Bardero

Bardero

Si aún no has reservado una mesa en Bardero, ¡tranquilo! Siempre puedes acercarte a la barra sin reservas y disfrutar de su rollo más relajado. Este lugar, situado en Calle Palos de la Frontera nº 11, en el barrio de Arganzuela, tiene un ambiente desenfadado que invita a la buena charla y a saborear su cocina mediterránea con un toque cosmopolita. Eso sí, reserva si puedes, que las mesas son limitadas y el sitio suele llenarse.

En cuanto a la comida, hay opiniones mezcladas. Mientras que muchos lo ponen en un pedestal con un impresionante 4.8 de 5 en Restaurant Guru, otros dicen que la comida está demasiado salada. Pero, hey, eso también depende del paladar de cada uno, ¿no? Además, si estás buscando un sitio con buenos vinos nacionales y una terraza para relajarte, Bardero puede ser tu plan perfecto tras un día explorando Madrid. ¡No dudes en hacer una parada!

Bardero

Restaurante
Valoración media: 4,8
Opiniones: 2.195 Reseñas
Dirección: Palos de la Frontera, 11, 28012 Madrid
Teléfono: 910 93 98 94

Página web

Carta

bardero.es

Horarios Bardero

DíaHora
lunesCerrado
martes13:00–16:30, 20:00–23:30
miércoles13:00–16:30, 20:00–23:30
jueves13:00–16:30, 20:00–23:30
viernes13:00–16:30, 20:00–23:30
sábado13:00–16:30, 20:00–23:30
domingo13:00–16:30, 20:00–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bardero

Se necesita hacer una reserva para comer en Bardero

¡Oye, tienes que escucharme sobre Bardero! Este restaurante en Palos de la Frontera, 11, 28012 Madrid es un auténtico descubrimiento. La verdad, hacía tiempo que no tenía una experiencia culinaria como esta. La comida es de diez y el servicio, ni te cuento. Carlos, el camarero, se merece un mención especial, logró que nuestro almuerzo fuera inmersivo y súper divertido. Estamos hablando de platos generosos y una calidad que flipas.

¿Y los menús? Pedimos cuatro platos, un taco de anguila individual y nos lanzamos a dos postres, porque no podíamos dejar de disfrutar de esa explosión de sabores. De entre todo, destaco el taco de anguila, la tostada de foie, el Katsu Sando, y, por supuesto, la tarta de queso. ¡Volveremos a por la corvina que se nos quedó en el tintero! Un sólido 100/10 en todo.

La atención al cliente es otra cosa que no puedes pasar por alto: rapidez, atención y un ambiente espectacular. Fui con una amiga que me lo recomendó, y ya estoy pensando en llevar a más gente porque merece la pena. Si puedes, no te pierdas el tartar de atún que no está ni en la carta, está de vicio.

En cuanto a precios, cuesta entre 20-50€ por persona, dependiendo de lo que pidas, pero lo que te llevas a la boca es calidad 5 estrellas. La parte dulce no se queda atrás: la tarta de chocolate y la de queso son de locos, con el toque justo de dulce.

Ahora, la gran duda: ¿se necesita hacer una reserva para comer en Bardero? Pues mira, si quieres asegurarte un sitio, mejor reserva. Es uno de esos lugares donde la gente quiere volver, y no querrás quedarte fuera. ¡Así que ya sabes!

Dónde se encuentra ubicado Bardero

Mira, si estás buscando un sitio que lo tenga todo, Bardero es donde tienes que ir. Fuimos cuatro y la verdad es que la experiencia estaba a otro nivel. 5 estrellas para la comida, que estaba muuuuu rica. Estuvimos pidiendo platos para compartir, pero aquí la cosa va de raciones individuales, así que si vas con amigos, no esperes un montón de comida en la mesa. El camarero, un crack, estuvo súper pendiente de mi alergia, y eso se agradece un montón. Un 10 a ese tío.

