
Si andas por Cercedilla, tienes que darte una vuelta por La Venta Vieja en C. de la Pontezuela, 34. Este bar-restaurante es lo que buscas para tapear y disfrutar de una buena comida. Las tapas molan y el servicio es de 10, así que seguro vas a pasarlo bien. Además, aquí te puedes montar en la terraza con tus colegas y ponerte cómodo con una caña o un buen albariño.
La cosa se pone aún más interesante con sus especialidades en arroces y raciones frescas que traen de la zona. Ya sea que te vayas por un calamares, secreto ibérico o un solomillo al hierro, todo está hecho al momento y sabe de lujo. Con música en directo y un ambiente que tira para atrás, La Venta Vieja es sin duda el plan perfecto para una buena cena o un aperitivo. ¡No te lo pierdas!
La Venta Vieja
Horarios La Venta Vieja
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 20:30–24:00 |
| viernes | 13:00–16:30, 20:00–24:00 |
| sábado | 12:30–16:30, 20:00–24:00 |
| domingo | 12:30–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Venta Vieja
Dónde se encuentra La Venta Vieja
¡Hey, gente! Si estáis buscando un sitio chill y con buena onda en Cercedilla, tenéis que probar La Venta Vieja. Este bar restaurante está en C. de la Pontezuela, 34, y os aseguro que vale la pena. Tienen una especialidad en arroces a medio día que flipas, además de tapeo para dejar el estómago como nuevo. Y no se olviden de su chimenea, velitas y buena música por la noche. 5 estrellas, sin duda.
El sitio es pet-friendly, así que no dejéis a vuestros peluditos en casa. La carta no es muy extensa, pero todo lo que ofrecen está muy bien ejecutado. No os podéis perder el petito de lomo bajo con queso de cabra ni la espectacular tarta de chocolate con helado, todo acompañado de una copita de moscatel de Setúbal. El precio por persona es de 20-30€, y la verdad, la calidad justifica cada céntimo. Así que si os gusta disfrutar con buena comida y buen rollo, este es el lugar.
Lo mejor de todo es la atención, que aunque a veces esté hasta arriba, el personal es súper amable. Tuvimos la suerte de disfrutar de un concierto de Silvio Rodríguez que nos hizo volver a casa con ganas de regresar. Si os gustan las sobremesas animadas, este sitio tiene el ambiente perfecto para ello. Si lo vuestro es comer en casa, también hacen arroces para llevar, ¡y están de rechupete!
Así que, la próxima vez que os pregunten ¿Dónde se encuentra La Venta Vieja?, recordad que está en C. de la Pontezuela, 34, 28470 Cercedilla, Madrid. No lo penséis más, ¡haced las maletas y a disfrutar!
Qué tipo de establecimiento es La Venta Vieja: bar, restaurante o ambos
Si pasas por Cercedilla, no puedes dejar pasar La Venta Vieja. Tienen 4 estrellas, y ya sabes cómo va el tema en estos lares: si no reservas, estás jodido. Pero si llegas a buena hora, ¡tienes suerte! Este sitio está especializado en arroces y su pequeña terraza se llena rápido. Así que ya sabes, si quieres asiento al aire libre, mejor que reserves antes.
La carta no es muy extensa, pero todo lo que probé estaba bastante bueno. Tienen un arroz vegetariano que es todo un hallazgo y, si te apetece picar algo antes del plato fuerte, los entrantes también son para chuparse los dedos. Está muy cerquita de la plaza, lo que lo hace aún más atractivo. Yo no fui en coche, pero estuve viendo que aparcar ahí en el centro puede ser un verdadero dolor de cabeza.
La calificación de 5 estrellas se lo ganan a pulso. Es como comer en casa, ¡todo está de muerte! Los arroces de verduras y butifarra son una maravilla, y el ambiente es súper acogedor. El trato es de 10, así que si vas, no te sorprendas si te sientes como en tu casa. Con unos 20-30 € por persona comes bien, así que es un planazo.
La venta Vieja es un lugar indispensable si te pasas por esta zona. El cocinero y la camarera son un encanto. La calidad de la comida es top. Si tienes la suerte de probar el arroz del día de matanza, te aseguro que no te arrepentirás. Y ni se te ocurra irte sin probar la tarta de queso con lima, es brutal. ¡No te lo pierdas!
Qué opciones de comida ofrecen en La Venta Vieja
La Venta Vieja es un sitio que se merecería un monumento, si me preguntás. 5 estrellas bien ganadas. Te vas con una sonrisa, ya que todo lo que te ponen en la mesa está hecho con cariño y buen producto. La carta no es un libraco, pero lo que tienen es puro oro. La ensaladilla rusa es un must, y no te olvides de dejar hueco para la tarta de queso, ¡espectacular! Y si eres amante de la música, el ambiente es otra de sus joyas.
