
¿Buscas un sitio guay para disfrutar de la mejor cocina española? Tienes que probar Ataca Paca, en Calle de Arganzuela, 20, en el corazón de Madrid. Este bar de tapas es el plan perfecto para aquellos que quieren saborear unas tapas bien elaboradas como las patatas bravas o huevos rotos con jamón, además de un casero laing y un generoso pulpo. Y lo mejor, ¡la comida es super económica! No te olvides de acompañarlo con su delicioso vino, un estupendo vermú o una extraordinaria cerveza.
El ambiente es relajado y música en vivo los fines de semana le da un toque especial. Es un bar de barrio con buen rollo, donde siempre te van a tratar como en casa. El local es fácil de encontrar, a un paseíto del metro Puerta Toledo. Si quieres un sitio con buenas tapas, buen precio y una gran variedad en el menú, no te lo pienses más. ¡Ataca Paca es el lugar!
Ataca Paca
Horarios Ataca Paca
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:30–24:00 |
| miércoles | 9:30–24:00 |
| jueves | 9:30–24:00 |
| viernes | 9:30–24:00 |
| sábado | 9:30–24:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Ataca Paca
Dónde se encuentra Ataca Paca
Tío, si no has estado en Ataca Paca, te estás perdiendo un bar de tapas que te va a encantar. Está en Calle de Arganzuela, 20, en pleno centro de Madrid. Es de esos sitios que destacan por tener comida casera de calidad, lejos del rollo turístico. La comida riquísima, el menú del día a precios que flirtean con lo ridículo (8 EUR, loco). Lo mejor es su quiche de espinacas y queso de cabra. Eso sí, las mesas son un poco incómodas, pero bueno, a veces hay que sacrificar comodidad por buen sabor.
El ambiente es superdistendido y el personal es joven y majo. Se nota que tienen buena onda y el servicio no tarda en llegar. Si estás por la zona de La Latina, es el sitio ideal para clavar un buen aperitivo. Si ves que hay música en directo, no dudes, ¡quítate el miedo y súbete al escenario! La gente se anima y se pasa bien. El precio puede oscilar entre 10-20 EUR por persona, ¡menos que lo que gastas en cualquier fast food y mil veces mejor!
Pero, amigo, no todo es perfecto. Una vez fui y la cosa no fue tan bien. Te hablo de un mal día en el que nos trataron fatal, como si fuéramos del espacio exterior. No sé qué les pasó, pero ese trato chungo fue una excepción. En general, me quedo con las buenas experiencias, que son varias y han sido siempre sabrosas.
Así que ya sabes, si estás por el centro y quieres un buen sitio para comer, Ataca Paca en Calle de Arganzuela, 20 es un must. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de cocina se ofrece en Ataca Paca
Te cuento que estuve en Ataca Paca, un bar de tapas en Calle de Arganzuela, 20 y la verdad me dejó una sensación mixta. Por un lado, el sitio tiene el rollo de un bar típico de toda la vida, pero la puntuación no puede ser mejor que 2 estrellas. ¿Por qué? Primero, los platos que pedimos, menos las croquetas, llevaban ese aceite con perejil rarito por encima y unas hojas de lechuga con vinagre que parecían salidas de una carta de un bar moderno. ¿En serio? No sé quién pensó que eso le daba un toque gourmet.
La limpieza también fue un tema. Nos sentamos en una mesa donde había una balda llena de polvo y los baños estaban más descuidados que una casa sin barrer. A ver, que ser un bar clásico no significa descuidar los mínimos de higiene. Y luego, cuando llega la hora de pagar, ¡sorpresa! No tienen datáfono para tarjetas y no te lo avisan en ningún lado. Un consejo: lleva cash si decides ir.
Ahora, no todo es malo, porque la comida tiene su lado bueno. El menú diario está muy bien, con una calidad-precio que no te dejará en la bancarrota, rondando entre 10-20 € por persona. Los platos son abundantes y sabrosos, ideales después de un paseo por el Rastro un domingo. Las cañas están bien tiradas y el vermut muy rico, así que si tienes suerte y encuentras mesa, vale la pena.
Hablando de platillos, la tortilla de patata es un must, y los torreznos y pinchos de tortilla también están para chuparse los dedos. El ambiente es auténtico, con un personal super amable y simpático que se esmera en que todo esté bien. La cocina de Ataca Paca se mueve en la línea de las tapas tradicionales, con un toque por ahí que parece querer ser moderno, pero lo que de verdad cuenta es que la comida está buena y el trato de los camareros es genial. ¿Te animas a probarlo?
Cuáles son algunas de las tapas destacadas que se pueden probar
Mira, si no has ido a Ataca Paca en Calle de Arganzuela, 20, ya estás tardando. Es el tipo de bar que no se ve todos los días por Madrid, ¡bueno, bonito y baratísimo! Te puedes tomar un vermú increíble por solo 2€ y te lo sirven con tapa, lo que hace que sea una fiesta desde el primer trago. Raciones están tan ricas que vas a querer volver una y otra vez, y el ambiente es una pasada, sobre todo si te gusta estar cerquita del rastro.
La cosa es que la mayoría de la gente flipará con el trato de las camareras, son un encanto. Te hacen sentir en casa, y la comida es simplemente deliciosa. A precios que van de 1 a 10€ por persona, es un auténtico chollo. Si necesitas un plan cerca del rastro, es súper recomendable.
Eso sí, hay opiniones que no son tan buenas, con algunos comentarios sobre una camarera que no tiene mucho tacto con los clientes y el local que tiene sus fallos, pero vamos, eso puede pasar en cualquier sitio. A mí no me importa que un bar sea un poco cutre si la comida y el servicio están a la altura. Además, eso le da un toque auténtico que ya no encuentras en restaurantes más estilosos.
Y en cuanto a tapitas, no te puedes perder el tiramisu, que es un auténtico dulce de los dioses. También la tostada de raclette es espectacular, y para los que buscan algo más tradicional, los quesos son una locura. Tienen también opciones vegetarianas y siempre hay algo para todo el mundo. Así que, ¿a qué esperas? ¡Coge a tus colegas y lánzate!
Ataca Paca ofrece opciones de bebida
Mira, si buscas un sitio donde comer bien, charlar sin problemas y salir contento, Ataca Paca en la Calle de Arganzuela es tu lugar. Tiene un ambiente sencillo y acogedor, nada de pretensiones. Las tapas están deliciosas y el trato es de esos que te hacen sentir como en casa. No es un bar de pijos, aquí la buena comida y el buen servicio son lo que importa, y se nota. Precio por persona entre 1-10 €. ¡Vaya chollo!
La comida, aunque no es la reinvención de la rueda, está súper rica. El menú del día a 8 € es una auténtica ganga. Puedes venir en grupo de 3-4 personas y pasarla bien sin que el ruido te ahogue: nivel de ruido bajo, perfecto para charlar. Y, la mejor parte, sin tiempo de espera. Te sientas y pides al instante, viene todo rápido y fácil.
Dale caña al vermut de grifo que está muy rico, y si tienes suerte y te toca una de esas noches de improvisación musical, eso solo hace que vuelvas seguro. Aquí no hay sitio para el guirismo ni la tontería. El bar tiene un carisma especial, con un toque de nostalgia que te hace sentir parte de algo auténtico.
Y sí, por supuesto que Ataca Paca ofrece opciones de bebida: cervezas varias y un vermut que, aunque un poco mustio, acompaña bien a las tapas. Y ¡no te olvides de preguntar por esas raciones! Gente variada que hace que el local sea una verdadera joya. Solo un aviso: NO ACEPTAN TARJETA, así que lleva efectivo. ¡Ya sabes, agéndalo para tu próxima salida!
Qué ambiente se puede esperar en Ataca Paca
Si ya has pasado por Ataca Paca, sabes que es un bar de tapas de lo más auténtico en Calle de Arganzuela, 20, Madrid. Con 5 estrellas en todo, el ambiente es increíble y la comida, casera y rica, se ajusta a todos los bolsillos: de 10 a 20 euros por persona. La tabla de quesos es un must, y si te animas, un bot de vino acompaña perfecto. Hay opciones vegetarianas para todos los que buscan algo ligero.
La crítica que diga que este bar no vale la pena no tiene idea de lo que es disfrutar de Madrid. Ataca Paca es la resistencia, donde los precios son populares y la autenticidad se siente en cada bocado. No hay postureo aquí, solo amor por la buena comida y la buena compañía. Si estás buscando un lugar para tomar un vermouth y tapear, este sitio está hecho para ti: buen rollo, atención impresionante y la relación calidad-precio es simplemente fantástica.
Si eres un guiri, mejor quédate al margen, aquí la gente busca lo genuino y no lo superficial. El ambiente es puro Lavapiés, auténtico, informal y lleno de energía. Eso sí, si lo visitas en hora punta, prepárate para pelear tu espacio, porque se llena como un chiringuito en verano. No dejes de probar el lacón y los quichés, son de esos platos que te dejan queriendo más.
En cuanto al ambiente, se puede esperar un lugar alegre y cercano, con un toque de barrio. La decoración es sencilla, pero se respira la historia y el amor por la hostelería. El nivel de ruido es moderado, perfecto para charlar con amigos. Eso sí, no esperes un servicio pulido, a veces la barra está a tope y te toca tener paciencia. Pero al final del día, vale la pena por esa experiencia auténtica que solo Ataca Paca puede ofrecer.
Hay música en vivo en Ataca Paca
Y hablando de Ataca Paca, no puedo dejar de mencionar que es un sitio brutal para unas cañas. Los precios son más que razonables, así que no te preocupes por vaciar la cartera. Con unos 1-10 € por persona ya te montas una buena tarde con raciones que están que flipas. La atención de los camareros es otro punto a favor, siempre majos y dispuestos a sacarte una sonrisa. ¿Qué más se puede pedir?
Ese sitio está en el corazón de La Latina, ideal para parar después de dar una vuelta. La comida es un 5 total y el trato de los empleados se lleva otro 5. No es solo el sitio, es el ambiente también, con gente joven que aporta un aire fresco, a la vez que mantienen esa esencia castiza. Si estás por el Rastro, no te puedes perder las croquetas, la tortilla y los torreznos. ¡Están de muerte!
La atmósfera es encantadora, y sin tener reformas excesivas, te hace sentir como si estuvieras en un auténtico bar de Madrid. Te vas a encontrar con un par de sorpresas, como el órgano en la parte de arriba para aquellos que les mole tocar un poco, o los juegos de mesa que son perfectos para un buen rato con los colegas. Así que si te apetece un vermú de grifo con una tapa, ese es tu sitio.
Ahora, sobre la música en vivo en Ataca Paca, sí que a veces hay algo de música en directo. No está garantizado cada vez, pero cuando toca, el ambiente se pone de lujo. Así que si te animas a pasar, no dudes en preguntar, ¡a lo mejor te sorprenden!
Cuándo
La otra noche, nos juntamos un grupo de colegas heavys en Ataca Paca, un bar de tapas que está en Calle de Arganzuela, 20, Madrid. La verdad es que todo fue de 10. Empezamos con unas cervezas bien frías y, para acompañar, nos lanzamos a probar unas tapas sencillas pero que estaban bastante agradables. Rollos básicos pero sabrosos, de esos que no fallan. 5 estrellas para el combo de cerveza y tapas, un clásico que siempre arrasa.
El trato fue increíble, y eso siempre se agradece. El servicio, un 5 también. Los camareros súper atentos, siempre pendientes de que no te faltara nada. La vibra del lugar era genial, con buen ambiente y sin ruidos molestos. Ideal para pasar el rato antes de un concierto, como lo hicimos nosotros. La próxima vez que vayamos, nos quedamos para comer o cenar porque el sitio tenía buena pinta y seguro que la comida está a la altura también.
Y en cuanto a los precios, no te preocupes: entre 10 y 20 € por persona. Más que accesible para lo que ofrecen. Así que, si se te hace la pregunta de "¿Cuándo?", te digo que no esperes más. Hazte un favor y pásate un día de esos en los que quieras relax y buen rollo antes de un plan más movido. ¿Para qué esperar? ¡A disfrutar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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