Cervecería El gato verde

Cervecería El gato verde

¡Ey, colegas! Si estás por Alcalá de Henares, tienes que hacer una parada en la Cervecería El Gato Verde, que está en C. San Felipe Neri, 3. Este sitio es un paraíso para los que aman la buena cerveza, con un montón de opciones de importación que harán que tus papilas gustativas se vuelvan locas. Aquí se organiza incluso catas de cervezas y vinos nacionales, así que si quieres aprender mientras disfrutas, ¡este es tu lugar!

Además de la movida cervecera, la comida no se queda atrás. El menú es bastante completo y tiene desde tapas tradicionales hasta platos más currados, todos con ingredientes frescos y de calidad. Y no te preocupes por el sitio, tienen terraza y espacio para comer dentro, así que puedes disfrutar de la buena vibra del centro. Con una calificación de 4.1 sobre 5 según más de 4,000 clientes, El Gato Verde se está ganando su fama a pulso. ¡No lo dejes pasar!

Cervecería El gato verde

Cervecería
Valoración media: 4,1
Opiniones: 4.166 Reseñas
Dirección: C. San Felipe Neri, 3, 28801 Alcalá de Henares, Madrid
Teléfono: 918 81 16 83

Página web

Horarios Cervecería El gato verde

DíaHora
lunes8:00–24:00
martes8:00–24:00
miércoles8:00–24:00
jueves8:00–24:00
viernes8:00–2:00
sábado10:00–2:00
domingo10:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Cervecería El gato verde

Dónde se encuentra la Cervecería El Gato Verde en Alcalá de Henares

¡Tío, si aún no has ido a la Cervecería El Gato Verde, te estás perdiendo algo grande, de verdad! Este sitio está en el C. San Felipe Neri, 3, 28801 Alcalá de Henares, en el puro centro. Allí puedes disfrutar de sus cervezas ricas y del menú del día sin vaciar tu bolsillo. Lo mejor de todo es que la camarera argentina es súper amable y te va a dar las mejores recomendaciones. Relación calidad/precio: 100% recomendable, y con un precio de 10-20 € por persona.

La cerveza que sirven es de barril y saben cómo tirarla bien. Tienen una amplia gama y, además, suelen tener una en oferta, así que ¡prepárate para disfrutar! Los miércoles, hay cocido habitual. Y si te gusta picar, la tortilla de tapa es un must. El ambiente es genial para ir con amig@s, ideal para grupos de 3 o 4 personas. Lo mejor es que tampoco hay que esperar para que te sirvan.

Un apunte: si buscas algo más elaborado, puede que aquí no lo encuentres. La comida está buena, pero no es un restaurante de alta cocina. Aun así, lo que tienen de patates y hamburguesas es una buena opción para acompañar la cerveza. Por cierto, el ambiente suele ser tranquilo, lo que permite hablar sin problemas, y es accesible, así que no hay excusas para que alguien se quede fuera. Ah, y si tienes peques, ¡pueden entrar sin líos!

Y para acabar, recuerda que la Cervecería El Gato Verde está bien situada y el aparcamiento es un poco complicado, aunque hay opciones gratuitas en la calle y el parking del Obispo, que está justo al lado. ¡No te lo pienses más, ve a probarlo!

Qué tipo de cervezas ofrece la Cervecería El Gato Verde

No puedes dejar de probar El Gato Verde si te mola un buen ambiente y las buenas birras. La carta de cervezas y sidras en la pared es una locura, pero ojo porque a veces puede haber sorpresas. Yo pedí una Kopparberg de pera, y me dijeron que no la tenían. Un poco decepcionante, ¿no? La camarera que nos atendió era un poco seca, pero hay que reconocer que el surtido de salchichas que pedimos estaba maravillosamente rico. Si vuelvo, sería por ese plato sin duda. Y lo mejor es que te plantas ahí pagando entre 10 y 20 € por persona, así que no está mal.

Por otro lado, si solo quieres pararte un rato a tomar café, también es un buen plan. Si eres de los que les gusta la cerveza, te va a encantar el surtido amplísimo que tienen. El local es acogedor y el personal es super amable. La calidad del desayuno también está a la altura. ¡Ah! Y tienen terraza exterior para que disfrutes del sol. Volveré, eso es un hecho.

Igual de cierto es que siempre que voy, es un acierto al canto. La cantidad de cervezas te deja casi en un reto para probarlas todas. Esta vez pedimos patatas con salsas y una degustación de croquetas, y vaya, todas las croquetas me fliparon. No hay duda, hay que repetir esa jugada. ¡Todo riquísimo! Por el mismo precio de 10 a 20 €, la comida y el servicio no decepcionan, ¡cinco estrellas!

En cuanto a la variedad de cervezas, pues se puede decir que tienen un surtido de calidad increíble, con opciones que cubren todos los gustos. Pero, eso sí, a veces el servicio puede ser un poco inconsistente. A un grupo de familares colombianos se les hizo incómoda la atención en su segunda visita, así que hay que tenerlo en cuenta. ¡Así que ya sabes!

El Gato Verde ofrece cervezas de importación

Y sí, si hay un lugar que te va a hacer querer volver una y otra vez, es la Cervecería El Gato Verde en C. San Felipe Neri 3. ¡Una joya en Alcalá! El bar tiene una decoración preciosa, llena de cervezas y los detalles están super cuidados, así que ya desde que entras, te sientes en el lugar correcto. Y no hablemos de los nachos, porque esos son el verdadero protagonista aquí. Están espectaculares: con guacamole, carne, salsa de yogur y queso fundido… ¡una delicia! Además, la camarera nos recomendó que con un plato de nachos nos íbamos a poner a tope, y tuvo toda la razón. Solo por eso, ya se llevan un 10/10 en servicio. Si vas con hambre, lo mejor es que prepares entre 10 y 20 € por persona, y te aseguro que estarás más que satisfecho.

El ambiente en El Gato Verde es de lo más agradable, ideal para disfrutar de una buena cerveza de importación en un espacio que tiene su estilo propio. La cantidad de cervezas que tienen es abrumadora, ¡más de 50 tipos de diferentes países! Yo probé la TE DEUM ROJA y te juro que es una explosión de sabores, con esos toques dulces y un regusto amargo que te deja con ganas de más. No hay espera, así que puedes entrar y disfrutar sin complicaciones. El bar también es perfecto para grupos de todos los tamaños, así que no hay excusa para no ir con tus colegas.

Aun así, no todo es perfecto, ¿verdad? Me enteré de que algunos han tenido problemas con el servicio. La camarera de pelo negro y liso parece que no ha dejado buenas impresiones, con citas de actitudes que no deberían estar en un lugar así. Pero, ojalá no todos los días sean así, porque si no, es una pena que se empañe la experiencia. A veces, puede ser un mal día de alguien, pero vamos, que la buena atención es parte del juego, ¿no? En fin, si buscas un lugar que te ofrezca cervezas de importación, definitivamente El Gato Verde es tu sitio. Así que ya sabes, ¡no te lo pierdas!

Se realizan catas de cervezas en la Cervecería El Gato Verde

Y mira, si estás pensando en un sitio chido para pasar el rato, la Cervecería El Gato Verde es la movida. Este lugar en C. San Felipe Neri, 3, 28801 Alcalá de Henares no solo te va a dejar satisfecho con su comida riquísima y un servicio rápido y amable, sino que también, los nachos son espectaculares y el sándwich Chicago es otra historia. Imagínate, 5 estrellas para comida, servicio y ambiente. Todo lo que pidas aquí va a estar de lujo, en serio.

Y si lo tuyo es la cerveza, estás en el sitio correcto. Aquí tienes una gran variedad de cervezas, tanto de grifo como en tercio, que no vas a encontrar fácilmente en otros bares de Madrid. La atención es fenomenal y, para que te hagas una idea, no vas a gastar más de 10 € por persona. Perfecto para una buena tarde con colegas, ¿no?

A veces, el ambiente exterior puede estar un poco complicado, pero el trato que recibes es siempre muy amable. Eso sí, hay que mencionar que algunos precios pueden ser un poco elevados, sobre todo en bebidas de importación, pero no dejes que eso te detenga. Recomendable 100% por el ambiente y la buena onda que se respira.

De verdad, el lugar es bonito, acogedor, y el personal está dispuesto a cuidarte y hacerte sentir como en casa. Además, tienen un menú diario que está bastante bien. Y si te gusta la música y un rollo más relax, vas a disfrutar muchísimo aquí. Por cierto, me encantaría saber si hacen catas de cervezas, pero por lo que he visto, no hay info sobre eso. Aunque, con la variedad que tienen, seguro que podrías hacer una especie de mini cata con tus amigos mientras disfrutan de una tabla de salchichas alemanas y unos tequeños de queso. ¿Y qué tal un par de cañas de cerveza de importación? ¡Planazo!

Puedo participar en catas de vinos en El Gato Verde

Y además, de verdad que la Cervecería El Gato Verde tiene un buen ambiente. Los fines de semana se llena de gente de todas las edades, lo que lo hace bastante chido para compartir. Te atienden rápido, ¡y eso siempre se agradece! Ya sea que prefieras la terraza para disfrutar del aire fresco o quedarte dentro, siempre hay un sitio cómodo. La carta de cervezas es muy variada, lo que significa que nunca te vas a aburrir de lo mismo. Yo, la verdad, siempre estoy con las recomendaciones de la semana, ¡es una gran forma de conocer algo nuevo!