Si tienes un grupo grande, este lugar te hará sentir como en casa. Una vez fui con 10 colegas y nos prepararon un arroz de verduras con butifarra que estaba para chuparse los dedos. Además, el servicio es bastante bueno, aunque a veces puede haber un par de zancadas. Sin embargo, el buen rollo y el ambiente se llevan la palma. Comida de 5, ambiente de 5 ¡y precios muy razonables!
Venir aquí después de una caminata por Cercedilla es la mejor decisión. Admiten perros, así que tu peludo también puede acompañarte. El sitio es super acogedor y hay una variedad de cervezas y vinos que te harán sentir en el paraíso. No olvides probar su famosa tortilla de patata: jugosa y sabrosa. Si tienes suerte, puedes encontrar música en vivo los fines de semana, ¡perfecto para un aperitivo o una copita por la noche!
Y ya que estamos, ¿qué opciones de comida ofrecen en La Venta Vieja? Tienes arroces de todos los estilos, como el de berenjenas y sobrasada o el de caldo de cocido con verduras. También hay buenos embutidos y, por supuesto, los postres son una delicia. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y no te lo pierdas!
Cuáles son algunas de las especialidades en arroces que se pueden encontrar en el menú
Si buscas un buen plan en Cercedilla, no puedes dejar de ir a La Venta Vieja. Te lo digo de corazón, 5 estrellas y no es para menos. Tienen un rollo increíble, la comida es muy rica, todo casero y se nota. ¡Ah! Y no te olvides de reservar, porque suele llenarse, sobre todo los fines de semana. Además, si llevas a tu perro, genial, que aquí los dejan entrar dentro siempre y cuando estés educado, claro.
Ayer estuve con unos amigos y repetimos la misma combinación clásica: ensaladilla rusa y un par de platos de arroz. Lo que probamos estaba delicioso, pero la ensaladilla se lleva la palma. El arroz, por otro lado, estaba en su punto: uno de morcilla con trigueros que flipas. Lo mejor es que el servicio es amable y sonriente, como deben ser las cosas. Álvaro, el dueño, se hace cargo de que todo esté a tope. Gracias por el buen rollo, ¡volvemos seguro!
Y no me quiero olvidar de esa tortilla de patatas que hacen. No hay palabras, es una experiencia que tienes que vivir. Además, las cervezas de barril están bien tiradas, y si buscas un postre, tienen un queso curado con mermelada de higos que es el broche de oro. La mezcla de sabores es de 10. De verdad, si te pasas por allí, no dejes de probar las croquetas, la tortilla y, por supuesta, los arroces. Tienen opciones para compartir y cada uno está mejor que el otro.
¿Y qué arroces tienen en su menú? Pues se habla de un arroz de morcilla con trigueros que deja huella, y para esos días en que te armarías un banquete, un arroz para 8 personas que es insuperable. No lo pienses más, ve a La Venta Vieja y disfruta de todo lo que tienen para ofrecer. ¡Vas a salir de ahí con una sonrisa!
Qué tipos de tapas se sirven en La Venta Vieja
Ya te he contado un poco sobre La Venta Vieja, ese bar restaurante que está en la C. de la Pontezuela, 34, 28470 Cercedilla, Madrid. Si te mola la comida familiar, este es el sitio perfecto. La verdad es que siempre que vamos, lo pasamos fenomenal. Alvarito y Leti son unos cracks, de esos que hacen que te sientas como en casa. Las raciones y arroces son espectaculares, ¡no te los puedes perder! La media de precio por persona está entre 20 y 30€, así que no es una locura. 100% recomendable.
Por otro lado, hay alguna experiencia un poco menos brillante. Un grupo paró a comer tras una ruta y pidió la ensalada de bonito, que les encantó, pero luego se llevaron una decepción con los platos de arroz. Les cobrarán 26€ por dos platos que no eran nada del otro mundo. Faltó sabor, así que ojo con eso. El trato de la camarera fue excelente, así que al menos eso se salvó. En general, la comida tiene sus altibajos, y hay opiniones diversas sobre los arroces.
Pero no todo es malo. Otros clientes destacan que, cada vez que van, siempre han comido muy bien. Los arroces son estupendos y tienen entrantes originales, como la “ensaladilla no rusa” y las sardinas, que son una delicia. El ambiente es muy familiar y agradable, y el servicio siempre es amable. Vamos, que la mayoría se queda con un buen sabor de boca.