Sobre lo que comimos, probamos cosas como el tartar de atún y el tiradito de corvina, que son absolutamente espectaculares. El atún con noodles es un hit, de esos que quieres que nunca se acaben. Eso sí, un ligero toque salado en uno de los postres nos dejó un poco bajona, pero en general, esta comida es para disfrutar sin pensar dos veces. El ambiente es súper guay, así que ya sabes, es un sitio ideal para ir con cualquiera.

Y aunque la carta no sea muy larga* y tenga platos fuera de carta, vale la pena darle una oportunidad. Me quedé con ganas de probar los resto de platos porque de verdad, todo lo que nos sirvieron estaba lleno de sabor y bien currado. Solo una recomendación para el postre: la tarta de queso estaba bien rica, pero el helado de queso me pareció un poco demasiado intenso. Tal vez un helado de otro sabor le daría un buen contraste.

Y para que no te pierdas, Bardero está en Palos de la Frontera, 11, 28012 Madrid. Así que, si te apetece una cena con sabor, ya sabes dónde tienes que ir. ¡No te arrepentirás!

Cuál es el ambiente general del restaurante Bardero

Si no has estado en Bardero, tienes que dejar de dormirte. Es un restaurante que se lleva 5 estrellas, y yo ya lo había probado una vez, así que vuelta a la carga estaba clara. Empezamos la movida con su Tartar de Atún sobre noodles, que ya os digo, es un must absoluto. Ese plato es una maravilla, el sabor y el equilibrio de ingredientes te vuelven loco.

Después, nos lanzamos al arroz cremoso de boletus con lascas de bacalao pil-pil, ¡vaya delicia! El punto del arroz y el bacalao son brutales, con ese toque crujiente que le da la coliflor... De verdad, está delicioso. Aunque, entre nosotros, le dijimos al cocinero que podías meter un poco de piel de bacalao crujiente para elevarlo aún más. Otro que no falló fue el pulpo kimuchi con gnochis de patata asada. Sí, estaba riquísimo, pero esos gnochis le daban una textura un poco chiclosa que no me convenció del todo, quizás con patata asada hubiera molado más.

Continuamos con un brioche de foie de pato fresco y manitas de cerdo kabayaki. Personalmente, soy un fan del foie a la plancha y estaba bueno, pero le faltó un punch de sabor. Y para cerrar el festín, el Katsu Sando de lomo ibérico de bellota con mostaza fue un exitazo.

De postre, atacamos una Tarta de chocolate Praliné que estaba rica pero sin sorpresas, y una Pavlova de limón y maracuyá con espuma de coco que fue la guinda del pastel. Con un buen vino blanco, la comida volvió a ser casi perfecta.

Sobre el ambiente, te cuento que Bardero tiene una vibra bastante acogedora y, aunque está en Madrid, se siente relajado. No es demasiado chillón, ideal para charlar y disfrutar con amigos. Eso sí, si piensas ir, reserva con antelación porque se pone a tope. En general, es un lugar que deja huella y que definitivamente vale la pena volver.

Qué tipo de cocina ofrece Bardero

Si buscas un sitio top en la zona de Arganzuela, Bardero es la jugada. La última vez que fuimos, arrasamos con todo: tiradito de corvina, tartar de atún con noodles y un Katsu Sando que estaba de locos. Todo espectacular, y el personal super amable, siempre atentos a lo que necesitamos. ¿Te imaginas lo que es salir de allí y querer volver al día siguiente? Eso es lo que nos pasó. Las fusión de sabores que traen es para chuparse los dedos. La carta tiene mucha más cosa que nos quedamos con ganas de probar, así que ahí estaremos de nuevo.

Y hablando de servicio, Leticia se ganó el cielo. Ella nos guió y aconsejó de maravilla. Ya no solo es la comida, la atención cuenta, y aquí te tratan como un rey. La combo de buena comida y atención 5 estrellas es difícil de encontrar, pero aquí lo tienen en bandeja. La propuesta es muy sólida, cada plato está bien currado, se nota que saben lo que hacen.

Hablando de platos, lo que comimos fue pura gloria: pulpo, mejillones, y un par de postres que te hacen querer levantarte y bailar de felicidad, sobre todo la tarta de chocolate. El ambiente es increíble, tranquilo y con una vibra muy chula, perfecto para llevar a los amigos o para una cena romántica. Pagar entre 30 y 40 € por cabeza es más que razonable.

