
Si andas buscando un sitio chido para comer en El Molar, no puedes dejar de visitar La Cueva de Krusty. Ubicado en Calle de Sta. María de la Cuesta, 58, este lugar es un ex-restaurante bodega que te va a encantar desde que pongas un pie dentro. Inaugurado el 17 de julio de 2009, aquí vas a sentir la buena vibra de la localidad y disfrutar de un menú que te hará aguantar las ganas de volver mil veces. ¡Y ojo! Que la carta tiene de todo: desde hamburguesas hasta sus famosos brownies y la tarta tatin que no puedes dejar pasar.
En La Cueva de Krusty, además de la comida rica, vas a disfrutar de un ambiente relajado y acogedor. El personal es súper amigable y siempre están listos para hacerte sentir como en casa. Abren de jueves a domingo, así que ya tienes el plan perfecto para un buen rato con tus amigos. ¡No te olvides de probar su vino albana y la sidra! Si buscas un sitio con buena comida y un toque de historia, este es el lugar. ¿Te animas?
La Cueva de Krusty
Horarios La Cueva de Krusty
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:00–17:00, 20:00–23:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 13:00–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 13:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Cueva de Krusty
Cuál es la dirección de La Cueva de Krusty en El Molar
¡Escucha, colega! Si andas por El Molar y buscas un buen lugar para cenar, tienes que darte una vuelta por La Cueva de Krusty. Tiene todo lo que quieres: comida riquísima, atención de 10 y un ambiente que te hace sentir como en casa. Este sitio se lleva unas 5 estrellas de mí, y te lo dice alguien que no se las da fácil. Los platos están muy bien cocinados y la carta es súper variada. Siempre que vamos, todo se siente perfecto.
Siempre que vamos, Albano nos recibe como si fuéramos de su familia. ¡El tipo se preocupa de verdad! La experiencia es única, y te prometo que lo pasarás increíble. El provolone es un must, no sé cómo lo hacen, pero ese queso es una locura. Y ni hablar de la picaña, que está para morirse. Los precios son bastante decentes, rondan entre 20-50€ por persona, así que no está mal para lo que te ofrecen.
Además, el lugar tiene un encanto peculiar, es acogedor y hogareño, y si te sientas cerca de las brasas, ¡te aseguro que te sentirás como en casa! No olvides reservar, porque no caben más de 8 personas a la vez, y créeme, no querrás quedarte fuera. Desde que lo probé, tengo claro que volveremos. Te lo juro, es un lugar mágico.
Así que cuando te pregunten, ¿dónde está La Cueva de Krusty? Diles que está en la Calle de Sta. María de la Cuesta, 58, 28710 El Molar, Madrid. ¡No te lo pierdas!
Cuándo se inauguró La Cueva de Krusty
Y mira que encontrar un sitio como La Cueva de Krusty fue toda una aventura. Nos encontramos con un restaurante pequeño y acogedor, la atmósfera te envuelve de inmediato. Tienen una decoración peculiar que, honestamente, me encantó por su originalidad. Una vez allí, empezamos con unas cañas en la terraza y un queso trufado que ya me estaba ganando. Después de eso, saltamos al interior de este local, que tiene un rollo familiar genial, ya que solo hay cuatro mesas, así que es clave hacer reserva.
La comida, hermano, ¡menuda joya! El provolone es un espectáculo, y los choricitos a la sidra son otra cosa de locos. Eso sin contar la carne, que era de wagyu con certificado. La presentación de cada plato es super original y la calidad de los ingredientes es de primera. Hasta el café nos dejó un buen sabor de boca. De media, te vas a gastar entre 50 y 60 € por persona, pero créeme, vale cada céntimo. El servicio fue top, con un personal amable que se nota que disfruta lo que hace.
Si vas en grupo, a nosotros nos salió por unos 45 € cada uno y eso que fuimos 10 personas. La picaña es todo un viaje y, para que veas, los encargados son más encantadores que un cachorro. Por otro lado, el local es tan pequeño que es casi una misión imposible conseguir mesa si no tienes tu reserva hecha. Pero el esfuerzo vale la pena, confía en mí.