El lugar es un poco pequeño, pero está muy bien organizado. La no ensaladilla y las sardinas, como ya te digo, son una locura. Si buscas algo sabroso, el arroz es el rey aquí, así que hazte un favor y prueba uno cuando vayas. Y sí, la decoración es agradable, perfecta para pasar un rato sin prisas.
Sobre las tapas, en La Venta Vieja puedes encontrar de todo un poco. Desde esa famosa no ensaladilla hasta entrantes como tortilla y sardinas. Ideal para picar mientras disfrutas de una buena compañía y un ambiente relajado. Así que ya sabes, si pasas por Cercedilla, este sitio es una parada obligada. ¡No te lo pierdas!
Cómo es el servicio en La Venta Vieja
Ya te digo que La Venta Vieja es un sitio que no te puedes perder, y no solo porque esté en Cercedilla, que ya es un plus, sino por el ambiente tan chido que tiene. Las mesas de madera y los ventanales grandes te dan una luz impresionante. Es sofisticado, pero no en plan de "mira, qué elegante soy". Aquí te sientes como en casa, y eso es lo que mola. Si te decides por allí, no te olvides de probar el arroz de matanza y la butifarra, que están para flipar. Sin contar las sardinas, que te dejan con ganas de más.
Mira, si eres como yo y vives por la comida, vas a amar sus arroces. Tienen ese punto que lo hace perfecto, aunque debo admitir que para un tragón como yo, las raciones son un poco cortas. Pero oye, que si dejas que el camarero te sugiera, no te va a fallar. Y, si tienes suerte, algunos días hay música en directo. Ya sabes, buena comida, buena música y una terraza al sol. ¿Qué más se puede pedir?
Te cuento, nosotros nos dejamos llevar y empezamos con una ensalada de patata que era una maravilla, era como una ensaladilla rusa pero con un toque más moderno. Luego, el arroz negro con sepia y trigueros... ¡dios mío! Aunque quizás un pelín más de sepia le hubiera venido bien, estaba delicioso. De postre, la tarta de queso y el "vicio de chocolate", que no te digo más, estaban de lujo. Hasta el pan estaba bueno, algo raro de encontrar.
Y sobre el servicio de La Venta Vieja, es una gozada. El equipo es super amable y cercano. Tanto el cocinero como los camareros muestran una atención increíble. Te hacen sentir como en casa desde el momento en que entras por la puerta, y eso termina de hacer que tu experiencia sea increíble. Sin duda, es un sitio para volver y recomendar a tope. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
Hay opciones para disfrutar al aire libre en La Venta Vieja
Y qué te digo de La Venta Vieja… 5 estrellas sí o sí. Es un lugar desenfadado con una decoración que te hace sentir como en casa, pero con ese toque curioso que lo hace diferente. La terrazita es un pedacito de cielo los días soleados, prácticamente te llama a dejar el sofá y salir a disfrutar de un buen rato. Si eres fan de los arroces, ya sabes que aquí los preparan deliciosos. El servicio es de 10, así que no hay queja, y las cervezas están súper frías, perfectas para refrescarte.
Y no te cuento la comida. Todo está riquísimo. La tortilla la hacen al momento y se nota, es como un abrazo de sabor. La ensalada de tomate, espectacular, y el arroz... ¡una gozada! Las chicas que te atienden y el dueño son un amor, siempre sonriendo y pendientes de que estés a gusto. Muy recomendable, y no soy yo quien lo dice, ¡eso lo dice todo el que pasa por ahí!
El ambiente es otra pasada. Tienen una selección musical que molona y te acompaña mientras disfrutas de un vermú o una cerveza bien fría. La decoración es tan acogedora que te dan ganas de quedarte a vivir allí. Si estás en Cercedilla, este es el sitio de referencia, sin duda.
Y sí, absolutamente hay opciones para disfrutar al aire libre en La Venta Vieja. Con esa terraza, se convierte en el plan perfecto. Así que si has podido hacer una reserva, ¡genial! Aprovecha y siéntate a saborear un buen café y alguna de sus tapas mientras el sol da en la cara. Perfecto para esos días en los que quieres desconectar y disfrutar de la buena compañía. Volveremos, ¡sin duda!
Se pueden pedir bebidas como cañas o albariño en La Venta Vieja
Mira, si estás buscando un lugar top para comer y pasarla bien, La Venta Vieja en Cercedilla es el sitio. Te recibe un ambiente bien acogedor y una decoración retro que te hace sentir como en casa. La música siempre está en sintonía, y cuando hay directo, ¡eso eleva el mood a otro nivel! Y no hablemos de las tapas, son una delicia.
