
Si andas por Avenida Donostiarra, 6, no te puedes perder La Manduca, un bar de tapas que se ha hecho un nombre en la zona. Aquí la cocina tradicional castellana brilla con raciones que son pura delicia, como esos huevos rotos, patatas bravas y los callos que tienen un sabor que te hará sentir en casa. Además, la calidad de los ingredientes es de primera, así que puedes ir a lo seguro. ¿Te da pereza quedarte ahí? No hay problema, ¡también hacen comida para llevar!
La Manduca es el plan perfecto, ya sea para un desayuno tranquilo, un almuerzo con amigos, o una cena familiar. Con un horario amplio —de 10:00 a medianoche, y hasta la 1:00 los findes—, siempre tienes una excusa para caerte por ahí. Y te advierto, sus tostas venecianas son gigantes y las cervezas y vinos... ¡ni te cuento! Con opiniones por las nubes y precios ajustados (entre 20-30€ por plato), este sitio se convierte en un must en tu lista de bares de Madrid. ¡No olvides reservar, sobre todo el fin de semana!
La Manduca
Página web
Horarios La Manduca
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–24:00 |
| martes | 10:00–24:00 |
| miércoles | 10:00–24:00 |
| jueves | 10:00–24:00 |
| viernes | 10:00–24:00 |
| sábado | 10:00–1:00 |
| domingo | 10:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Manduca
Dónde se encuentra La Manduca
Chicos, hablemos de La Manduca, este bar de tapas en la Av. Donostiarra, 6, posterior, Cdad. Lineal, 28027 Madrid que es pura vida. 5 estrellas para este lugar, de verdad. Abrieron un salón nuevo este año, porque la peña no paraba de ir. Si no tienes mucha hambre, pide media ración, porque las porciones son grandes y te dejan bien lleno.
Las tostas son la bomba, te lo digo en serio. Probar la tosta de solomillo con brie o la de jamón ibérico con tomate es un must. Y no te olvides de las patatas bravas con alioli, que están tan ricas que se te hace la boca agua. Además, tienen terraza cubierta e interior, lo que siempre es un plus. El precio, ¿qué tal? Entre 10 a 20 € por cabeza, se queda muy bien.
Yo fui a probar sus famosas tostadas, y no me arrepentí. Los canapés de queso brie con salmón y solomillo se llevan el premio. Con un par de ellos y dos Coca Colas, me gasté 28,40 € en total. ¡Nada mal! Cinco estrellas aquí también: comida bien, servicio de lujo y sin esperas. Y ojo, ¡no hace falta reservar! Es una maravilla ir y sentarse a la primera.
Si quieres un bar con buen ambiente, ¡este es tu sitio! Bastante rico y bien de precio. Me pedí un canapé de escalopines con queso brie que estaba para llorar de bueno, y el servicio fue rápido. En 30 minutos estábamos cenando y pagando. Eso sí, ten en cuenta que puede llenarse y puede que no encuentres mesa. Ellos tienen tanto terraza interna como externa, así que una opción siempre hay.
Es Bueno-Bonito-Barato, y puedes cenar y salir contento por 15 € por cabeza. El único pero es que el servicio podría ser un poco más amable, pero hey, eso depende del día. Entonces, ya sabes, si te preguntas ¿Dónde se encuentra La Manduca? Directo a la Av. Donostiarra, 6 en Madrid. ¡No te lo puedes perder!
Qué tipo de comida se ofrece en La Manduca
¡Menuda movida la de La Manduca! Si buscas un buen sitio para tapear en Av. Donostiarra, 6, te va a encantar. La última vez que fui, pedimos unos tercios y el camarero nos aconsejó pedir dobles porque los fríos no estaban, ¡un detallazo! Y no me hagas empezar con las tostas: una de Brie y salmón, y la otra de solomillo con roquefort. Te juro que estaba todo súper rico y las raciones eran enormes. La relación calidad-precio es brutal. Sin duda, repetiré.
De hecho, otra vez probé las patatas bravas y otra vez la tosta de salmón ahumado, que estaba igualmente deliciosa. Esa tosta, de lo grande que es, da para compartir entre 3 o 4. El servicio es rápido y el personal es un encanto. El precio por persona, suele andar entre 20-30€, así que por lo que te llevas, está de lujo.
Y ni hablar de las cenas. Sus callos son sin duda lo mejor que he probado en cualquier lugar, ¡y eso que he estado en unos cuantos! Las tostas no son de Michelin, pero sí que son bastante buenas. Deberías hacer una reserva si vas en grupo porque el sitio se llena rápido. ¿Sabías que el ambiente siempre es animado? Es el plan perfecto para una noche con amigos.