¿Y qué tipo de cocina ofrecen en Bardero? Pues una mezcla fantástica que combina sabores internacionales y propuestas creativas. Sientes que estás en un viaje culinario, con platos bien ejecutados que hacen eco de la cocina japonesa y toques de otras partes del planeta. Todo es un festín para los sentidos, y la verdad es que no te arrepentirás si te dejas llevar por esta experiencia. ¡La vamos a repetir!

Cuál es la calificación de Bardero en Restaurant Guru

El otro día, me lancé a probar Bardero en Palos de la Frontera, y la verdad, fue un vivo acierto. Con 4 estrellas bien merecidas, es un sitio cómodo y accesible para las PMR, aunque el lavabo es un poco pequeño. La decoración está de lujo, un toque actual que hace que te sientas bien a gusto desde que entras. El personal, ¡qué decir!, son super atentos y sonrisas por delante, te orientan genial con las cantidades y los platos.

La propuesta culinaria es una oda a la cocina fusión, mezcla de mediterránea, asiática y latina. La carta es corta, pero aquí no hay problema, porque todos los platos que hacen son apetecibles. Tienes de todo: verduras, pasta, arroz, pescado, carne y hasta casquería. Entre mis recomendaciones, no te puedes perder las croquetas de Idiazábal con chutney de tomate, el bife de ternera y el brioche de manitas de cerdo con foie de pato. ¡Para mojar pan! Y de postre, los dulces son el broche de oro: las peras al PX y esa tarta de queso con helado de leche de cabra son de otro planeta.

Respecto a la cuenta, sale a unos 40 eurillos por cabeza, bebidas incluidas, y hasta te ponen un chupito de regalo. Si quieres reducir el desgaste de buscar mesa, lo ideal es reservar. Aunque si no, no dudes en acercarte a tomar algo en la barra, ¡el ambiente lo merece! Así que, si te preguntas cuál es la calificación de Bardero en Restaurant Guru, la respuesta es que tiene una buena reputación con esos 4 estrellas. Sin duda, un sitio para repetir y disfrutar de cada rincón de su carta.

Qué opinan los clientes sobre la comida en Bardero

Ya te he dicho que Bardero es un sitio que no puedes dejar pasar. Cuando fui allí, sentí que la comida era de otro nivel. La comida estaba muy buena y, sinceramente, los noodles con tartar de atún fueron una locura. Increíbles, de los mejores platos que he probado en tiempo. Ojalá lo pongan como plato permanente y lo quiten de esa movida de “fuera de carta”. Y ni hablemos de los camarones con sobrasada, muy ricos también. El katsu sando estaba bien, pero no era nada del otro mundo, un katsu sando estándar que no me dejó con la boca abierta.

Por otro lado, hay muchas buenas recomendaciones por ahí. La verdad es que el servicio fue top, sin esperas y muy atento. Lo que me gusta de Bardero es que tienen una carta reducida pero efectiva. Cada plato que probamos estaba a otro nivel, lo que hace que sea ideal para ir con tus colegas y compartir diferentes cosas. El trato de los camareros es excelente, ¡mis respetos! No te olvides de pedir el tartar y el katsu sando.

Me di cuenta de que aquí los clientes coinciden: la comida tiene un sabor que destaca y están bien elaborados los platos. Aunque los mejillones no fueron la gran cosa, el resto hace que la experiencia merezca la pena. En general, la comida en Bardero es de 5 estrellas, la calidad y la cantidad se notan, y el ambiente acompaña. Al final, si preguntas qué opinan los clientes sobre la comida, te dirán que es sabrosa, bien presentada y hecha con ingredientes de calidad. Así que ya sabes, no tardes en ir, te va a gustar.

Hay opciones para aquellos que prefieren no reservar mesa

Mira, si estás buscando un sitio en Madrid, Bardero es el lugar ideal. Te cuento que les he dado 5 estrellas sin dudarlo. ¿La razón? Productos de buena calidad y muy bien elaborados. La presentación de los platos es impecable, y el servicio es de 10. Los camareros son súper amables y están siempre pendientes de que no te quedes esperando entre platos. Te cambian los cubiertos y los platos un montón de veces. Aquí la atención es premium.