Lo mejor es que, después de dar un paseo por Las Dehesas, llegas y te encuentras con un trato muy familiar. La comida no decepciona, con unos entrantes y arroces que son un auténtico espectáculo. Además, tienen una carta de vinos que le da un plus a cualquier comida. Apuesto a que saldrás con una sonrisa y ganas de repetir, porque la experiencia es redonda.
Si te van las cañas, aquí tiran una Estrella de Galicia bien fría. Puedes disfrutar de la terraza o del interior, que en invierno se siente de maravilla. Ya sabes, así como te lo cuento, es el sitio genial para relajarte con amigos. Y si te quedas con ganas de esos arroz que tienen, hasta te lo puedes llevar a casa. El equipo, especialmente Álvaro, se esfuerza en que te sientas como en casa, y eso se nota.
Ya, y si estás pensando si puedes tomarte una caña o un buen albariño, la respuesta es sí. En La Venta Vieja tienen buena selección de bebidas, así que puedes disfrutar de un aperitivo mientras degustas sus deliciosos arroces o tapas. Es un sitio que lo tiene todo, y la comida está tan buena que te va a sorprender. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Venta Vieja
La verdad, La Venta Vieja en Cercedilla es como una montaña rusa de sensaciones, ¿no? Primero, llegas con una mesa reservada a las 14:30, más que emocionado. Pero la realidad es que a veces los planetas se alinean en su contra. Tienes la oportunidad de leer nuestra aventura. A todo esto, llegamos un pelín antes y ya empezamos a apuntar los entrantes y platos principales, comenzando con una tortilla de 3 huevos. Un poco cara para ser de chips, pero dijimos, “bueno, vamos a darle una oportunidad”. Pero lo que parecía un arranque prometedor se convirtió en una espera de 50 minutos entre entrante y entrante. Y cuando llega el arroz, me queda claro que alguien no estuvo atento, porque solo llegaron 4 raciones de 7 y mal contadas.
Y seguimos con la saga porque cuando por fin llegaron los arroces, a las 16:00, ¡vaya tela! Estaban un tanto duros y algo quemados. Hasta al dueño le tuvimos que comentar la jugada, porque ni un aperitivo de cortesía por la espera. Ya no es solo la comida, hay detalles que cuentan, ¿verdad? Al final, nos colaron una copa de más en la factura y cuando parece que la cosa se tranquiliza, ¡paz y amor! nos meten 20€ de más en el datáfono. Resumiendo: mala experiencia, no volveremos. Pero para el que se atreva a ir, avísale que el arroz de calçots y butifarra estuvo rico.
Ahora, aunque hay algunos que se llevan dos estrellas, me da rabia que, a pesar de lo agradables que son, el servicio se quedara tan corto en cosas básicas. El ambiente puede que esté guay y que incluso sean muy majas, pero si llegas a las 3 y ya solo hay raciones frías, pues es un poco un sinsentido total. Desde luego, no deberían aceptar reservas si la comida brilla por su ausencia. Hay que tener en cuenta que el trato al cliente fue de 10, pero ¿de qué sirve si la comida no acompaña?
Por otro lado, he de reconocer que hay opiniones a favor que dicen que la calidad de la comida es genial y que el servicio es espectacular, así que parece que es un lugar de altos y bajos. Tienen variedad de arroces y un ambiente que intenta ser amigable, incluso para los peludos, que eso siempre suma. Pero como no todos los días son fiesta, si te toca un mal día, pues ya ves cómo acaba la cosa. Al final, el ambiente parece ser acogedor, pero esas malas experiencias sí que dejan una huella.
La Venta Vieja ofrece música en directo
Y, mira, si no has estado en La Venta Vieja en Cercedilla, te estás perdiendo un sitio que es un auténtico hallazgo. Este bar restaurante está en C. de la Pontezuela, 34 y la verdad es que el local es super acogedor. Te sientas y ya sientes ese ambiente agradable que invita a quedarte horas. Además, los arroces que hacen ahí son deliciosos, te lo juro. Es complicado encontrar arroces tan buenos y originales en Madrid, y aquí parece que los han llevado al siguiente nivel, casi como si fueran de autor.
Y, ojo, que no solo son los platos los que destacan. El trato del propietario, Álvaro, es de lo mejor que te puedes encontrar. Se nota que disfruta de lo que hace y eso se traduce en el ambiente. Desde que llegamos, nos hizo sentir como en casa, así que mil gracias, Álvaro, por acogernos y cuidarnos tan bien.
Sobre si ofrecen música en directo, la verdad es que no tengo información específica de eso. Pero no dudes en preguntarles, seguro que tienen algo planeado para mantener el buen rollo en el local. ¡Ve y descúbrelo tú mismo!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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