Ahora, hablando de la comida que ofrecen, La Manduca se mueve en un terreno de tapas clásicas, desde las tradicionales hasta las más modernas. Tienes opciones que van desde las tostas generosas, las bravas, hasta platos más contundentes como esos callos que mencioné. ¿Qué más se puede pedir?
Cuáles son algunos platos destacados del menú
La Manduca es uno de esos sitios que, cuando lo conoces, no lo olvidas. Dos estrellitas en su haber, lo que significa que hay cosas que pulir. Ahora, con el tema de las terrazas llenando de gente de lunes a domingo, entiendo que se tira para ampliar mesas y abrir nuevos salones. Pero, ¿no deberían también mejorar el servicio y aceptar reservas adecuadas? La comida siempre está estupenda, eso no se puede negar, pero a veces parece que el estrés de atender a tantos clientes empaña la experiencia.
Sin embargo, hay que mencionar la otra cara de la moneda. Cinco estrellas para aquellos momentos en los que la experiencia es de diez. Desde que llegas, te sientes a gusto. La comida aquí es espectacular y las raciones son generosísimas. Yo te diría que no te vayas sin probar los huevos rotos con gulas, que son una pasada. Y el precio es bestial, entre 10 y 20 € por persona. El camarero, que para nada es un mal tipo, está siempre de buen rollo y atento, lo que suma puntos a la experiencia. ¡Definitivamente un lugar para repetir y recomendar!
Por otro lado, hay veces que uno se lleva disgustos. Imagina que después de dejarte más de 100 euros en la cuenta, te nieguen un vaso de agua y te digan que tienes que ir a pedirlo a la barra. Para flipar, ¿no? Aunque la comida estaba bien, no creo que vuelva. Al final, tener políticas coherentes es clave en cualquier lugar que se aprecie.
En general, la comida es buena: unas bravas y unas tortas gigantes son de lo más comentado. La relación calidad-precio suele ser buena, pero ojalá que el “jefe” se anime y contrate más camareros, porque con solo dos para atender toda la terraza, el servicio sufre. 10-20 € por persona es un trato decente, pero en algunos casos la atención no va a la par. Todo riquísimo y muy bien presentado. ¿A qué esperas para darles una oportunidad?
La Manduca ofrece opciones de comida para llevar
Hablando de La Manduca, hermano, te cuento que es un bar de tapas que no se anda con chiquitas. El otro día me mandé unos callos que estaban brutales, como si los hubieran glaseado de lo bien que estaban. Se deshacían en la boca y, oye, necesitabas cada cacho de pan a tu lado para mojar en esa salsa que estaba de locos. ¿Te digo algo? En comparación con otros sitios, las tapas aquí son de otro nivel. Las tostas son enormes, como si te sirvieran una barra de pan, así que ve con hambre, que no te va a faltar.
La terraza está fenomenal para esos días de sol, y los camareros son un 10, siempre atentos y dándote buenas recomendaciones. Raciones grandes y a buen precio, lo único es que las bebidas se suben un poco, tanto la birra como el tinto de verano. Pero el sitio merece la pena, sobre todo si buscas un buen ambiente de barrio sin tanta floritura.
A mí me gustó un montón el ambiente, puedes ir con amigos, pedir unos canapés y salir rodando. El tiramisú que probé estaba de muerte, así que date un capricho después de llenar la panza. Algunas críticas mencionan lo de las croquetas, que parecían más industriales que caseras y, sinceramente, eso no suena bien. Pero creo que es una apuesta arriesgada, ya que la mayoría de las opciones están bastante buenas si preguntas bien.
Y para responder a esa pregunta que todos tienen: ¿La Manduca ofrece opciones de comida para llevar? Pues sí, hace que puedas disfrutar de su comida en casa o donde quieras. Así que no hay excusa para no probar esos callos o una buena tosta de solomillo y brie. ¡Ya sabes, échale un vistazo y disfruta!
Qué horarios tiene La Manduca para atender a los visitantes
Hablando de La Manduca, este bar de tapas se ubica en la Avenida Donostiarra, 6, y aunque la comida tiene su encanto, no todo es oro lo que reluce. Lo primero que te sorprende es que, independientemente de lo que pidas, si quieres un vaso de agua, tienes que levantarte y pedirlo a la barra. ¡Qué movida! Dos camareros distintos te lo dicen, así que ya parece que tienen órdenes de hacerlo. ¿Acaso los camareros funcionan a gasolina y no quieren gastar en traslados que no generan mínimo 3'80 por una cerveza? Una pena, porque si no fuera por ese detalle, la comida podría brillar más.