Ayer fuimos sin reserva y, aunque nos tocó comer en la barra, fue todo un acierto. Nos dejamos llevar por las recomendaciones del camarero Carlos, y la experiencia fue brutal. Tartar de atún rojo con emulsión de ají amarillo y un número de platos que te dejan con la boca abierta. Cada bocado fue una delicia. Y no me olvido del ambiente, que es genial. Como dirían, comida y servicio, ¡todo de 10!

Esta es ya nuestra cuarta visita y cada vez estamos más enganchados. Para una pareja foodie como nosotros (@dichoso_placer), Bardero tiene todo lo que buscas: calidad y un servicio cercano. El taco de anguila es obligatorio. Y lo mejor es que van actualizando el menú, así que siempre hay algo nuevo que probar. ¿El precio? Ronda entre 40-50€ por persona, peaje bien invertido.

Y para los que piensan que no hace falta reservar: ¡estáis de suerte! Puedes arriesgarte y acercarte sin previa cita, hay opciones para comer en la barra, como nosotros hicimos. No te quedes sin probar esos buñuelos, pulpo y el milhojas de limón de postre. El trato es siempre inmejorable y, créeme, ¡volverás seguro!

Bardero tiene una terraza disponible para los clientes

Y hablando de Bardero, te cuento que nos aventuramos a probar este sitio que tanto nos habían recomendado. ¡Y no decepciona! Empezamos con el tartar de atún rojo, que, madre mía, estaba brutal. Todas esas texturas y sabores se juntan de una manera que es un 10/10, lo mejor que puedes pedir al inicio. Luego probamos un brioch con folie de pato. Estaba rico, pero el pan le faltaba un toque crocante, así que quedó en un 7/10. Pero déjame decirte que el pulpo con ñoquis fue una joya de la corona, ¡espectacular! Otro 10/10 y sin duda el mejor plato de la noche. Además, la atención fue de 10, súper amables y atentos.

El local, además, es un bombón, moderno y acogedor. Todo en tonos oscuros y madera que le dan un rollo muy tranquilo. Y el ambiente, ¡tío, perfecto! Las cuatro personas que fuimos decidimos compartir platos para probarlo todo y no hubo nada que no nos gustara. Desde el tartar de atún hasta el rissoto y las carnes, todo estaba muy bien. Ah, y el vino que nos servimos, un Bierzo. Total acierto, ¡maridaje perfecto! Recomendadísimo.

Sobre el servicio, la verdad, fue impecable. El camarero estaba pendiente de todo, se notaba que sabía lo que hacía. Los mejillones con curry estaban de muerte y el Katsu fue de los mejores que he probado. Relación calidad-precio muy buena, al final, te puedes gastar entre 30 y 60 € por persona, ¡de nada!

Ahora, lo que todos estaban preguntando: ¿Bardero tiene terraza? Pues bueno, la verdad es que no hay terraza. Así que si buscas un buen lugar para disfrutar del aire fresco, mejor planea otra cosa. Pero créeme que dentro el ambiente está tan bien que no te vas a querer ir. Definitivamente regreso para seguir explorando su menú.

Qué tipo de vinos ofrece Bardero

De verdad, Bardero es un sitio que te deja flipando. Estuve allí un par de días atrás y, sin dudarlo, le doy 5 estrellas. Este restaurante suena hasta a estrella Michelin por lo que ofrecen y el precio está a un nivel que vale la pena: entre 30-40 € por persona. Los buñuelos de queso y ese pulpo con ñoquis son un must, son de lo mejor que he catado últimamente. Así que si te gusta probar cosas ricas, aquí es donde tienes que estar.

Y no solo es la comida, el servicio es rápido y amable, lo que siempre se agradece. Cada plato que nos sirvieron era una joyita. También probamos el tartar de atún rojo con emulsión de ají amarillo, y esos mejillones curry y katsu sando no tienen desperdicio. La carta de vinos te va a sorprender, hay opciones muy buenas. ¿Te imaginas maridar tu comida con un UBE El Reventón, un vino blanco de Cádiz? ¡Perfecto!

