
¿Buscando un buen sitio en Madrid para comer algo rico? Restaurante San Mamés, en C. de Bravo Murillo, 88 en Chamberí, es la opción perfecta. Esta taberna es un clásico madrileño inaugurado en 1913, y aunque tiene un aire antiguo, el local ha sido renovado. Aquí la tradición y la modernidad se mezclan a la perfección, así que si te gusta lo castizo, ¡no te lo puedes perder!
La comida es de otro nivel: los callos son su especialidad y te van a dejar flipando, ¡son extraordinarios! Además, tienen una carta bastante amplia con opciones modernas para los más atrevidos. El lugar es pequeño, así que hay que tener en cuenta que puede estar algo lleno, pero la atmósfera familiar lo compensa. Y si te animas, ¡puedes hacer tu reserva gratuita en TheFork! Asegúrate de probar sus huevos, que son la bomba. ¡No lo dudes y dale una vuelta!
Restaurante San Mamés
Horarios Restaurante San Mamés
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:00, 20:30–23:00 |
| martes | 13:30–16:00, 20:30–23:00 |
| miércoles | 13:30–16:00, 20:30–23:00 |
| jueves | 13:30–16:00, 20:30–23:00 |
| viernes | 13:30–16:00, 20:30–23:00 |
| sábado | Cerrado |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante San Mamés
Cuál es la dirección del Restaurante San Mamés
¡Oye, si no has probado el Restaurante San Mamés en Bravo Murillo, 88, Chamberí, ya te está haciendo falta! Este lugar es un auténtico restaurante castizo que sabe lo que se hace a nivel de cocina. Aquí la comida no es solo un plato, es sabor y sustancia de las de verdad. Te lo digo de corazón, los callos son de otro nivel. Si hay que ponerle una pega, diría que las raciones podrían ser un poco más grandes o más económicas, pero bueno, no siempre hablo de precios.
He estado un par de veces y siempre salgo con ganas de más. Es como una taberna, pero bien fina. La primera vez pedimos callos para compartir y luego unas cocochas de merluza a la romana que estaban brutales. Mi mujer se decantó por el bacalao “bandera de España”, que es un espectáculo. Y no me olvido del postre, la tarta tatin que te deja en las nubes. Aunque ojo, los precios han subido un poco, y ya son un poco altos, pero la calidad lo merece.
La última vez que fui de nuevo, los garbanzos del día me hicieron llorar de felicidad, y el vino del Bierzo solo remató la faena. Terminé con un tiramisú madrileño que estaba de lujo. En cuanto al ambiente, está bien, es fácil charlar porque el ruido es bajo. Eso sí, ten cuidado con el espacio, que tal vez no sea el más adecuado para sillas de ruedas.
Así que ya sabes, si tienes ganas de una cena rica y de calidad, date una vuelta por el Restaurante San Mamés en C. de Bravo Murillo, 88, Chamberí, 28003 Madrid, que no te vas a arrepentir. ¡Saludos y nos vemos pronto!
En qué barrio de Madrid se encuentra el Restaurante San Mamés
Mira, si buscas un sitio para comer de verdad, el Restaurante San Mamés en Bravo Murillo, 88, Chamberí es la movida. Este no es un lugar de postureo, aquí se viene a disfrutar de la exquisitez y autenticidad de la comida tradicional. Es un sitio a puertas cerradas, lo que lo hace más especial. Así que, si eres de los que les gusta ser visto mientras come, quizás deberías buscar en otro lado. Pero si te molan los rincones escondidos donde la comida es de nivel , ya sabes dónde ir. El menú no miente: aquí dicen que tienen los mejores callos del mundo.
Ahora, no todo es color de rosa. Hay quien ha salido decepcionado y no es para menos, alguna vez la ración de callos ha sido bastante escasa y el precio puede llegar a ser bastante alto. Esa ensaladilla que te cobran como si estuvieses en un restaurante de lujo puede dar un poco de rabia, ¿sabes? A veces, la clase está en esos pequeños detalles que hacen que te sientas bien tratado o, por el contrario, que salgas con mal sabor de boca.
