
Hoy les tengo que contar de La Casa de Cano, un bar de tapas que no se pueden perder si están en Alpedrete. Este sitio es perfecto para esos días de verano donde no hay nada mejor que una terrazita al aire libre. Aquí se puede comer buena cocina española mientras disfrutas del ambiente. Si quieres probar algo diferente, no dudes en pedir el laing y la morcilla—dicen que son un espectáculo. Aunque, ojo, la cerveza no es el fuerte del lugar, así que tal vez mejor pidas otra cosa.
Con una puntuación de 4 sobre 5 en TodoBares, es claro que a la peña le gusta lo que ofrecen. Lo mejor es su personal, siempre con una sonrisa para hacerte sentir como en casa. Si buscas un lugar acogedor, con un ambiente relajado y buenas tapas, La Casa de Cano en Plaza Vicente Guillén Zamorano, 4 es tu sitio ideal. ¡Ve y comprueba lo que hay!
La Casa de Cano
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Mapa Ubicación La Casa de Cano
Dónde se ubica La Casa de Cano
¡Oye, tienes que conocer La Casa de Cano! Este bar de tapas está en Pl. Vicente Guillén Zamorano, 4, 28430 Alpedrete, Madrid. Si buscas un sitio que lo tenga todo, este es el lugar. En verano, su terraza es superagradable. Te sientas afuera, pides un par de cervezas y te lanzas con el menú, que tiene de todo. La verdad es que la relación calidad-precio es brutal, así que no te da miedo pedir un par de tapas más. ¡Totalmente recomendable! Nadie se queja del servicio, porque los camareros son rápidos, amables y eficientes.
Hemos estado allí y puede que seas tú quien se encamine a hacer una ruta por el pico de Peñalara. Si estás planeando una escapada, ¡anímate! Recuerda que el entorno es una maravilla, así que después de la caminata, ven a reponer fuerzas en la Casa de Cano. Tiene un ambiente precioso en todas las estaciones, y si andas por allí con un niño como nosotros, un campeón de 7 años, seguro que se lo pasa genial.
Aunque hay reseñas de todo tipo, la mayoría está convencida de que el sitio merece 5 estrellas. Limpiando un poco lo negativo, hay quien ha tenido un feo encuentro con el dueño. Se comentó un trato lamentable, lo suficiente como para que pedir la cuenta sea lo único que puedan hacer. Pero eso no nos detuvo a nosotros, porque el ambiente general y la atención son geniales. Pasarte un rato aquí te asegura buena comida y un lugar bien comunicado.
Así que la siguiente vez que te preguntes ¿dónde se ubica La Casa de Cano?, ya sabes: está en Pl. Vicente Guillén Zamorano, 4, 28430 Alpedrete, Madrid. ¡No te lo pierdas! Te aseguro que la experiencia merece la pena.
Qué tipo de cocina se ofrece en La Casa de Cano
Y bueno, hablemos de La Casa de Cano en Alpedrete, porque de verdad que tiene sus cosas. Por fuera, no se ve nada especial, pero traspasas la puerta y la cosa se torna un poco cutre y guarrete. La comida, si podemos llamarla así, es bastante batallera. Puedes tomarte una cerveza, sí, pero mientras te comes algo de mala calidad y mal cocinada. En general, la experiencia te deja un poco frío, porque con lo que pagas, que ronda entre 20 y 30 euros por persona, te esperas algo más.
El servicio es otro tema. El ambiente no ayuda, el olor a tabacazo es bastante fuerte y recuerda más a un bar de barrio que a un sitio acogedor. Un colega que fue el otro día tuvo un mal rato con el camarero, que estaba hecho polvo y se puso a increpar a su grupo por algo tan tonto como la manera en que pagaron. Mal rollo, ¿no te parece? La atención no se queda atrás, hay algunos camareros que ni te miran a la cara y son más bordes que una navaja.
Y habiendo escuchado varias quejas, el trato a las familias no es más que una pena. Recuerdo que un grupo con niños se sintió tan incómodo que pidieron la hoja de reclamaciones y les acabaron negando el pedido. Eso es desprecio puro, y claro, la gente ya no quiere volver sabiendo que antes había un camarero que sí era amable y competente.
Así que, ¿qué tipo de cocina se ofrece en La Casa de Cano? Pues, siendo sinceros, te esperas una mezcla de tapas, pero lo que te encuentras es más bien un compendio de platos mediocres y mal preparados. Nada que te emocione, y ni hablar de regresar después de lo vivido.
Cuál es la especialidad recomendada del menú
Oye, si buscas un sitio para comer tapas, La Casa de Cano es el plan perfecto. Está en la Pl. Vicente Guillén Zamorano, 4, Alpedrete y te aseguro que te va a encantar. Tienen un ambiente acogedor y ese toque de bar tradicional que siempre hace falta. Los pinchos de tortilla son una locura, de verdad. Si vas con amigos, vas a disfrutar a tope. La comida tiene 4 estrellas y el ambiente directamente 5.
