrutar de una buena comida, charlar a gusto y celebrar cualquier ocasión. Sin duda, lo recomiendo para celebraciones o simplemente para disfrutar de una buena comida y pasar un buen rato.

El Mesón El Duende es un lugar adecuado para ir con niños

Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien, el Mesón El Duende es la bomba. Este restaurante familiar no se anda con chiquitas y ofrece platos tradicionales y a la brasa que te van a dejar con ganas de más. La ubicación en C. Grande, 36, 28370 Chinchón es perfecta para darte una vuelta por el pueblo y luego disfrutar de una buena comida. Además, si eres de los que va con los peques, ¡este lugar es ideal! Tiene una terraza acogedora y hasta una zona para que los fumadores no se queden fuera.

No te preocupes si no has hecho reserva, porque aquí no son de los que se complican. Eso sí, ten en cuenta que suele estar a tope, así que si quieres asegurarte de entrar directo, mejor llama antes. La relación calidad-precio está más que adecuada, no es caro y la comida y el servicio son de auténtico lujo. Te aseguro que tanto tú como tus amigos van a salir encantados, ¡un 10! Y tienen múltiples maneras de pagar, así que eso no será un problema.

La carta es super variada y se ajusta a todos los gustos: desde huevos y tortillas hasta pescado, asados y platos de temporada. Los que tienen alergias van a estar tranquilos porque ofrecen platos aptos para celíacos y hasta pan sin gluten. Y si eres de vino, tienen una bodega con variedad a precios razonables, ¡está todo pensado! Desde el surtido de ibéricos de bellota hasta el cochinillo y cordero asado al horno de leña, todo está para chuparse los dedos. Y no te olvides de dejar hueco para los postres caseros.

Entonces, ¿es el Mesón El Duende un lugar adecuado para ir con niños? ¡Por supuesto! Este sitio es súper familiar, tiene un ambiente muy agradable y sobre todo, es espacioso. Los peques pueden disfrutar de la comida mientras tú te relajas en la terraza. Sin duda, perfecto para pasar un buen rato en familia. ¡Vamos, que aquí se come de lujo!

Qué tipo de postres son recomendados en el Mesón El Duende

La cosa empieza bien en Mesón El Duende. Te digo que este sitio se lleva 5 estrellas de calle. La sopa castellana es una maravilla que te hará olvidar el mundo. Y no hablemos del asadillo de pimientos y el chorizo, que son un verdadero empujón al alma. Lo mejor de todo es que aquí la comida, el servicio y el ambiente están también en un emocionante 5. Mira, no es solo comer, es una experiencia.

Ya te digo, cuando entras, parece que viajas al pasado. Es como si Don Quijote y Sancho estuvieran ahí esperando a pedir una pata de cordero. ¿Y el chorizo? ¡Menuda delicia! Además, el queso que sacan te hace soñar con el campo castellano. La comida es simplemente sublime y, aunque el ambiente está un poco por debajo del 5 (le doy un 4), el lugar tiene esa magia que solo se encuentra en Chinchón.

Claro, no todo es oro lo que reluce. Hubo quien no tuvo tanta suerte y se llevó un chasco. Un visitante describió el lugar como un “restaurante museo” en el mal sentido. La comida le salió regular: un chorizo frío, una sopa que no daba la talla y un salmorejo de esos que te pegan un soplo por todo el cuerpo. Una pena, sobre todo pensando en la buena gastronomía que se puede disfrutar en la zona.

Y ya que hablamos de comida, si estás pensando en los postres del mesón, te recomiendo que no te los saltes. Las opciones son fantásticas, aunque no tengo detalles exactos de cuáles son, la tradición de este lugar suele incluir dulces típicos de la región. Así que, ¡pregunta ya al camarero y deleita tu paladar!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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