La Espiga

La Espiga

¿Buscas un buen lugar para comer en Valdemorillo? La Espiga es la movida que no te puedes perder. Situado en la Plaza de la Constitución, 13, este restaurante mexicano se ha ganado su fama por su menú variado y a precios razonables. No importa si vas a desayunar, a hacer brunch o a cenar, siempre tendrás opciones ricas, y su famoso plato de patatas es un clásico que nunca falla. ¡Te lo aseguro!

La Espiga ha logrado hacerse un hueco en el corazón de muchos, con más de 540 opiniones positivas. Su ambiente es acogedor y su servicio es de diez, haciendo que cada visita sea una experiencia agradable. Si vas en grupo, como unos amigos o la familia, te vas a alucinar con una cuenta muy razonable, por ejemplo, un festín para cuatro personas por 60 euros no está nada mal. Así que ya sabes, si estás por la sierra de Madrid, no dudes en hacer una reserva y disfrutar de una buena comidita.

La Espiga

Restaurante
Valoración media: 3,7
Opiniones: 539 Reseñas
Dirección: Pl. de la Constitución, 13, 28210 Valdemorillo, Madrid
Teléfono: 918 99 37 36

Horarios La Espiga

DíaHora
lunes8:00–24:00
martes8:00–24:00
miércoles8:00–24:00
jueves8:00–24:00
viernes8:00–24:00
sábado8:00–24:00
domingo8:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Espiga

Dónde se encuentra el restaurante La Espiga

Oye, ¿has escuchado hablar de La Espiga? Este restaurante está en Pl. de la Constitución, 13, 28210 Valdemorillo, Madrid. Es un bar pequeño, ideal para ir con colegas, bastan 3 o 4 personas para que te montes un buen plan. Las notas que he visto son de 4 estrellas, así que no pinta mal.

La comida está bastante bien, sobre todo los platos combinados. Te entra el hambre y con entre 10 y 20 euros te vas comido. El nivel de ruido es bajo, así que puedes conversar sin problema. El servicio le da un 4 también, así que no está nada mal la experiencia. Pero ojo, esto no es para todos, porque también hay unas críticas que dicen que el servicio es malísimo y que la limpieza deja que desear. En serio, si ves la terraza de lejitos, puede parecer ideal, pero cuando te acercas te encuentras con sillas llenas de excrementos de pájaro. ¡Un asco!

La gente dice que es mejor cruzar la calle e ir al bar de enfrente, donde la cerveza está fresquita y las raciones están mucho más ricas. De hecho, hay quienes se quejan de que el camarero se ríe cuando les reclaman. ¡Qué falta de respeto! Y a la hora de comer, varias cosas pedidas no están, así que vete con cuidado.

Pero a pesar de las malas críticas, también hay quien dice que si te sientes en la terraza, el ambiente es muy agradable, y que la carne a la piedra se lleva todos los aplausos. La gente parece disfrutar de su comida y de una buena atención. Así que, si decides ir, ya sabes: existe un tira y afloja entre opiniones. Pero si quieres un sitio donde armar buen rollo, La Espiga está para explorarlo. ¡Ya verás!

Qué tipo de comida ofrece La Espiga

La Espiga es un sitio que vale la pena probar. 5 estrellas por todo: comida, servicio y ambiente. De verdad, los camareros son muy majos, y lo digo por experiencia. Estuve allí cuando una señora maleducada le habló al camarero con un tono que daba ganas de toserle, y el tipo aguantó como un campeón. Aquí no hay que ser un gaznápiro con el personal, porque ellos siempre están al pie del cañón. Además, si pides un refresco, te traen un pincho de lo más bien. Algunos se quejan del precio, pero vamos, que está muy bien por lo que ofrecen.

El bar-restaurante está bien ubicado en el centro del pueblo, y la terraza es un buen plan. Si te apetece un brunch, aquí hay de todo: desde platos más sencillos hasta opciones más elaboradas. El precio por persona ronda entre 1-10 €, lo cual es un chollo teniendo en cuenta la calidad de la comida, que es realmente buena. Y el servicio, rápido como un rayo, no hay que esperar siglos para que te traigan la bebida, al menos no por norma.

Pero claro, también hay opiniones que van al revés. He escuchado a algunos que se quejan de lo que les cobraron por unos chopitos que les llegaron contados, 17 euros por 20, en serio. Ahí el servicio flojeaba, se tardaron un montón en traernos lo que pedimos. Aun así, lo que más destaca aquí son los camareros, aunque mucho rollo, lo de la comida estaba bastante mal. Y otro tipo mencionó que las patatas bravas no eran lo que esperaba, con salsa un poquito escasa y unos calamares que no parecían muy bien hechos. Pero, aunque hubo quejas, no se puede negar que hay camareros que merecen un aplauso.

Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece La Espiga? Variedad es la clave. Desde aperitivos como paella hasta opciones más consistentes. Pero no te ilusiones solo con lo espectacular, hay platos que pueden fallar a veces. Desde tapas clásicas hasta su famoso brunch, este sitio tiene algo para todos los gustos. ¡Vale la pena darle una oportunidad, eso sí, con la mente abierta!

Cuál es la dirección exacta de La Espiga

No sé qué rollo hay con La Espiga, ¡pero hay de todo! Empezando por su horario. A veces abren a las ocho de la mañana, pero ya te digo que puedes ir a tomarte un café y no esperar ni un saludo. El personal no aparece hasta las 8:30 para serverte. Un par de veces que he ido a otros horarios y, bueno, la experiencia ha sido mucho mejor, pero esto de abrir a traición no tiene sentido. Servicio: 1, pero el ambiente me gusta, está bien montado.

Y ya ni hablo del menú diario por 13.50€. Un timo, la verdad. No puede ser que te sirvan espaguetis a la carbonara de primero y un filete de pollo triste con patatas congeladas de segundo o, peor aún, merluza empanada. Y el vino... mejor que no hablo de eso, se siente que lo han rellenado con agua y sabe asqueroso. Y ya con cinco camareros en el local, ¿por qué hay mesas sucias por ahí? Ni se molesten, vayan a otro lado, de verdad. Comida: 1 y Servicio: 1.

Llegamos una noche, con la terraza llena y pensando “perfecto, vamos a cenar”. Pero el camarero, en lugar de traernos la carta, primero nos dice que nos tome nota de las bebidas. Al final, la cocina estaba cerrada y, ¿sabes qué? Nos quedamos con las ganas. Servicio nefasto. Y ni una triste aceituna para acompañar.

En fin, que hay que reconocer que el lugar tiene su encanto. Es bien céntrico y, aunque el menú puede ser un poco caro, la comida no está tan mal del todo. Mejor que vayas a consultar otras opciones si no quieres quedarte con un mal sabor de boca. Y para los que no lo saben, La Espiga está en Pl. de la Constitución, 13, 28210 Valdemorillo, Madrid. Así que ya saben, piénsenlo antes de darse una vuelta por ahí.

El restaurante cuenta con un menú variado

Venga, que esto de La Espiga en la Plaza de la Constitución es una locura. Aquí vas a encontrar un lugar estupendo para tomarte algo o disfrutar de un buen menú. La comida está esquisita, yo no me perdería la carne a la piedra ni la tosta de gulas con gambas. Te hablo de un precio justo, entre 20 y 30 pavos por persona, y de verdad que ese dinero lo vale. Comida, servicio y ambiente se llevan un 5 estrellas sin dudarlo.

Si eres de los que disfrutan de unas cervezas después de pedalear, tienes que parar aquí. Un par de tercios de Estrella Galicia y unas tapas que te van a dejar con ganas de más. Es cierto que el menú puede parecer un pelín caro, pero no lo tienes fácil en Valdemorillo. El sitio se ve muy bien, así que agárrate fuerte y sí, ¡pásate!

Y para los ciclistas que estén por la zona, este es un stop obligado. Te cuento que descobrí un café expresso que tiene un sabor impresionante, ¡pide el italiano y flipas! Y la tortilla de patata que hacen está de 10. Además, si te toca un día bueno, la terraza es el mejor lugar para chillar con tus colegas y disfrutar del solecito.

Un pero aquí… si piensas en desayunar, cuidado con las horas punta. Te cuento de una experiencia donde, a pesar de que había dos camareros para doce mesas, tardar en ser atendidos fue un espectáculo. 15 minutos sin que nadie se acerque… ¡un rollo! Y aunque el personal es amable, si hay que esperar tanto, más vale ir a otro lado. Pagué 70 pavos por desayunar en esa ocasión y me pareció un timo, la verdad.

Si caes por allí, ¡no lo dudes!