Las raciones son super ricas y ni que hablar de los precios: ¡cenas para 4 adultos y dos peques sin pasar de 50€! Bravo, ¿no? El menú tiene de todo, desde la clásica tortilla hasta alitas y calamares. Además, el servicio es muy bueno. Aunque a veces hay que esperar un poco, el personal es amable y se las arreglan para que no te falte nada. La camarera fue un encanto, siempre al tanto de todo.
Pero ojo, hay de todo en la vida. Me enteré de algunos que han tenido experiencias de pena, cameros desganados y todo eso. No puedes estar 45 minutos sin que te atiendan, eso es un robo. Pero al final, creo que la suerte está del lado de la mayoría. La comida, en general, tiene buena calidad y los precios son inmejorables.
Entonces, si andas por ahí, pregunta por su especialidad: la tortilla de patata. Es el plato que todo el mundo recomienda, así que ya sabes. Echarte unas tapas y disfrutar del ambiente vale totalmente la pena, pero asegúrate de pillarlo en el buen momento. ¡Disfruta!
Es La Casa de Cano un lugar adecuado para el verano
Y mira, ya sabemos que La Casa de Cano no ha estado en su mejor momento. Antes, cuando estaba Chema al mando, las cosas fluían. Pero ahora, *madre mía*, parece que todo se ha ido al traste. En nuestra última visita, la comida era más aceitoso que un motor. Tardaron más de media hora en traernos los platos, y cuando finalmente vino la comida, las brochetas de pollo estaban crudas. ¡Se les ha ido la mano totalmente! Y las croquetas... si se me llega a caer una al suelo, ¡salgo de allí rompiendo baldosas! Pero con lo que yo vi, dudo que esto sea cierto. Aparte de que el ambiente es un poco *tenso*, ya que escuchamos a los camareros comentando entre ellos de forma muy poco profesional. Como el cliente que pidió vino y se llevó un “paleto” de regalo. Si el trato al cliente ya es un desastre, ¿a quién se le ocurre hacer esas cosas frente a otros? No, mejor no gastéis un duro aquí.
Y no me hagas empezar con el servicio. Parece que tienen un manual de cómo cargarse un local en poco tiempo. Cuando la cagas con reservas, *sabes que al cliente hay que tratarlo bien*, en vez de dejarlo tirado. *Fatal*. Y si el dueño no se da cuenta de la actitud de su personal, está en serios problemas. La cosa es que hay mejores opciones por ahí donde al menos no sales con más resentimiento.
Ahora, ¿es La Casa de Cano un lugar adecuado para el verano? Ya te digo que no. Si piensas en relajarte en una terraza con cervezas frías y tapas ricas, mejor busquen otro sitio. Esta no es la experiencia de verano que estás buscando. Vamos, mantened la vista abierta y no os dejéis engañar por el nombre, hay otros bares que realmente lo merecen.
La Casa de Cano tiene opciones al aire libre
La verdad es que la experiencia en La Casa de Cano puede ser un verdadero viaje. Hace dos semanas, fui con unos colegas y la pasamos mal. Mi amigo pidió whisky en vaso ancho y el dueño se volvió loco, gritándonos que no le faltáramos al respeto y que nos iba a arrancar la cabeza. ¿En serio? Le pedí que se calmara y, claro, nos mandó a paseo. De los cuatro, nos levantamos tres, pero el de whisky se quedó como si no pasara nada. Un show, vamos.
Y la comida... ¡no hablemos de la tortilla! Insisto, la peor que he probado en mi vida. Seca y sosa, no sé cómo un sitio que se hace llamar bar de tapas puede cagarla así. Comida: 1, servicio: 2. Me parece que no voy a volver, de verdad. Para rematar, el servicio puede ser un drama, tardan una eternidad en atenderte y cuando intentan cobrar, te miran como si les debieras la vida. Vamos, una experiencia para olvidar.
Sin embargo, hay voces que dicen lo contrario. Algunos dicen que el trato es excelente y que las croquetas son un "must". Un buen ambiente, dicen, y relación calidad-precio que merece la pena. Por eso hay días que se llena a tope. Pero después está esa gente que comenta que, a pesar de la comida buena, el servicio es un desastre. Tienen a un camarero estresado corriendo por ahí, y el pobre no da abasto. Al final, si te quedas a pagar, prepárate para 45 minutos de espera.
Hablando de espacios, sí, La Casa de Cano tiene opciones al aire libre. Tienen una terraza que, cuando se pone el buen tiempo, se llena rápido. Es una plaza peatonal, así que puedes disfrutar de unas cañas y bocatas en el exterior, sobre todo si hay deporte en la tele. Pero, créeme, mejor ve temprano porque si no, conseguir mesa puede ser un verdadero reto. ¡Hay que darse prisa!
Cómo es la puntuación de La Casa de Cano en TodoBares
Mira, si estás buscando un buen sitio para cenar, La Casa de Cano en Pl. Vicente Guillén Zamorano, 4, Alpedrete puede ser tu lugar. Tiene 4 estrellas y es conocido por su carta extensa. La hamburguesa que sirven es una delicia y, al ser una plaza peatonal, no hay lío si vas con los niños. Eso sí, cuidado con las horas punta porque la gente se aglomera y puede ser un lío encontrar mesa. A veces se alarga la espera para que te sirvan, pero vale la pena.
