Casa Martin

Casa Martin

Si buscas un buen sitio para desayunar o hacer brunch en Torrelaguna, Casa Martin es el lugar que no te puedes perder. Ubicada en C. del Cardenal Cisneros, 11, este café no solo tiene una pequeña terraza exterior perfecta para disfrutar del buen tiempo, sino que además, ¡las vistas a la Iglesia de la Magdalena son brutales! Entre sus delicias, no te pierdas el laing o los pasteles dominicanos que dejarán a todos con ganas de más. Y si te pica el gusanillo, dale una llamada al 91 843 08 10 para preguntar por horarios.

La buena onda de Casa Martin lo hace un sitio ideal para relajarte y disfrutar de un buen café. Con su mezcla de panadería y pastelería, ya te imaginas lo rico que puede estar el pan fresco a primera hora. Además, si vienes con alguien que necesita accesibilidad, ¡no hay problema! El lugar es cool y acogedor, con todo lo necesario para pasar un buen rato. Date una vuelta, que aquí no solo se come bien, sino que también se vive la buena vibra de Torrelaguna.

Casa Martin

Cafetería
Valoración media: 4,1
Opiniones: 446 Reseñas
Dirección: C. del Cardenal Cisneros, 11, 28180 Torrelaguna, Madrid
Teléfono: 918 43 10 96

Página web

Horarios Casa Martin

DíaHora
lunes7:30–20:00
martes7:30–20:00
miércoles7:30–20:00
jueves7:30–20:00
viernes7:30–21:00
sábado7:30–21:00
domingo7:30–20:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Casa Martin

Dónde se encuentra Casa Martin

¡Ey, gente! Si andáis por Torrelaguna, no podéis dejar de pasar por Casa Martin, que está en C. del Cardenal Cisneros, 11. ¡Vaya cafetería! La primera vez que fuimos, paramos de paso y decidimos desayunar. Pedimos unas tostadas de tomate y unos café con leche. La comida estaba buena, aunque la atención de una de las camareras, esa rubia sin gafas, dejó bastante que desear. Nos acercamos las bandejas a la barra, y ni un simple “gracias”, ¿sabes? Para ser justos, había otra camarera que era bastante más amable, pero ese detalle nos quedó grabado.

Después, tuvimos una experiencia donde el servicio fue horrible. Entramos un sábado y ni nos saludaron. Los cafés los sirvieron en la barra y casi sentimos que teníamos que disculparnos por haber pedido. El local estaba vacío, y, siendo sinceros, así se explica lo del ambiente. El café no lo recomiendo, y sinceramente, no creo que volvamos. Si este lugar busca clientes, deberían trabajar un poco más su atención.

Pero, no todo es negativo en Casa Martin. Si eres de los que disfruta de un buen dulce, has llegado al sitio correcto. Los postres artesanales son de otro mundo. Aunque yo estaba en plan perder peso, entré y fue como un “no puedo resistirme” total. Tienen unos dulces que son una maravilla, y pensé, “¿a quién le importa la dieta si aquí se encuentra la verdadera felicidad?” Así que, lo dicho, si venís de visita a Torrelaguna, tenéis que caer en la tentación de probar esos manjares.

Así que ya sabéis, Casa Martin está ubicado en C. del Cardenal Cisneros, 11, 28180 Torrelaguna, Madrid. ¡No os lo perdáis, aunque no sean los mejores en atención! Ah, y mientras disfrutáis de esos postres, echadle un vistazo a mi juego ZeroMinus en Google Play, ¡que está gratis y sin anuncios!

Cuáles son las especialidades recomendadas en Casa Martin

Y después de dar una vuelta en moto, no hay nada mejor que parar en Casa Martin. Este sitio es el remedio perfecto para reponer energías. Las dos chicas que nos atendieron fueron majísimas, siempre con una sonrisa, y eso ya suma, ¿no? Y los bocadillos son la caña, pero lo que realmente te va a dejar alucinado son los postres. En especial, la tarta de queso y Lotus, ¡no puedes irte sin probarla! Relación calidad-precio muy buena, comimos por menos de 10€ por persona. En total, un 5 estrellas para el servicio.

Si buscas un lugar para desayunar en Torrelaguna, Casa Martin es el sitio. En el centro, con una pequeña terraza que invita a quedarte un rato. Su oferta de magdalenas es brutal, ¡tienes hasta 10 variedades! Desde fruta y canela hasta queso con frambuesa y chocolate. Torrijas, bizcochos, y pan que sabe a pan de verdad, ¡todo de 10! Los desayunos son super asequibles y frescos. ¿Y el café? También está muy bueno. Ya sea un buen pan de pueblo o esas magdalenas irresistibles, todo está rico. Es verdad que no es lo más barato, pero aquí la calidad se nota. La única pega sería la organización del sitio, sería más fácil si pudieras pedir todo en el mismo lugar. Aún así, un 4 estrellas, porque para un desayuno o un café está genial.