Del lado positivo, también hay experiencias que son de agradecer. La comida tradicional está super bien elaborada, con un ambiente acogedor y un servicio que, aunque sea a su ritmo, es eficaz y con ganas de ayudar. La variedad de platos también es un punto a favor, aunque claro, el precio puede asustar un poco. Salir a 50€ por persona puede parecer excesivo para algunos, aunque vale la pena si lo que buscas es disfrutar de una buena comilona.
Y para que no lo dudes, en este rinconcito de Madrid, el Restaurante San Mamés se encuentra en el barrio de Chamberí. Así que ya sabes, si un día estás por allí y quieres probar algo auténtico, ya tienes el destino claro.
Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante San Mamés
Ya te digo, el Restaurante San Mamés en Chamberí es un sitio que tiene un rollo bien acogedor. Fuimos dos personas un lunes y, te aseguro, el personal fue top. Los dos camareros estaban a tope, atentos y profesionales, aunque, si te digo la verdad, se les pasó avisarnos de que pedir bacalao a ajoarriero junto con el bacalao bandera España es un poco tontería. Las medias raciones nos quedaron un poco escuetas para el precio que tienen, eso sí.
Probamos un menú variado, te hablaré de ello. La ensalada de berberechos estaba deliciosa, con aguacate, tomate y cebolla, simple pero bien aderezada. La ensaladilla rusa cumplió su función, y los chipirones, la verdad, un poco insulsos. Los callos estaban bien cocidos, pero la salsa se quedó en la superficie, parecía que le faltó un parón más de cocción. Eso sí, el bacalao ajoarriero fue un acierto. Para cerrar, el tocino del cielo estaba de lujo. Ah, y el vino Figueroa Originem a 3,50€, me sorprendió muy gratamente, pero el Verdejo... no tanto, a 4€.
Lo que más me flipó fue el ambiente cálido del sitio y el cariño que le ponen a la comida. Desde que abrieron en 1913, han sabido mantener la esencia, y aunque me quedé con un mal sabor de boca por algunas cosillas, estoy decidido a volver en invierno y darle otra oportunidad. ¡Tienen que probar esas famosas cocochas seguro!
El Restaurante San Mamés tiene un ambiente moderno o tradicional
No puedo dejar de hablar de San Mamés, porque de verdad que se lo curran. Este lugar, en la C. de Bravo Murillo, 88, es un must si andas por Chamberí. La comida y el trato son de 5 estrellas, ya que tanto los camareros como la comida están a la altura. La atmósfera en la terracita es perfecta para echar la tarde, tomarte un par de cervezas y disfrutar de una sobremesa que se siente hasta en casa. No te pierdas los callos y el bacalao, que son una delicia. Eso sí, mejor prepárate para aflojar un poco la cartera, porque la calidad se paga, así que cuenta con unos 20-30 € por persona si quieres ir a lo seguro.
Si te gustan los clásicos, este sitio es el paraíso. Se siente el ambiente tradicional, lleno de encanto y con un toque de historia que lo hace especial. Aunque el local es pequeño y a veces ruidoso, sobre todo porque está siempre a tope, la experiencia vale la pena. Las especialidades vascas son lo suyo y los famosos callos son, sin duda, el plato estrella que no puedes dejar pasar. Asegúrate de reservar, o puedes quedarte sin un buen sitio para disfrutar.
Y si tienes suerte, prueba esos garbanzos con cebolla y foie que podrían estar en tu menú diario sin problema. Y ni hablemos de los huevos con patata revolcada y torreznos, son la bomba. El roast beef también está en la lista de imprescindibles, así que no dudes en dejarte llevar por todas esas maravillas del lugar.
Ahora, hablando de la decoración del lugar, debo decir que es un restaurante que tira más hacia lo tradicional. Con ese aire a "toda la vida" y un toque clásico, San Mamés no pretende ser moderno ni pretencioso, sino que se enfoca en lo que sabe hacer mejor: buena comida y un ambiente acogedor. Así que, si te preguntas si el ambiente es moderno o tradicional, la respuesta es clara: todo un clásico que respira esencia auténtica.
Cuáles son las especialidades del Restaurante San Mamés
Venga, vamos al grano con el Restaurante San Mamés. Este sitio en C. de Bravo Murillo, 88, Chamberí tiene una fachada que no invita a entrar, pero si te lo han recomendado, ya sabes que estás ante una joya escondida. El local es pequeño, con unas 20 mesas y un ambiente acogedor. Sí, quizás sea un poco estrecho, con manteles de tela que podrían contar más historias que algunos de nosotros, pero lo que realmente importa es la comida. Y, amigo, aquí se la toman en serio.