Lo cierto es que pedimos media carta y TODO fue fantástico. A destacar, los noodles con atún que no te los puedes perder, son una mezcla de sabores brutal. Además, el taco de anguila también estaba de . El ambiente del sitio es agradable y bien insonorizado, así puedes disfrutar de la cena sin gritas y ruidos. Así que, ¿qué más quieres?

Y sobre los vinos, Bardero tiene una selección muy interesante. Te van a dejar elegir entre varias opciones, así que seguro encuentras algo que encaje perfecto con lo que pidas. En este sitio definitivamente vas a querer volver para repetir no solo tus platos favoritos, sino para seguir descubriendo nuevas delicias. ¡Es un planazo!

Es necesario pagar un cargo adicional por sentarse en la barra

Mira, si te pasas por Bardero en Palos de la Frontera, 11, 28012 Madrid, prepárate para flipar con sus platos. El sitio tiene 4 estrellas y no es por nada. La comida es pura creatividad, cada bocado es una explosión de sabores que te deja con ganas de más. La decoración es un poco ecléctica y simple, pero la verdad es que no necesitas mucho más cuando la comida es la protagonista. El servicio está bastante bien, los camareros son amables y siempre están atentos, así que cero quejas por ahí.

La carta es una fusión que te sorprende a cada paso. Tienes que probar el buñuelo con Idiazabal y chutney de tomate, el taco de anguila es un must, y ni te digo el arroz cremoso de boletus con cocochas de bacalao al pil-pil... que eso es amor en forma de plato. Y aunque los postres están buenos, te lo digo de corazón que el verdadero festín está en los platos principales.

Te lo cuento porque es un sitio que vale la pena. Recomendado al 100%, de hecho, una amiga lo descubrió y yo no tengo palabras. Eso sí, haz reserva porque suele estar lleno y doblan turnos en el weekend, así que no arriesgues. Puedes ir en metro, que está cerquísima. El precio por persona ronda entre 20-60 €, pero por lo que te llevas (y lo bien que comes) es una relación calidad-precio brutal.

Ah, y sobre sentarse en la barra, tranquilo, no hay cargo adicional por eso. Así que si prefieres la barra para un picoteo más informal, adelante, que no te van a clavar extra.

Bardero es un buen lugar para tener una conversación tranquila

Ya os digo, Bardero se está convirtiendo en uno de mis sitios favoritos en Palos de la Frontera 11. Tercera visita y, ¡sorpresa!, tercera vez que salgo totalmente satisfecho. Esta vez nos juntamos cuatro colegas y pedimos un montón de platos para compartir, porque aquí la buena onda es comer y disfrutar en grupo. Cinco platos y un postre fueron más que suficientes para una cena épica.

Los platos, menuda selección: el tartar de atún estaba para llorar de bueno, el pulpo con ñoquis era una locura y los mejillones al curry ¡Madre mía! Y para cerrar la noche, la tarta de queso líquida que dejaron a todos boquiabiertos. Lo acompañamos con agua y dos botellas de vino argentino, un Trumpeter Malbec que salió a 29€ la botella. Al final la cuenta nos quedó en 42€ por cabeza, un precio ajustado para todo lo que metimos entre pecho y espalda.

Una cosa que me choca es el tema de los turnos. La verdad, no me encanta tener que estar pendiente de eso, pero claro, esto es lo que pasa cuando apuntas a sitios que están petando. Lo positivo es que respetan la hora de la reserva, lo cual es un alivio. Al menos no tienes que estar esperando allí sin saber si vas a comer o no.

Ahora, para quien se lo pregunte, ¿Bardero es un buen lugar para tener una conversación tranquila? Pues, eso es un poco complicado. El ambiente es animado y la peña está a tope, así que si buscas un sitio sereno para charlar, igual tienes que sacar la voz a ras de tidal. Aun así, si te gusta el buen rollo y comer rico, aquí lo tienes todo.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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