Es recomendable La Espiga para desayunar, brunch y cenas

La verdad, La Espiga es un sitio con altibajos. Tienen una terraza muy chula donde puedes tomarte un café al sol en pleno invierno, y el ambiente en la plaza está muy bien. La atención de la camarera, por lo que dicen varios, es de puntual y amable. Pero claro, yo diría que es un lugar para ir si quieres algo rápido y no esperas una experiencia gourmet. El precio por persona cae entre 1-10 €, así que no es una gran inversión si solo buscas un café o unas tapitas.

Hablando de comida, la hamburguesa es la recomendación estrella, así que si te lanzas, asegúrate de probarla. Pero ten cuidado, porque no todos tienen la misma suerte. Hay quienes han salido bastante decepcionados, como ese que tuvo el mal rollo con las croquetas de pollo congeladas por dentro y los huevos rotos que parecían más bien un remedo de lo que deberían ser. Eso le dejó un sabor amargo y, sinceramente, con razón. Si a eso le sumas que, en pleno verano, no tienen el aire acondicionado puesto, ya me dirás.

Para cenar, parece que el tema se complica más. Hay gente que se quejaba de platos que ni siquiera podían pedir porque el servicio no los tenía disponibles. Esto no cuadra, sobre todo si está en la carta. Eso sugiere que hay falta de organización en la cocina, y eso puede ser un desastre para cualquiera que quiera disfrutar de una buena comida.

Entonces, para responder a la pregunta de si es recomendable La Espiga para desayunar, brunch y cenas... la verdad, está complicado. Si vas con expectativas bajitas, puede que saques algo decente, pero si quieres disfrutar de una buena comida, quizás deberías pensar en los otros bares de la plaza donde la gente local suele ir. Ellos saben lo que hacen.

Cuál es el plato más famoso de La Espiga

Mira, si estás pensando en ir a La Espiga, mejor piénsalo dos veces. Ayer estuve allí y te tengo que decir que el servicio es de pena total. Todo sucio y, cuando pedí en la barra, estuve un buen rato esperando. Parecía que me estaban perdonando la vida o algo. Solo pedí 1 doble con limón, 2 zumos de melocotón, 2 vermús y 1 Ballantines con cola, y todo eso me costó ¡24 euros! Y para rematar, me tuve que llevar yo las cosas a la mesa. Si cobras esos precios, al menos deberías darle al cliente un servicio a la altura, ¿no? Ah, y para colmo, ¡ni unas tristes patatas para los niños tenían!

La comida... ¡ay, la comida! Es un desastre. Las patatas eran congeladas, de gajo, añadiéndolas con un poco de picante para intentar disimular lo malas que eran. Encima, la oreja estaba cruda y sin sabor, y si pides que la pasen un poco más, te la calientan en el micro. Horrible, no merece la pena. Además, el personal estaba dentro del bar, charlando, y no atendían a la terraza. Tienes que levantarte a pedir, como en un bar de barrio cutre. ¡Un desastre total!

Y no hablemos de la carta, que es engañosa. Te ponen el precio de las medias raciones, y si no miras bien, te llevan raciones enteras, ¡y el doble de precio sin avisarte! La ensalada que pedí era de lechuga de bolsa, maíz, manzana y pollo con una salsa industrializada que vale más que una cena en un buen restaurante. Para rematar, las croquetas son carísimas para lo que ofrecen y los filetes, llenos de nervios. Vamos, no lo recomiendo.

En cuanto a los platos más famosos de La Espiga, parece que hay un intento por ofrecer algo interesante, pero si la tostada de jamón con tomate te cuesta 8 euros y no es más que pan con un poco de jamón, la verdad es que no vale la pena. Este sitio debería mejorarse a marchas forzadas, y, sinceramente, si no cambian las cosas, no creo que vuelva nunca más. ¿Chicote dónde estás cuando se te necesita?

Qué opinan los clientes sobre La Espiga

Ya te digo, La Espiga tiene su rollo, pero no todo lo que brilla es oro. Hay gente que dice que la terraza está de lujo y que la atención es buena, así que si te da el sol, la experiencia se puede disfrutar bastante. Unos clientes le dan 5 estrellas porque les mola estar ahí disfrutando de sus cafés y el ambiente del pueblo. Pero, ¡ojo! No todo es color de rosa. Para muchos, los precios son un asalto a mano armada. 3.70€ por un tercio puede que se acepte en Madrid centro, pero en Valdemorillo suena a que quieren sacar el máximo por lo mínimo.

Te cuento: hay historias de camareros que no tienen ni idea de lo que es el buen trato. Un par de ellos se han llevado las quejas de clientes a casa, porque tratar mal a la gente no tiene sentido. Te lo juro, hasta hay personas que, ante un dueño maleducado y despótico, han decidido levantarse y marcharse. Eso es un 1 estrella por toda la cara. En esta vida lo que importa es el servicio, no solo la comida.