Y si hablamos de comida, el rango de precios está entre 10-20€ por persona, lo cual es aceptable para lo que ofrecen. La comida está decente, de hecho, hay gente que se va encantada, pero cuidado con los calamares, porque la experiencia de varios clientes fue un auténtico fiasco. Los describieron como chiclosos y mal almacenados, y aunque el servicio fue bien intencionado, el manejo de que “ellos saben que a ellos les gusta” no deja buena sensación. Al final, un cliente insatisfecho no se olvida.
Pero no todo es negativo, otros platos como los tacos y el ramen de sopa de jamón son altamente recomendados. Tuve la suerte de toparme con quienes amaban ese paté y unos huevos rotos con jamón que hacen que se te caiga la baba. Y claro, ¿quién puede resistirse a su famoso canapé de solomillo con queso brie? El ambiente es de los que caen bien, con un toquecito pijito pero no rollete de gente chillando. Eso sí, no es obligatorio hacer reserva y el tamaño del grupo puede aparecer de a dos, ya sea en el comedor interior, en la barra o en el patio.
Si te preguntas sobre los horarios, sé que están abiertos a diversas horas, pero lo mejor es que les eches un vistazo a su web o les llames para saber en qué momento puedes ir a disfrutar de la experiencia. Así que, ya sabes, si te animas, date una vuelta por La Manduca y elige tu plan.
A qué hora cierra La Manduca durante la semana y los fines de semana
Ya te dije que este verano pasado fue un desastre en La Manduca. El bar estaba hasta los topes y el camarero, ni te cuento. Pero hoy, Miércoles Santo, todo ha cambiado. La ciudad está *vacía*, y nosotros hemos llegado y nos hemos sentado al instante. Pedimos las tapas, y en un abrir y cerrar de ojos teníamos en la mesa esas gran tostas que son un auténtico manjar. Con el camarero on fire, dándonos recomendaciones y todo, ¡menuda diferencia! Nos ha calculado la cantidad perfecta para que no sobrara nada. La comida y el servicio, un 5 estrellas.
Hablando de lo que pedimos, flipas con la calidad. Había un canapé de solomillo con queso brie que nos dejó a todos babeando. Los torreznos y los huevos rotos con jamón ibérico son imprescindibles. Las raciones son grandes y, aunque el precio ronda de 10 a 20€ por persona, la calidad bien lo merece. Ambiente genial, todo el equipo es súper amable. Te sientes como en casa, y eso que hay que decir que si vas en grupo, mejor reservar. Hay terraza con calentadores, y el espacio dentro es acogedor.
Por otro lado, siempre hay algún momento de estrés porque suelen estar a tope, pero no es culpa de ellos. El servicio puede fallar, pero cuando lo hacen bien, de verdad, da gusto. Pero bueno, si esperas menos de 10 minutos a que te atiendan, tampoco está mal para lo que ofrecen. Encuentrar aparcamiento puede ser un rollo, así que ve con tiempo.
Y ya que estamos, te dejo claro que La Manduca cierra durante la semana a las 12 de la noche y los fines de semana a la 1. Así que si quieres ir, ¡no lo dejes para mañana!
Es un buen lugar para desayunos, almuerzos o cenas
La Manduca, en la Av. Donostiarra, 6, es un bar de tapas que suena bien, pero la verdad es que la experiencia dejó que desear. Éramos 10 comensales y al final, nos salió a 22€ por persona, ¡y pensábamos que estaba bien por la comida! Pero el servicio, ¡vaya desastre! Pedimos tostadas de brie con bacalao y salmón con brie, y adivina qué, el brie brilla por su ausencia. No es que nos lo trajeran en una porción generosa, sino que al decirlo, nos dan un plato lleno de queso para que nos lo pongamos, como si eso solucionara todo. El pepito de ternera, una decepción total, y el pan parecía sacado de un secadero.
De lo poco que se salva son los postres. El tiramisú estaba brutal y la tarta de queso también. Pero luego está el famoso bocadillo de jamón de cebo: prometía mucho, pero el tomate que lo acompañaba venía en una tarrina y estaba agriado. En fin, demasiado lío para tan poco personal, eso sí, el ambiente era un caos por la cantidad de gente. Y el precio, aunque se mantuvo entre 20-30€ por persona, no compensa con lo que recibimos. Aquí es donde sus platos recomendados como los huevos rotos con jamón ibérico y roquefort podrían ser una buena opción, pero la verdad, me quedo con mis dudas.
Si la pregunta es si este es un buen lugar para desayunos, almuerzos o cenas, la respuesta es no, para mí no vale la pena. En general, esperas comer bien y disfrutar del servicio, pero aquí se ve que hay un desajuste entre la comida y el servicio. Así que, si buscas una buena experiencia, mejor mirar en otra parte.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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