Ahora, hablemos de precios. La relación calidad-precio no es la mejor, los precios son bastante altos, con cenas que pueden alcanzar 60-70 € por persona. Pero si te lanzas, vas a disfrutar de un festín. La comida está buenísima: callos a la madrileña y rosbif de solomillo son dos platos que no te puedes perder. Y si eliges con cabeza, te puede salir bien. Por ejemplo, si te centras en los platos de cuchara, puedes comer delicioso sin que se te dispare la cuenta.
Desde luego, al menos 5 estrellas en comida y servicio, y se nota que aquí cuidan cada detalle. La atención es amable y enérgica, y eso siempre es un plus. Si te apetece algo fresco, prueba el helado de turrón, es un cierre perfecto para una buena cena.
Y, claro, no olvides que reservar es obligatorio. Si no, olvídate de comer aquí, a menos que quieras esperar horas en la puerta. Las especialidades del Restaurante San Mamés son, sin duda, los callos en sus variantes, el bacalao ajoarriero y ese solomillo que es de otro planeta. Así que ya sabes, si estás en la zona y te apetece algo rico, este es el sitio. ¡No te arrepentirás!
Qué plato se recomienda probar en el Restaurante San Mamés
Hablando del Restaurante San Mamés, es un sitio que no puedes pasar por alto si estás en Chamberí. La cocina es excelente, llena de platos que te hacen sentir como en casa, pero con un toque innovador que te sorprende. La sala es pequeña, lo que le da esa vibra íntima, y el personal, que lleva años ahí, siempre está pendiente de ti. Aquí, el precio refleja la calidad, así que no te sorprendas si lo que pides se siente un poco caro, porque de verdad vale la pena.
No obstante, hay que reconocer que, aunque la comida es de 5 estrellas, a veces la experiencia se puede ver afectada por el espacio reducido. La carta de vinos es clásica, con algunas buenas opciones, pero eso no quita que las mesas estén bastante pegadas. Eso puede hacerte sentir un poco incómodo, pero si te olvidas de eso y te centras en lo que estás comiendo, todo va bien. Hablando de comida, los callos a la madrileña son un must, no puedes irte sin probarlos. De hecho, son posiblemente los mejores del mundo, según ellos.
Por otro lado, hay quien opina que el lugar ha perdido su esencia y que las reseñas buenas son del pasado. Hay motivos para estar frustrado con el servicio y la calidad en algunos momentos. Pero si apuntas a una comida de taberna con historia, aquí puedes disfrutar de clásicos como las mollejas de cordero o unas manitas que, aunque la ración no es generosa, están bien ricas. Y, ojo, el tiramisú español es una joya que no te puedes perder.
Si te preguntas qué plato deberías probar en el Restaurante San Mamés, la respuesta clara es: los callos a la madrileña. Si no los pruebas, no sabes lo que te estás perdiendo. Así que ya sabes, si tienes hambre, aunque tal vez algunos platos te dejen con ganas de más, la calidad y el sabor tienen un nivel que lo compensa todo. ¡A disfrutar!
Hay opciones de comida moderna en el menú del restaurante
Te cuento que el Restaurante San Mamés en Bravo Murillo, 88 está en el centro de todo el rollo. La atención es buena, eso no se puede negar, pero lo que te clavan en la cuenta parece de restaurante de lujo. Los callos están bien, pero, sinceramente, no justifican lo que te cobran. Pedí unos callos, una merluza sin guarnición y una carne con patatas que estaban más que normales. Al final, te quedas con la sensación de que en Madrid puedes comer mejor y por un precio más razonable. No lo recomendaría.
A ver, si esperabas algo espectacular, te diría que la comida está rica, especialmente los garbanzos con foie y el solomillo con hongos. Pero, amigo, prepara la billetera. La calidad está ahí, pero el servicio no es para tirar cohetes. Estuve allí y, la verdad, me llevé un chasco con los precios. Cuando salí, la cuenta subió a unos 50-60€ por cabeza, y me quedé un poco decepcionado. Para mí, hay mejores opciones en el barrio.