Y ya hablemos de la comida, que parece que va por otro camino. La gente se queja de que las cosas tardan una eternidad en llegar. Más de 15 minutos para unas simples patatas ya es un chiste. Y encima te traen un vino blanco normalito a precio de oro. ¿Te imaginas pagar 3.5€ por un vino mediocre? No sé a qué se creen que juegan, pero muchos clientes están empezando a perder la paciencia y prefieren buscar otras opciones.

Así que, ¿qué opinan los clientes sobre La Espiga? Algunos valoran la terraza y el buen rollo, mientras que otros se quedan con un mal sabor de boca por el trato y los precios desmedidos. Si decides ir, ve preparado para lo bueno y lo malo, porque las experiencias son un tirón a la lotería.

Cuántas opiniones positivas tiene La Espiga

Mira, te cuento que La Espiga es una auténtica vergüenza. Hace un par de semanas, nosotros fuimos a tomar algo un sábado a las 23:00 y nos dijeron que estaban cerrados. ¡Con la terraza a reventar! Hoy, volví a intentar lo mismo y nos atendieron a media mesa, pero cuando llegó otra persona les dicen que ya no atendían a más. ¡Toma ya! Además, si pides un helado, que es de esos baratos de Mercadona a 2,10 euros, aquí te lo clavan a 3,50. ¡Una locura! Y las camareras, en vez de ser amables, son bordes y antipáticas. Te digo que no vuelvo más, hay mil sitios mejores por el pueblo.

Y no me digas que esto es nuevo, porque también he escuchado historias de otros. Durante las fiestas de Valdemorillo, llamé a La Espiga para reservar mesa para cenar y me dijeron que sí. Luego, al llegar, un camarero súper borde me suelta que no reservan mesas y que me busque la vida. ¡Menuda forma de tratar a los clientes! Encima, te obligan a pagar por adelantado y a llevar tú mismo las bebidas al comedor. Es un mal servicio total. Este es el tercer año que iba a cenar allí, pero esta vez, ya te digo que no vuelvo.

En ocasiones, las raciones están ricas y ellos tienen cerveza sin gluten, que es un plus. Pero, sinceramente, entre que no son rápidos y te hacen pagar 2,90€ por una Coca Cola (que en otros bares del pueblo te la dan por 2,20€), no vale la pena. Te dejo la buena noticia: sólo encontré una opinión positiva, y eso me dice que tendrás que buscarte otro sitio si quieres disfrutar de una buena comida y buen trato. Hay muchos sitios en Valdemorillo que te lo ofrecen sin tanta historia.

Cómo es el ambiente en el restaurante La Espiga

La Espiga, men, es un sitio muy chulo que está en el corazón de Valdemorillo, en la Pl. de la Constitución, 13. Si buscas un lugar con buena onda, aquí tienes un restaurante de 4 estrellas que no decepciona. Tienen una buena selección de platos para compartir como croquetas, tortilla y ensaladilla rusa, ideal para ir con colegas y picar un poco. Además, el menú es bastante atractivo, así que no te quedas sin opciones. Desde que entras, el lugar se siente moderno y acogedor, perfecto para pasar un buen rato sin sacar un ojo de la cara.

Lo mejor de todo, si el tiempo acompaña, es que puedes disfrutar de la terraza cómodamente. Si hace frío, no te preocupes, que dentro también está bien. Y si te quieres escapar del bullicio, el piso de arriba es un refugio tranquilo donde puedes relajarte y charlar sin problemas. Pero ojo, porque la atención no siempre es su punto fuerte. A veces pueden tardar un rato en atenderte, y eso puede ser un bajón, especialmente si estás deseando pedir algo rico para comer. De hecho, hasta puedes sentir que pasan de venir a buscarte una silla si todo está reservado. Un consejo: lleva tu propia bebida y silla, tal vez así le den un toque diferente a la experiencia.

Así que, ¿cómo es el ambiente en La Espiga? Pues, por un lado, tienes el rollo chido de la plaza y la modernidad del local. Por otro lado, la peña que trabaja ahí a veces no está a la altura en cuanto a atención. Pero la comida y el espacio compensan, si tienes paciencia. En fin, es un lugar que le puede gustar a muchos, aunque hay que estar preparado para esperar un poco. ¡Tú decides!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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