El ambiente es super familiar y cercano. Por lo que he escuchado, ¡el servicio está de 10! Te sentirás a gusto, y es el lugar ideal si quieres unas tapas exquisitas. Comida, servicio y ambiente, todo con un 5 estrellitas, lo que lo hace un sitio para repetir sin dudar. Y si te gusta una buena caña, no te defraudarán.
Para un plan más ligero, también tienen un menú diario bastante decente que ronda entre 10 y 20 € por persona. Cualquier día puedes darte un homenaje con la oreja a la plancha o unos huevos rotos con chistorra. Los precios son ajustados y, la terraza, ¡excelente para disfrutar del buen tiempo! Si caes en un día tranquilo, lo disfrutarás a tope.
Ahora, ojo, si esperas un servicio rápido, a veces la afluencia puede jugarte una mala pasada. Si estás en un día lleno y quieres algo más que una caña, prepárate para esperar. Pero bueno, si tienes paciencia, el buen trato del personal y las raciones generosas lo compensarán.
En cuanto a la puntuación de La Casa de Cano en TodoBares, se lleva un buen 4 estrellas en general, aunque algunos clientes les darían un 5 por sus experiencias. Así que tienes para elegir, ¡pero no te olvides de probar las tapas!
Qué opinan los clientes sobre el personal de La Casa de Cano
La Casa de Cano es un lugar que da de qué hablar, ¿eh? Si buscas un bar de tapas en el pueblo con un ambiente un poco raro, este es el sitio. Tienes un propietario que, la verdad, parece sacado de una comedia. Un borracho pendenciero, bajito y cabezón. En serio, menos mal que tenemos buen humor, porque esto se soluciona echándole dinero a la cara. Y lo que te ahorras en comida por persona, que ronda los 20-30 €, no es para tirar cohetes. Pero, bueno, si lo tuyo es la aventura, aquí lo tienes.
A pesar de todo, hay quien afina en lo positivo. Hay reseñas de 5 estrellas que dicen que el sitio es estupendo y que las cañas las tiran con arte. La calidad es de lo mejorcito y son rapidísimos sirviendo. A muchos les encanta, y no es para menos con precios razonables y buena compañía. En esta plaza hay un buen rollo, aunque la fachada de la Casa del Cano te deje con dudas sobre el casco urbano.
¿Y qué tal el servicio? Bueno, es un lío. Te encuentras con camareras que parecen sacadas de un reality show, ¿sabes? Clientes han reportado a personal que es borde y despectivo, poniendo caras de "qué estúpidos sois". Eso sí que es un show, aunque otros dicen que son simpáticos y te atienden rápido. Ahí es donde te vuelves loco, porque por un lado están las buenas vibras, y por otro… ¡pfff! El menú diario parece bueno y rico, pero el tema del servicio deja un poco que desear. ¡Vaya panda!
Qué ambiente se puede esperar en La Casa de Cano
Si eres de los que buscan un buen sitio para tapear en Alpedrete, La Casa de Cano está para ti. No hay mucha vuelta que darle, la relación calidad-precio del menú es top. La carta tiene de todo, desde raciones hasta picoteo, y créeme, es bastante amplia. Aquí no se andan con chiquitas, los platos están bien elaborados y siempre saben bien. ¡Perfecto para compartir con los colegas!
Hemos ido varias veces y la atención al cliente siempre ha sido de 5 estrellas. Te tratan de lujo, y las raciones son generosas. Si estás con ganas de unas cervezas y pasar la tarde, este es el sitio. Además, tienen un botón en cada mesa para llamar al camarero, ¡y el tipo aparece volando! Eso sí, en días de aglomeración, la cosa se complica un poco y a veces puede haber esperas largas.
Por otro lado, no todo es perfecto. A veces, pese a que los camareros ponen todo de su parte, se nota que están desbordados, ahí se puede sentir un poco de estrés. No es la idea que uno se lleva de la experiencia, pero hay que reconocer que el servicio es rápido y amable, aunque en momentos de rush se cuelan las tensiones.
Y hablando de comida, el menú del día es bastante majo: rico, bonito y lo más importante, barato. Un bocata de jamón y una cerveza fría para rematar el día, ¡no suena nada mal! En verano, si puedes, aprovecha la terraza. Aquí se puede disfrutar del buen tiempo y la comida. Eso sí, el local es un poco pequeño, así que si truenan las voces en el interior, no te alarmes.
En cuanto al ambiente, puedes esperar un sitio agradable donde lo mismo puedes disfrutar de una buena charla con amigos como que te puedes llevar un susto si hay drama entre los trabajadores. Claro, las discusiones de los empleados no deberían ser un espectáculo para los clientes, y aunque eso pasó una vez, lo normal es que la experiencia sea más relajada. En general, es un lugar donde saborear platos ricos y disfrutar de buena compañía, con un toque de caos que le da un aire pintoresco a la experiencia. ¡Aprovecha y dale una oportunidad!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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