Otra cosa, el ambiente es un caos. El local es pequeño y te apretuja, así que si buscas un sitio para charlar tranquilo, no es tu lugar. La comida es rica, pero el servicio super lento. Esperamos como tres horas por cuatro raciones a compartir, ¡parecía una maratón! Si tienes tiempo y dinero de sobra, está bien, pero si vas con prisas, mejor busca en otro sitio.
Pero ey, si buscas algo más moderno en su menú, la cosa complica un poco. Por lo que he oído, no hay muchas propuestas atrevidas más allá de los clásicos. A lo mejor encuentras alguna sorpresita entre los platos, pero no lo prometen. En fin, ven con expectativas bajas, y tal vez te sorprendan, pero no esperes un festín de modernidad que te vuele la cabeza.
Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante San Mamés
Te digo, el Restaurante San Mamés es un sitio que se lleva el oro en Madrid. Al principio, el precio puede sorprenderte, pero cuando pruebas los callos a la madrileña, te das cuenta de que la calidad-precio es de diez. La comida es realmente buena, y el servicio, ni te cuento, 5 estrellas para el trato. Aquí, no solo comes, sino que te sientes en casa.
Es el típico lugar al que siempre quieres volver. La atención es excelente y, si vas en grupo, como éramos ocho, te acomodan de mil maravillas en su cuartito interno. La comida es el principal atractivo, sobre todo esos callos que son una referencia en la ciudad. Eso sí, no puedes irte sin probar el bacalao, aunque hay más opciones en la carta, pocos platos se comparan con los callos.
Lo que más me gusta de San Mamés es su esencia. Aquí no hay lujos ni florituras, simplemente buena comida casera. Desde la cocina, Jorge hace magia, y en el servicio, Pedro y Miguel están siempre al quite, haciéndote sentir como en casa. Deberías probar las sartén de huevos con foie y boletus, es como un abrazo en forma de plato.
Ya te digo, el tocinillo de cielo y la tarta de chocolate son un pecado que tendrás que disfrutar. Aunque hay que tener cuidado con las visitas porque, de seguir así, voy a tener que pedirles que ensanchen la puerta para poder entrar. Solo un pequeño detalle: el sitio no es muy accesible para personas con movilidad reducida.
Y sobre la pregunta de si es necesario hacer una reserva, te diría que mejor no dejes la suerte al azar. Aunque no siempre está a tope, es un lugar popular, así que si quieres asegurar tu mesa y no quedarte fuera, una reserva es lo más inteligente. ¡No te lo quieras perder!
Cómo se puede realizar una reserva en el Restaurante San Mamés
Hablando del Restaurante San Mamés, la verdad es que me quedé decepcionado. Fui pensando que iba a encontrarme con algo emblemático, pero la experiencia fue más bien un atraco. ¿Cómo pueden cobrar lo que cobran por una comida tan mediocre? Entre la calidad y la cantidad, se olvidaron de lo esencial. En serio, quería disfrutar, pero me encontré con unos platos que parecían un chiste.
Los precios son una vergüenza total. Te soplan entre 50 y 60 € por cabeza y al final queda la sensación de que has pagado por nada. Los platos son ridículos, y ni te cuento de lo que me sirvieron. Demasiada sal, y con unas patatas fritas que casi cubrían el plato en vez del producto principal. Se nota que no se esfuerzan por cuidar el detalle, y eso es lo peor en un sitio que presume de ser lo que no es.
El servicio, como si no hubiera nadie a cargo. No quiero ser injusto, pero con un 2 en servicio se queda corto. Podrían hacerlo mucho mejor, porque el ambiente tampoco ayuda. Te sientes como si estuvieras en un lugar que no entiende su propia identidad. Si quieres probar algo, al menos puedes arriesgarte con los callos a la madrileña, que son de lo poco que se salvan. Pero no esperes una experiencia que valga la pena, porque cuando miras la cuenta, de verdad que te da ganas de salir corriendo.
Si vas a acercarte y quieres hacer una reserva, te recomiendo que llames directamente. Ellos no tienen muchas opciones online, así que es mejor asegurarte por teléfono. ¡Buena suerte, porque necesitarás más que suerte para que te convenza este lugar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