Si solo buscas un lugar para sentarte un rato antes de seguir, también es una buena opción, incluso para un brunch. No es que me quedara a probar mucho, solo me tomé una botella de agua, pero sin duda tiene el ambiente para disfrutar de una tarde con un café y algún caprichito. Ahora, para cerrar, las especialidades recomendadas en Casa Martin son sin duda las magdalenas y la famosa tarta de queso y Lotus. ¡No te las puedes perder!

Casa Martin ofrece opciones para desayunar

La Casa Martin es un lugar que merece la pena, especialmente si eres fan de las tostadas con olivas. Yo fui a desayunar y no hay más que decir: ¡me flipó! La chica del mostrador fue un encanto, super atenta y servicial. Además, los dulces que tienen tienen una pinta que te vuelve loco, así que si eres de los que disfruta de una buena merienda, este es tu sitio. Un 10 para el desayuno, sin dudarlo, y el ambiente es de 10 también.

Ahora, no todo el mundo ha tenido una experiencia tan buena. Un colega intentó pedir un nestea y, según él, el vaso estaba sucio y sabía a Coca-Cola, lo que ya es un horror. El servicio fatal y la comida, con un 1 en categoría, no lo recomiendo en absoluto. Pero, hey, eso puede pasar en cualquier sitio. Al final, es cuestión de suerte.

Aparte de todo esto, hemos de mencionar que las tartas son otra historia. Si te gusta el café, las tartas de queso y las torrijas están de lujo. La camarera fue muy simpática y eso cuenta, ¿verdad? Esos momentos en la terraza, disfrutando de una buena merienda, son impagables. Aunque no tienen una variedad monstruosa de tartas, lo que hacen es de calidad alta. ¡Es lo que cuenta al final!

Entonces, ¿Casa Martin ofrece opciones para desayunar? Digo que sí, y buenas. Tienen tostadas espectaculares, pan integral, tomate y pasta de aceitunas que no puedes dejar pasar. Y para los más pequeños, no hay problema, admiten niños. Eso sí, si decides ir en coche, tendrás que buscar un poco porque aparcar no es fácil en la zona, pero hay aparcamiento gratuito en la calle. Así que ya sabes, ¡a darle!

Hay disponibilidad de terraza en Casa Martin

Te cuento que Casa Martin es la caña. Si buscas la mejor pastelería, cafetería y panadería de toda la sierra de Madrid, este es el lugar, sin duda. Aquí todo está increíblemente bueno: el pan, el roscón, y ya ni hablar de la pastelería. La tarta red velvet te va a hacer llorar de felicidad, es un pecado mortal. Si estás en Torrelaguna, Buitrago o La Cabrera, no dudes en pasar, porque son TOP.

El ambiente es tranquilo, ideal para un buen desayuno o un café a media tarde. Hablando de desayunos, no puedes dejar de probar las magdalenas y el pan con aceite, tomate y paté de aceitunas, son una delicia. Y para endulzarte el día, prueba la tarta de chocolate o la de zanahoria, que son pura felicidad en cada bocado. El precio es más que aceptable, puedes irte con un buen desayuno por entre 1 y 10 €.

El servicio también es de 5 estrellas, no te vas a quedar esperando. La zona es muy relajante, con un nivel de ruido bajo, así que puedes charlar tranquilamente con quien quieras. Ahora bien, un detalle no tan bueno es que no aceptan perros, aunque puedes disfrutar del patio o la terraza exterior. Así que, ¡sí hay disponibilidad de terraza en Casa Martin! Ideal para esos días soleados en los que quieres disfrutar del aire libre mientras comes una torrija en almíbar o un pepito de chocolate. En fin, ¡no te lo pierdas!

Cuáles son las vistas que se pueden disfrutar desde Casa Martin

A ver, te cuento de Casa Martin, esa cafetería que está en C. del Cardenal Cisneros, 11, Torrelaguna. 4 estrellas le van de lujo, sobre todo por su pastelería. Si te gusta desayunar, este es el sitio: un buen café y unas tostadas son lo tuyo. Comida decente, un 4 ahí, pero el servicio... pfff, un 2 como mucho.

Ahora, si decides acercarte para unos dulces, ahí ya la cosa se complica. Fuimos a comprar y, madre mía, ¡una plaga de avispas en la vitrina de los dulces! La dependienta nos suelta que es normal por el azúcar. ¡Sin comentarios! Pagamos y acabamos tirando los dulces. Menuda falta de vergüenza y profesionalidad. Servicio horrible, un 1 sin duda.