Aunque hay que ser sinceros, no todo es perfecto. He escuchado alguna que otra queja sobre el servicio, especialmente de una camarera que, según dicen, fue bastante desagradable. No hay cosa peor que ir con las ganas de pasarla bien y sentirte molestado, ¿verdad? Si llevas a tus chavalines adolescentes, es fundamental que el trato sea bueno para que todos se sientan a gusto. En mi última visita, vimos alguna queja sobre el aseo y las malas maneras de la encargada. Eso es algo que no debería pasar, pero al menos el ambiente y la comida compensan un poco.

Y ojo, si vas, no dejes de probar las tablas de salchichas con patatas y trenzas alemanas. Eso es un must. A mí me parece que, por el precio que manejan (entre 1-10 € por persona), la comida está más que decente. Eso sí, si te pasa lo que a muchos con el servicio, la experiencia puede variar y a veces no vale mucho la pena. Mínimo hay que ir con una buena actitud y disfrutar de las hamburguesas y bravas, que son otros de los platos que suelen llamar atención.

Y si te preguntas, "¿Puedo participar en catas de vinos en El Gato Verde?", la verdad es que no hay mucha info sobre eso. La cervecería se centra más en cervezas, así que no esperes catas de vinos como tal. Pero eso sí, lo que puedes hacer es dejarte llevar por las recomendaciones de cervezas, que suelen ser bastante divertidas y te hacen sentir parte de la movida. Así que, ¡anímate y vete con tu gente a probar!

Qué tipo de comida se puede encontrar en El Gato Verde

Y bueno, dejando el rollo a un lado, El Gato Verde es un sitio que vale la pena visitar. Situado en C. San Felipe Neri, 3 en Alcalá de Henares, justo en la Plaza de los Santos Niños, es uno de esos lugares que te atrapan sin esperarlo. Como siempre, el ambiente está genial, y puedes encontrar mesa en la terraza a la primera, así que no hay nada de esperar. ¡Perfecto para disfrutarlo al aire libre!

La última vez que fui, pedí una tabla alemana que era gigante con salchichas, patatas fritas, chucrut y más. La calidad es brutal y te aseguro que te deja bien satisfecho. Lo mejor de todo: la cuenta nos salió por 30€ entre dos, o sea, que la relación calidad/precio es una locura. Además, tienes opciones vegetarianas y si tienes alguna restricción, no hay problema, que en la carta indican los alérgenos. Pero ojo, el pan sin gluten viene con un suplemento de 0,5€.

Y no olvidemos el trato. La atención es de 10. El camarero que nos atendió fue súper amable y atento, siempre con buena onda. Es un lugar pet-friendly, así que si llevas a tu perro, también son bienvenidos. ¡Eso siempre suma puntos! Eso sí, aparcar por ahí puede ser un poco complicado, así que ve con tiempo.

Y para que te hagas una idea de lo que puedes comer ahí, tienes un montón de opciones: tapas, raciones, ensaladas y hamburguesas. Si te gusta comer bien, ya sabes, ¡este es tu sitio! La comida es bueno, y el ambiente animado. Un 5 estrellas no se lo quita nadie, así que te lo recomiendo al 100%.

El menú de Cervecería El Gato Verde incluye tapas tradicionales

Te tengo que contar sobre Cervecería El Gato Verde, que es un auténtico hallazgo en Alcalá de Henares. Ayer estuvimos ahí y, sinceramente, es uno de esos lugares que no decepciona. La cerveza que te sirven tiene de todo, pero lo que más nos flipó fue la Mongozo, que te la traen en un coco. ¿Te imaginas? También pedimos unas patatas con 6 salsas y eso sí que es un must. ¡Nada de ketchup ni mayonesa aburrida! Y la hamburguesa, brutal, vaya combinación de sabores. Rápido y directo: 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.

Aparte, si andas en Alcalá y quieres un sitio donde no falte el buen rollo, este es el tuyo. Siempre abierto y con una terraza donde puedes disfrutar de una vista de la ciudad impresionante. Te lo juro, es de esos sitios donde te puedes quedar a desayunar, comer y cenar. El ambiente es genial y el servicio super agradable. Si vas, prepárate para que te digan qué cerveza pedir, porque tienen una variedad que flipa.

Una vez estuvimos viendo la semifinal de la Eurocopa y fue la mejor decisión. Pedimos una copa de cerveza alemana y unas tapas random que, aunque aleatorias, estaban de maravilla. Las croquetas parecían caseras y el tamaño de las raciones era más que generoso. Además, la camarera fue un encanto, servicial y rápida. La cuenta al final rondó entre 10 y 20 € por persona, ¡y salimos más que satisfechos!

Y si te da por solo tomar café, no lo dudes, el lugar tiene un ambientazo que te atrapa. Pedimos un sándwich y una tosta con un par de cañas y fue todo un acierto. Ah, y si prefieres comer al aire libre, tienen mesas fuera, perfectas para disfrutar de la brisa. ¿Por cierto, sobre tu pregunta? Sí, el menú de Cervecería El Gato Verde sí incluye tapas, pero me cuenta la gente que son bastante diferentes a las tradicionales. Así que si buscas algo clásico, este no es el sitio, pero vale la pena dejarse sorprender.

Los platos en El Gato Verde están hechos con ingredientes frescos

La Cervecería El Gato Verde tiene un rollo bastante majo. El sitio está bien ambientado y el trato del personal, aunque a veces deja que desear, tiene su punto. Pero ojo, que me ha chisporroteado un poco que no tengan cerveza nacional. Tienen mil opciones de cervezas extranjeras, pero ¿y la buena cerveza española? Esa se la han dejado en casa. Hemos regresado un tiempo después y, sorpresa, siguen sin ofrecer nada nacional. Y para colmo, esta vez te sirven la consumición y no te dan tiquet. Vaya faena, ¿no?

Hemos ido varias veces y la comida no está mal. Las raciones y tostas cumplen, pero si buscas un lugar tranquilo para tomarte una buena birra y charlar, olvídate. Cuando hay partido, los televisores están a todo volumen. Imposible hablar con tus colegas, con el ruido de fondo, ni incluso gritando. La otra opción sería cambiarte de mesa a un rincón tranquilo, pero si te toca la camarera de mal día, más te vale tener paciencia. Si no quieres ver el partido, te van a mirar como si fueras un bicho raro. Vamos, que es mejor que te vayas al patio interior, donde no hay tele.

En cuanto a la comida, acompañando las cervezas tienes unos nachos que son abundantes y son un buen acierto, no se puede negar. Pero el servicio... eso es otra historia. Las camareras son más bien secas y a veces hasta groseras. Cuando hay tensión, ya ni te cuento. Si te has llevado un roce, tus raciones pueden llegar tarde o, directamente, olvidadas. Así que cuidado con eso, porque el personal puede arruinarte la experiencia.

Y ya para cerrar, ¿los platos en El Gato Verde están hechos con ingredientes frescos? La verdad es que no hay mucha información que corroborar eso. Las raciones, como ya te cuento, son decentes y cumplen, pero no te esperes productos que brillen por su frescura. Así que si eres más exigente con las materias primas, puede que te quede un regusto un poco amargo. En fin, un sitio con muchas posibilidades, pero que necesita pulir ciertas cosillas.

Hay opciones para comer tanto en el interior como en la terraza

Si no has estado en Cervecería El Gato Verde, te estás perdiendo algo bueno. El ambiente es genial, perfecto para quedar con los colegas. Aquí te encuentras con un montón de variedad de cervezas que te dejan alucinado. Y la comida, ¡menuda delicia! El sándwich brujas es una pasada, bien completo y de buen tamaño. También tienes que probar la tosta de jamón con salmorejo y AOVE, que está para chuparse los dedos. Las cañas de Krombacher están de lujo y además te ponen un pincho, que siempre se agradece. Sin duda, les caen 5 estrellas por la comida, también el servicio y un ambiente que, si bien es moderado, te hace sentir a gusto.

Pero no todo fue perfecto, eh. Me acuerdo de una experiencia que tuvimos un domingo, llegamos con ganas de unas cervezas y, a pesar de que había un montón de mesas libres, nos encontramos con una camarera que nos dijo que tendríamos que cambiarnos de mesa si venían grupos. Al final, el encargado se puso chulito y no estaba para nada en su lugar. Un comportamiento así puede arruinar la experiencia, y es una pena porque el sitio tiene un ambiente que suele ser muy bueno. En este caso, el regalo fue un servicio de 1 estrella por el trato, y eso cansa. Muchos de nosotros no volvemos a un lugar donde no te tratan bien, ¿verdad?

Y hablando claro, sí, hay opciones para comer tanto en el interior como en la terraza. La zona de comedor interior está muy bien para esos días raros, y si el tiempo acompaña, sentarte fuera con una birra y algo para picar es un planazo. Así que, ya sabes, si eres fan de la buena cerveza y de comer, dale una oportunidad a El Gato Verde. Pero cuida con el servicio, que a veces se les va la olla.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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