Así que ya lo sabes, La Cueva de Krusty es ese lugar donde te sientes como en casa y donde la comida es un 10. Recomiendo lo del pan calentito, el queso provolone y, claro, la picaña de wagyu. Nos dijeron que llevan abriendo las puertas desde marzo de 2024, así que si quieres ser de los primeros en disfrutarlo, ¡a hacer la reserva ya!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Cueva de Krusty
Y, hablando de La Cueva de Krusty, ya os digo que es un sitio que no pasa desapercibido. Tiene 4 estrellas y no es por casualidad, amigos. El lugar es pequeño, pero tiene ese rollo acogedor que te hace sentir como en casa. Los dueños son unos cracks, siempre te tratan con una sonrisa y están listos para aconsejarte sobre qué pedir. La verdad es que dejarse llevar por el cocinero es lo mejor que puedes hacer.
El queso provolone en tomate confitado con crema de boletus y shitake está bastante rico, aunque a veces puede ser un poco pesado. Pero, hey, si te va lo contundente, dale pa’lante. La picaña de wagyu es otra historia: buena carne, tierna y todo eso, pero en mi opinión, no llega al nivel que podría tener una buena vaca de larga maduración. Sin embargo, lo que menos me encantó fue el postre. Pedimos una tarta de manzana con bola de helado y, sinceramente, fue lo que menos me sorprendió, ya que no tenía nada dentro—solo una masa base con rodajas de manzana por encima.
En general, es un sitio que recomiendo mucho. De hecho, tengo ganas de volver porque hay varios platos interesantes que me quedé con ganas de probar. El ambiente es otro rollo. ¿Qué tal? Pues muy acogedor y singular. Tienes luces tenues, muebles antiguos y una música chill out que te transporta a otro lugar. Es un espacio donde te sientes tranquilo y relajado, perfecto para disfrutar de una cena con colegas o con alguien especial. Así que, si le preguntas a alguien sobre el ambiente en La Cueva de Krusty, definitivamente te dirá que se siente único, íntimo y con un toque bohemio. ¡No te lo pierdas!
Qué días de la semana abre La Cueva de Krusty
Y bien, si estás buscando un planazo, La Cueva de Krusty es el sitio ideal. Te aseguro que tiene 5 estrellas por una razón. Todo lo que pedimos fue espectacular. La carne, una delicia, y ese provolone original te deja en las nubes. Aunque tuvimos un pequeño rollo con una de las camareras, con nosotros fueron super atentos. Y no me hagas hablar de las cañas de grifo, ¡tiradas de 10! Para rematar, el café arábico es un must, servido de una forma que no has visto antes. ¡Me quedé con ganas de probar esa hamburguesa! Así que, claro, habrá que repetir.
El ambiente es otro level, muy cálido y con una decoración original que le da un toque especial. La comida está hecha a la vista, el vino de la casa tiene su propia magia y el pan... ¡vaya locura! No hay duda, es recomendable al 100%, pero hazte la vida más fácil y reserva antes, porque se llena rápido.
Lo mejor de todo es que piensas que en El Molar no te van a sorprender más y de repente llegas a La Cueva de Krusty y tu mente explota. Para mí, el mejor provolone que he probado en la vida y una hamburguesa de carne Wagyu que es un sueño. El local es acogedor y tiene un mensaje en la entrada que te hará sonreír. De verdad, el trato aquí es genial. Las carrilleras son un manjar meloso y el cocinero Albano merece un aplauso por su arte en la cocina.
El sitio es pequeño pero super acogedor y el servicio, de 10. Es un lugar donde te sientes como en casa, y el dueño está al tanto de que no pase frío, ¡ese detalle cuenta mucho! Caminamos de la mano de una hamburguesa Krusty riquísima y un provolone que no puedes dejar pasar.
Ahora, sobre los días de apertura, abre de jueves a domingo, o sea que tienes varias oportunidades a lo largo de la semana para disfrutar. ¡No dejes que te lo cuenten, ve y pruébalo tú mismo!
Qué tipo de comida ofrece La Cueva de Krusty
¿Te acuerdas de lo que te conté de La Cueva de Krusty? Este sitio no es cualquier restaurante, es un lugar increíble, cálido, y con un ambiente que te hace sentir como en casa. El provolone es insuperable. Te lo sirven en una rebanada de pan caliente que hace que te vuelvas adicto a ese sabor. De segundo, pedimos picaña, y, madre mía, la calidad y el sabor de esa carne te dejan boquiabierto. Si disfrutas comer bien y ser bien atendido, de verdad, tienes que ir. ¡Volveremos, seguro!
La verdad es que llegamos a este sitio por pura casualidad y fue una sorpresa total. Nos guiamos por las valoraciones de Google y no fallaron, tío. En La Cueva de Krusty, la atención fue de lujo, y eso que íbamos con la peque, que es un poco complicada para comer. Pero aquí salimos encantados. El provolone, la carne, y de postre, una copa de nata con almendras garrapiñadas que estaba de rechupete. Totalmente recomendable.
Y no se puede dejar de lado ese ambiente espectacular y diferente. El servicio, gracias a Aida y Albano, fue de 10. Pedimos ese provolone que ya te estoy diciendo que es un espectáculo, y además un tajine de osobuco que estaba exquisito. El dueño se pasa un rato contándote la historia del Molar, y la verdad, es muy interesante. Se nota que sabe lo que hace, y eso me encanta.
La Cueva de Krusty te ofrece una comida buenísima, entre sus platos destacan el provolone, diferentes cortes de carne como el wagyu, y esos postres caseros que no puedes dejar pasar. Además, tienen opciones como caldos en invierno y preparaciones marroquíes muy sabrosas. Si buscas una experiencia culinaria única, aquí la tienes. Ideal para salirse de lo común y disfrutar de buena comida y mejor ambiente. ¡No te lo pierdas!
La Cueva de Krusty tiene opciones para aquellos que no comen carne
Tío, no sé cómo explicarlo, pero La Cueva de Krusty es una joya escondida en El Molar. 5 estrellas merecidas de calle. El sitio es pequeño pero acogedor, una de esas cosas que te hace sentir como en casa. El trato que recibes es excelente, te cuidan como si fueras parte de la familia. Y la comida, ¡wow! Exquisita. Por unos 40-50 € por persona, puedes disfrutar de un festín que vale cada céntimo. Tienen un queso provolone que es una locura, además del wagyu con patatas asadas que te hará volver por más.
Si vas, ¡no te pierdas el tajín de osobuco! Es de lo mejorcito. Te aseguro que el pan que traen, tipo pan libanés, está recién horneado y crujiente, como Dios manda. Y la atención, de verdad, es que parece que están siempre pendientes de ti sin agobiar. Para ir con la familia, como hice yo con mi chica y mi hija, es perfecto. Todos salimos encantados. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
Lo mejor de todo es que el ambiente es súper íntimo. No hay nada como disfrutar de buena comida en un salón con un toque personal. Te sientes a gusto, como si estuvieras en casa guay. Y si te preguntas si hay opciones para los que no comen carne, lo cierto es que aunque son conocidos por sus deliciosos platos de carne, también tienen opciones vegetarianas. Así que, no hay excusa para no pasarte a probar. Sin duda, volveré. ¡Es un 10!
Cuáles son algunos de los platos más populares en el menú de La Cueva de Krusty
Tío, si no has estado en La Cueva de Krusty, ya estás tardando. Este sitio tiene 5 estrellas por una razón. La comida es buenísima, de verdad. Cuando llegas, te sientes como en casa, porque el trato es increíble. No es un restaurante cualquiera, tiene un rollo especial que te hace querer quedarte un rato más. Te cuento, el servicio es de 10, así que no hay que esperar nada, te sirven al instante.
El local es super acogedor, con un encanto que flipas. Tienes la opción de tapear en la terraza, que tiene unas vistas chulas a la sierra, o comer en su pequeño salón rústico. En ambos lados, el ambiente es top. Aquí no solo vas a comer, sino que te vas a sentir parte de algo, ya sabes.
Y ya que me preguntas por los platos, los de La Cueva de Krusty saben lo que hacen. Algunos de los más populares del menú son los platos de tapeo que nunca fallan: unas croquetas caseras que son la gloria, y no te puedes perder su pulpo a la brasa, que está brutal. También tienen unas pizzas artesanales que ni en los mejores sitios. Así que ya sabes, ve y disfruta de un buen rato, que este lugar lo vale.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