Por otro lado, hay vez que vas un sábado a desayunar. Todo parece en orden, pero la atención es lenta. Preguntas sobre una empanada y te contestan como si estuvieras molestando. ¿Qué les pasa? Me dieron la mantequilla después de 10 minutos, cuando pudieron haberlo hecho al instante. Un 2 por el servicio, que podrían ser un poco más amables.

Pero si hablamos de las tartas, ahí es donde no hay vuelta de hoja. Si no pruebas la "Muerte por chocolate" o la de zanahoria, estás perdido. Cualquier cosa menos es como ir a un bar y no pedir cerveza. El ambiente en general, un 3, tampoco es que esté de lujo, pero a veces, lo que importa son esas vistas al pueblito que si te asomas, puedes disfrutar de un paisaje tranquilo y sereno que se agradece.

Así que, si te decides, hazlo por la comida y no por el servicio. Pero ya sabes, ¡ojo con las avispas!

Qué productos de panadería y pastelería se ofrecen en Casa Martin

Vale, lo que te cuento es que Casa Martin en la C. del Cardenal Cisneros, 11, 28180 Torrelaguna, Madrid es un sitio que, aunque tiene sus altibajos, vale la pena visitar. Yo fui a desayunar una mañana y, la verdad, me sorprendió lo agradable que estaba el desayuno en la terraza. Te lo juro, vale la pena salir a tomar el sol. Los pasteles tenían un aspecto excelente, parece que los cocineros saben lo que hacen. El precio es bastante asequible, entre 1-10€ por persona, así que no tienes excusa para no probarlo.

Mi pareja y yo decidimos merendar un sábado y, uff, había mil personas. Te digo, si vas en la tarde, prepárate para esperar. La atención fue un poco lenta, porque había solo una persona atendiendo en ese momento ¡y no daba abasto! La tarta de zanahoria que probamos, eso sí, estaba de locos. Pero la espera para el café fue un show: no había nadie en la barra, y la chica que llegó no tenía mucha paciencia con nuestras caras largas después de tanto rato. Un poco de sonrisa y amabilidad nunca vienen mal, ¿no?

El ambiente está bien, aunque entre que está abarrotado y tienes que estar discutiendo por una mesa, pierdes un poco la paz. Pero, en general, los precios no están mal y los desayunos están buenos. Hay variedad de dulces, aunque me di cuenta de que no tienen nada sin gluten, algo que muy amablemente me comentó la chica que atendía. Para aparcar, puedes olvidarte del estrés, hay plazas libres cerca, y el aparcamiento es gratuito, así que puedes dejar el coche tranquilo y dar un pequeño paseo de unos 6 minutos hasta Casa Martin.

Así que si te animas, mejor ve en un momento tranquilo y disfruta de su oferta.

Es necesario hacer una reserva para visitar Casa Martin

La verdad, Casa Martin tiene lo suyo. Es un sitio que tiene su encanto, pero no todo brilla como debería. La cosa es que los batidos han dado un bajón increíble, especialmente el de fresa, que era un desastre. Antes estaban de fábula, pero ahora son de sobre y se nota. La bollería está decente, aunque el pepito que pedí estaba un poco seco y la crema tenía un sabor raro. Las chicas que atendían eran muy amables, eso sí, te alegran el día.

Por otro lado, si te gustan los cafés, aquí tienes unas opciones interesantes. Me acuerdo de que pedimos una tarta de zanahoria y otra de red velvet, y fueron una maravilla, ¡riquísimas! Las porciones son contundentes y solo te cuestan 3€ cada una. En agosto, el aire acondicionado a tope es básico, así que puntos extra por eso. Eso sí, no hay servicio de mesa. Tienes que pedir y pagar en el mostrador, lo que puede ser un inconveniente para algunos, así que no esperes 5 estrellas por eso.

Sin embargo, no puedo evitar sentir un poco de nostalgia, el local ha perdido un poco de su encanto, junto con la calidad de los dulces. Pedí una napolitana de chocolate y, sinceramente, fue incomible. Con lo que solía ser, esto es un bajón.

Pero bueno, también hay quienes han tenido buenas experiencias, como cuando fuimos a desayunar y todo salió bien. Un café rico, tostadas con paté de aceitunas y un croissant que estaba de lujo, todo por un buen precio. La panadería tiene su magia, sobre todo el pan de centeno, ¡buenísimo!

Ahora, a la pregunta del millón: ¿Es necesario reservar en Casa Martin? La verdad es que, al ser un sitio donde solo tienes que pedir en el mostrador y no hay servicio de mesa, no suele haber tanta presión. Así que si te animas, puedes ir sin necesidad de hacer una reserva. Pero bueno, si es fin de semana, quizás quieras llegar a una hora "tranqui" para evitar aglomeraciones. ¡Anímate a probar!

Cuál es el número de contacto de Casa Martin

Mira, Casa Martín es un lugar que de verdad se lleva todas las estrellas. La gente está flipando con el desayuno, especialmente con esa tostada con tomate y paté de aceituna que te hace empezar el día de lujo. La ambientación está chula y el servicio va rápido, así que no te tienes que preocupar de esperar mil años. Vamos, que el café y las torrijas son un espectáculo también, así que si vas, no olvides probarlos.

Dicho esto, hay quien no ha tenido la misma suerte. Hay que reconocer que siempre está llenísimo, parece que la gente se aglutina ahí como si regalasen algo. He escuchado que hay días que las colas son para morirse, así que en horas pico, igual es mejor pensárselo dos veces antes de ir. Pero oye, si no te importa esperar un poco, merece la pena.

Y ya que estamos, hablemos de la pastelería. A algunos les ha entrado la decepción con las napolitanas, que comentan que estaban secas y no sabían a chocolate. Pero también hay quienes alucinan con sus tartas y magdalenas. Si te gusta el dulce, este es tu sitio. Así que si te animas a hacer una parada, vale la pena agasajarte con algo de ahí.

Finalmente, si te interesa saber el número de contacto, es fácil de recordar. Puedes llamar a Casa Martín al seguido número que te daría: 91 847 00 03. Así que ya sabes, ¡a disfrutar!

Casa Martin es accesible para personas con movilidad reducida

Te digo la verdad, Casa Martin ya no es lo que era. Una estrella para ellos porque no puedo poner cero. Cada vez que intento entrar, está repleto, y si me da por hacer cola, espero más tiempo del que puedo en un desayuno. Con eso y un par de cosas más, ni a mi peor enemigo le recomendaría este lugar. Una pena, porque solía ser un sitio acogedor.

Antes, si te gustaban los bollos, este era el sitio. Pero ahora, si vas un domingo como yo, lo que te llevas son bollos duros como piedras. En serio, ¿cómo pueden hacer unos donuts tan malos? He dado muchas oportunidades, pero ya es un chasco total. En los últimos 2-3 años, ha sido una vergüenza, y esa es la verdad.

A veces, dices "quizás hoy sea diferente", pero el servicio es pésimo. Te hacen esperar un montón y luego quieren despacharte rapidito, ¡y con un trato que no veas! No sé qué les pasó, pero la gestión ha bajado mucho. Imagínate, con todo eso que he escuchado de que hacen unos desayunos deliciosos. Hay gente que disfruta, como esos que van con la moto y dicen que todo está rico, pero me da que son de otro mundo.

Las empanadas siguen siendo una delicia, eso no se puede negar. Aunque el bizcocho que solía ser espectacular ahora está envasado y no sabe igual. Otra estrella de mis esperanzas perdida. El servicio también, alguna de las chicas es majo, pero las más jóvenes parecen estar de mal humor.

Y para terminar, sobre la accesibilidad... Mira, no tengo información de primera mano, pero pegan un buen lío en el local, así que no sé si es el mejor lugar para alguien con movilidad reducida. Puede que encuentren dificultades. Mejor buscar otra opción, ¿no crees?

Qué tipo de ambiente se puede esperar en Casa Martin

Mira, si estás buscando un sitio en Torrelaguna para desayunar o merendar, Casa Martin es el lugar. Aquí el servicio es de 5 estrellas, y eso se nota desde que entras. Te tratan como en casa y siempre con una sonrisa. Y no me digas que no disfrutas de eso. La comida es un espectáculo: sus tartas y postres, todos, están de 100%. No te vayas sin probar la tarta de zanahoria, ¡es un flechazo inmediato!

Si lo tuyo son las empanadas o la clásica tostada con tomate y un buen café con leche, lo llevas claro. Por un precio entre 1-10€ por persona, aquí sales a tope y satisfecho. Los desayunos son un must, y la variedad es amplia. Tú no te preocupes por el presupuesto, que aquí comes bien y no te deja la cartera temblando.

Claro, también hay gente que ha dejado caer que en invierno es agradable tomar un cafelito o un té calentito. Aunque, ojo, la calidad de la pastelería necesita un poquito de cariño. Pero qué más da, el ambiente compensa. Cada visita es una aventura deliciosa.

El ambiente es super acogedor, perfecto para disfrutar con amigos o una buena charla, aunque hay quien menciona que los baños están algo descuidados. Pero vamos, eso no te quita el sabor de las torrijas y los dulces que te llaman desde el escaparate. La atención es de las que se merecen un 10, todas son unas máquinas encantadoras. ¡A por ello!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados